La estrategia de la derecha
La derecha mediática convierte a Ayuso en la portavoz del PP frente a Feijóo tras el accidente
Hace una semana una tragedia ferroviaria sacudió España con el accidente de Adamuz en el que perdieron la vida 45 personas, sumado a un posterior accidente en Rodalies que también se cobró otra víctima mortal. Durante los días posteriores, el Gobierno de Pedro Sánchez y la Junta de Andalucía presidida por Juanma Moreno dejaron a un lado la crispación tan presente en la política española y exhibieron sintonía, una suerte de tregua política que no todos respetaron, empezando por Vox y acabando por la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso. La baronesa del PP ignoró la estrategia de contención del PP nacional —criticada internamente—, cargó contra "el consenso" y la "ley del silencio".
Antes de que acabara el periodo de luto acordado por el Gobierno y la Junta, Ayuso acusó al Ejecutivo de Sánchez y a los "medios del régimen" de querer silenciar lo que está ocurriendo y cuestionó la seguridad en todo el sistema ferroviario: "Subes a unos trenes que no sabes en qué circunstancias se encuentran". Desde entonces, no ha dejado de elevar el tono, hasta pedir este lunes la dimisión del presidente Pedro Sánchez, yendo siempre un paso más allá que el PP nacional y evidenciando, de nuevo, que es ella la que le marca el paso a Alberto Núñez Feijóo. Y no al revés.
Lo cierto es que el protagonismo que tiene Ayuso en la política nacional supera con creces al de cualquiera de sus homólogos en otras autonomías. Pero no acaba ahí. La madrileña también eclipsa a líder del Partido Popular, aupada por una derecha mediática que la ha convertido prácticamente en su musa. Prueba de ello es la entrevista que le ha dedicado en portada el diario El Mundo este lunes, en la que la presidenta de la Comunidad de Madrid exige la dimisión del ministro Óscar Puente y concluye que "se han producido desgracias por no invertir en lo necesario".
Un trato preferente que se entiende mejor si se atiende al reparto de la publicidad institucional de la Comunidad de Madrid. Según la investigación de infoLibre, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso prioriza a los medios afines para invertir dinero público en comprar espacios publicitarios. Emisoras como la COPE recibieron el pago individual más elevado en el capítulo de radios del reparto publicitario, a los que se suman 1,02 millones de euros en 2024 de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid para esRadio y Libertad Digital, los medios del grupo que lidera Federico Jiménez Losantos, y más de 250.000 euros para la emisora del Grupo Intereconomía. En cuanto a medios escritos, los más beneficiados son El Debate, ABC y The Objective.
La derecha mediática incentiva el Ayuso versus Feijóo
El tono de Ayuso difiere por completo del de Juanma Moreno, que sí concedió entrevistas en los primeros días tras la tragedia pero que desde entonces se ha mantenido en un discreto segundo plano. Feijóo rompió su silencio el viernes en una dura comparecencia desde la sede de Génova, en la que, sin embargo, no reclamó la dimisión de Sánchez ni de Puente. Este lunes también ha hablado en una entrevista en la Cope al tiempo que Ayuso lo hacía en un desayuno informativo, pero de nuevo sus mensajes no han ido al unísono. Él pidió la dimisión de Puente; ella la de Sánchez.
Al líder del PP le cuesta ser el protagonista y llevarse los titulares que tan fácilmente acapara Ayuso. Y no es porque no lo intente, aunque sí evita contradecirla en público. Es más, la mayoría de medios afines a la derecha contraponen de manera constante sus palabras con las de la madrileña, como ha hecho hoy El Confidencial bajo el titular 'Feijóo reclama la dimisión de Puente y Ayuso exige ya la de Sánchez por la crisis ferroviaria' o esDiario con una fórmula similar 'Feijóo exige a Sánchez ir al Senado a dar la cara, mientras Ayuso pide la dimisión del presidente'.
La baronesa del PP, sin embargo, trata de minimizar la pugna insistiendo en que su partido está unido: "Nos pueden decir que dentro del PP tenemos una cuestión de tiempos en nuestros mensajes, pero todos vamos al unísono y pensamos lo mismo y decimos las mismas cosas", aseguró este lunes. No obstante, el domingo el número dos de Feijóo, Miguel Tellado, reclamó la dimisión del ministro de Transportes y este lunes Feijóo acusó a Puente de dar demasiada información sobre el accidente "para confundir y confundirnos". Por su parte, Ayuso decidió ir más allá y vinculó al ministro con el caso Koldo y la encarcelación de José Luis Ábalos. Algo que también hizo el líder de Vox, Santiago Abascal.
