Feijóo reivindica a Ónega y Calvo-Sotelo para erigirse en heredero político de la Transición frente a Sánchez
El lunes 10 de agosto El País y El Mundo convirtieron en cuestión de ámbito estatal la decisión de SAIC de instalarse en Ferrol por un supuesto riesgo de espionaje chino sobre la Armada española. Ese mismo día, el líder del PP estatal, Alberto Núñez Feijóo, que suele pronunciarse sobre todo tipo de polémicas siempre para confrontar con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dio un paseo con el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, por el litoral de Cabanas. Pero el PP no convocó a la prensa al acto, sino que informó de él posteriormente, y nada se pudo saber de la opinión sobre SAIC de un Feijóo que tiene en su equipo voces contrarias a un proyecto que está concitando una significativa unanimidad en Galicia.
Las vacaciones del líder del PP estatal en Galicia dejan actos puntuales y controlados en los que lanzar su discurso evitando pronunciarse sobre polémicas como la instalación de SAIC en Ferrol pero mostrándose “fiel al espíritu del sistema de 1978”
No fue ese un acto puntual de Feijóo en Galicia. Está de vacaciones en la zona desde hace días, con otros actos controlados en los que también viene evitando pronunciarse sobre SAIC u otros asuntos de interés para Galicia. Actos que sí tienen un denominador común: el elogio de la Transición y su supuesta concordia frente a un Sánchez al que Feijóo acusa de querer derogarla.
Tres días antes del paseo por Cabanas, el viernes 7, el expresidente de la Xunta se desplazó hasta Lugo para participar en un acto de declaración como hijo predilecto de esa ciudad del periodista Fernando Ónega, fallecido el pasado marzo. Allí, rodeado de su familia, Feijóo elogió como “constructor de la democracia” a quien fue uno de los hombres de confianza de Adolfo Suárez. Según dijo, “la democracia española no sería la misma si Fernando no hubiese puesto las palabras”, y lo contrapuso con los “tahúres” y “aprendices de brujo” de la “España de hoy”.
Este martes 18, esta vez en Ribadeo, Feijóo tiró nuevamente de un discurso similar para elogiar de nuevo la Transición y presentarse a sí mismo como la persona que recuperará su espíritu. En un homenaje por el centenario del nacimiento del sucesor de Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo, fallecido en 2008 y visitante habitual de Ribadeo, donde está enterrado, Feijóo acusó a Sánchez de impulsar un “auténtico programa destituyente que nadie votó”.
Según Feijóo, el Gobierno de Sánchez “actúa contra la nación y contra el Estado” y quiere sustituirlo por uno “plurinacional de carácter confederal”
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Así, según su tesis, frente a la Transición y la Constitución, el actual presidente del Gobierno de España querría derribar instituciones establecidas como la monarquía, el poder judicial o las fuerzas de seguridad. “Padecemos un Gobierno que actúa contra la nación y contra el Estado”, dijo, para asegurar que Sánchez quiere sustituir el Estado de las autonomías actual por otro “plurinacional de carácter confederal” con una “mutación constitucional por la puerta de atrás”.
Frente a este diagnóstico, Feijóo dice querer recuperar la política de la Transición con un programa “fiel al espíritu y principios rectores del sistema de 1978” que atienda los problemas actuales.
En Ribadeo, como antes en Lugo, Feijóo dijo tomar la palabra no como líder del PP sino como “amigo” de las respectivas familias de los homenajeados, en dos actos de marcado carácter local, con intervenciones de los respectivos alcalde y alcaldesa del PP, pero sus proclamas políticas tuvieron un contenido claramente estatal, más allá de las figuras de las personas homenajeadas.