Las decisiones de los tribunales sobre hipotecas traen de cabeza a los bancos desde antes de que el pasado día 18 el Supremo sembrara la incertidumbre entre entidades y clientes sobre quién debe pagar el impuesto de actos jurídicos documentados. De hecho, las sentencias que en 2017 cargaban al banco con los gastos de formalización de las hipotecas y el real decreto sobre la devolución de las cláusulas suelo consideradas abusivas empujaron a miles de ciudadanos a reclamar ante sus bancos y ante el Departamento de Conducta del Mercado y Reclamaciones (DCMR) del Banco de España. De tal forma que el número de quejas presentadas ante los servicios de atención al cliente de las entidades financieras se cuadriplicó en 2017 respecto al año anterior, hasta alcanzar 1,32 millones de reclamaciones. Y se triplicaron las interpuestas ante el Banco de España, que sumaron 40.176. De éstas, se refieren a hipotecas el 81,4%, 32.684 quejas, cuatro veces y media más que en 2016. En comparación, las reclamaciones por cuentas y depósitos fueron sólo 3.194, apenas un 4,3% más que el año pasado.