Marcar el camino a Génova
La forma de hacer oposición de Ayuso a Sánchez arrancó durante la pandemia de covid-19 y desde el inicio de su mandato dio claras muestras de que estaba dispuesta a hacer de la Puerta del Sol, sede del Gobierno regional, un muro frente al Gobierno central. Hay sectores del PP que consideran acertada esa estrategia, muy del estilo de la puesta en práctica por Esperanza Aguirre en los años del socialista José Luis Rodríguez Zapatero. La madrileña forma parte del ala más dura de la formación, la que propone perder cualquier escrúpulo a la hora de gobernar con la ultraderecha y sostiene que la única forma de desactivarles es competir con ellos para dar la "batalla cultural" a la izquierda.
Una batalla en la que, a menudo, cae en contradicciones respecto a la postura marcada por su partido. Pasó tras conocerse la denuncia de dos mujeres ante la Audiencia Nacional por las presuntas agresiones sexuales cometidas por el cantante español Julio Iglesias hace dos semanas. Entonces, la madrileña salió en defensa del cantante español. "La Comunidad de Madrid jamás contribuirá al desprestigio de los artistas y menos, al del cantante más universal de todos: Julio Iglesias", escribió en su cuenta de X. Lejos de retractarse, al día siguiente el portavoz del Gobierno madrileño, Miguel Ángel García Martín, cerró filas con la postura de su jefa. Génova se escudó en un prudente silencio hasta que Feijóo admitió al día siguiente en una entrevista estar "muy sorprendido" por los hechos denunciados y pidió "dejar de especular" para centrarse "en la investigación".
Y volvió a suceder el jueves pasado, al hilo del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur —el bloque que aglutina a Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia, con otros siete Estados asociados—, que supone la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo, con un mercado que concentrará cerca del 25% del PIB global. Se trata de un acuerdo que llega con décadas de retraso y que en los últimos años ha estado capitaneado por una Comisión Europea de mayoría conservadora bajo la batuta de Ursula Von der Leyen. Pero, de nuevo, Ayuso mostró su desacuerdo ante las quejas del sector agrario. "Pedimos a la Comisión Europea que no active el acuerdo con Mercosur hasta que se garantice la protección de nuestros agricultores y ganaderos", escribió en su cuenta de X.
Un mensaje que llegó solo un día después de que los eurodiputados del PP español votaran en contra de una moción que lo que quería es, precisamente, frenar esa aplicación del acuerdo UE-Mercosur. Se consiguió frenar gracias a una inusual votación en el Parlamento Europeo que unió a las fuerzas de la izquierda con las de la extrema derecha. Una alianza que criticó el vicesecretario de Economía del PP, Alberto Nadal. A su juicio, el apoyo de Vox junto a los independentistas y “la izquierda radical" en la Eurocámara "hace daño a los agricultores españoles". Sin embargo, tras las palabras de Ayuso, el propio Feijóo tuvo que salir a matizar la postura de su formación.
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Más allá de las salidas de tono de la presidenta madrileña —que no gustan en Génova— en lo que todos coinciden dentro del PP es en que Ayuso es un "revulsivo electoral". De ahí que sus homólogos autonómicos la reclamen en campaña, como ha sucedido recientemente en Aragón. La baronesa del PP estuvo todo el fin de semana en la comunidad presidida por Jorge Azcón, donde participó en distintos eventos al hilo del inicio de campaña. El sábado estuvo en un encuentro con jóvenes junto al presidente aragonés en una discoteca de Zaragoza. Por la tarde, se trasladó a Huesca, pero sin el presidente, y allí paseó por las calles de la ciudad con representantes del PP oscense.
El domingo ya fue cuando participó en un mitin junto a Azcón en la capital aragonesa. Fue el primer gran mitin del candidato del PP y tuvo un tono más en clave nacional que autonómica. "Estas elecciones votamos por Aragón, pero también le enseñamos la puerta de salida a Sánchez", dijo, en la misma línea que defiende Génova. "Lo que sucede en Aragón es cosa de los madrileños, como lo que sucede en Galicia o Madrid es cosa de los aragoneses. Porque somos regiones, regiones hermanas", señaló antes Ayuso, tras criticar los "privilegios para los nacionalistas".
La madrileña también habló del accidente ferroviario para criticar a Sánchez, al que se refirió como el "galgo de Paiporta". "Cada vez que hay una urgencia, el galgo de Paiporta se dedica a buscar a quién señalar y, aunque no tengamos nada que ver, los del Partido Popular acabamos siendo los culpables. Son unos genios", dijo. Un guante que recogió Azcón: "Hemos respetado el luto. Pero soy de la idea de Isabel [Díaz Ayuso]. Vamos a hablar de lo que está pasando con los trenes. Lo que querría el Partido Socialista es que no hubiera debate, que no exigiéramos responsabilidades". El presidente de Aragón se la juega el próximo 8 de febrero y las encuestas apuntan a que se repetirá el escenario de las elecciones extremeñas, con un PP que dependerá de Vox para gobernar.