¡Queda tanto por saber!: libros que desmontan el relato oficial sobre la Guerra Civil con archivos inéditos
"No tenemos ni idea, en realidad, de un montón de cosas todavía", aseguraba a infoLibre el historiador Gutmaro Gómez Bravo, con motivo de la publicación de Cómo terminó la Guerra Civil española (Crítica, 2026). Una investigación de más de siete años en la que el autor ha tenido acceso a documentación inédita procedente del servicio de espionaje franquista, lo que le ha permitido reconstruir con detalle una estrategia de inteligencia fascista que fue tan decisiva como las operaciones militares. Y le ha permitido, asimismo, poner negro sobre blanco una verdad verificada que 90 años después desmonta el relato oficial fijado por los vencedores de una victoria militar aplastante en el frente. Porque, aun siendo cierta esa superioridad de los sublevados, en el desenlace final de la contienda influyeron otros muchos factores que hasta ahora habían permanecido ocultos. Esa es la gran aportación diferencial de Gómez Bravo en este libro: reconstruir con 'papeles' oficiales esta decisiva y hasta ahora desconocida operación de inteligencia planificada hasta el último detalle.
La Guerra Civil, en definitiva, no acabó como nos contaron. Puede parecer una frase hecha, pero la historia la escriben los vencedores. Eso es así, por lo menos, hasta que llegan los historiadores con la verdad por delante. Es el caso también de David Alegre, quien en Verdugos del 36 (Crítica, 2025), hizo un estudio pionero sobre las políticas de aniquilación sistemática de los golpistas al investigar y analizar a los responsables de diseñar, coordinar e incluso ejecutar las políticas que eliminaron a miles de personas. Hombres mejor o peor situados socialmente pero corrientes, con vidas ordinarias: mandos intermedios del ejército o la Guardia Civil, pero también empresarios, abogados o jóvenes humildes que vieron la oportunidad para ascender socialmente a cambio de una tarea terrible. Militares y civiles anónimos que dejaron un rastro en la historia al ser los encargados de perpetrar las políticas eliminatorias del bando sublevado en el verano de 1936.
El propio Alegre, junto a Miguel Alonso y Javier Rodrigo, coordina La Guerra Civil española. Una historia global (Galaxia Gutenberg, 2026), un aporte disruptivo que desafía la cronología oficial impuesta por el franquismo y cuestiona si el conflicto realmente terminó en 1939 o si se extendió de forma sucia e irregular hasta 1948. Este ambicioso volumen reúne a medio centenar de jóvenes investigadores que analizan el conflicto no como algo estrictamente interno, sino como un laboratorio transnacional de la violencia europea: la toma del poder por el fascismo mediante la guerra, el uso de la violencia contra civiles con fines depuradores de la sociedad, el establecimiento de campos de concentración, la superposición de la guerra de ocupación y la guerra irregular… En resumen: España se convirtió en caja de resonancia y laboratorio de procesos que luego se expandirían por todo el continente.
Los 'años del hambre' han quedado difuminados en nuestra memoria colectiva casi como una consecuencia lógica de una Guerra Civil que dejó al país lógicamente moribundo. Como si, en esa misma línea que pone en duda la fecha oficial de final del conflicto, las decisiones del propio Franco no hubieran acrecentado consciente y sádicamente una situación de penuria que padeció en exclusiva el bando de los vencidos, al convertirse el hambre en un arma de guerra que acabó con la vida de hasta 200.000 personas en la primera posguerra. La hambruna española (Crítica, 2025), del catedrático Miguel Ángel del Arco Blanco, se convierte así en la primera obra que desmonta las excusas del franquismo para justificar esa situación de extrema necesidad generalizada y explica al detalle qué pasó en la década de los 40. Porque el país salió seriamente dañado de la contienda, pero el dictador optó por alargar el desastre para así seguir aplastando al enemigo y afianzando su poder. Una, grande, libre… y hambrienta.
Otro detalle no muy conocido es que el petróleo y sus derivados fueron un elemento crucial en el conflicto para movilizar a las tropas. En eso en particular se centra El oro negro de Franco (Crítica, 2025), que narra las estrategias del bando sublevado para hacerse con carburantes, que al principio tuvieron lugar gracias a redes conspirativas monárquicas, y aborda el papel que tuvo la ayuda internacional de Estados Unidos y los regímenes fascistas en el acceso a este combustible. Los autores de este título son el catedrático emérito de la Universidad Complutense, doctor honoris causa por la Universidad de Alicante, Ángel Viñas, y el titulado en Ingeniería industrial y en Ciencias económicas por la Universidad de Barcelona, Guillem Martínez Molinos (el primer investigador en acceder al archivo del monopolio de petróleos, lo que le ha permitido desvelar con varias publicaciones la importancia del petróleo en la contienda).
En su biografía Franco (Crítica, 2025), publicada al cumplirse el cincuentenario de la muerte del dictador, el historiador Julián Casanova desmitifica la figura de Franco recurriendo a decenas de nuevos testimonios y documentos desclasificados en las últimas décadas. Es así como su enfoque aporta una perspectiva renovada para los lectores del siglo XXI, desmantelando los relatos maniqueos y las mentiras del régimen, así como revelando aspectos desconocidos por sus coetáneos. Además, traza para las nuevas generaciones el retrato definitivo del dictador gracias a decenas de testimonios, libros y documentos que, con el poso de toda una trayectoria académica y de investigación, le permiten una aproximación precisa y novedosa de una figura que todavía hoy sigue tan presente en el devenir de España, con la derecha tratando con vehemencia de reescribir su historia.
Fruto de una investigación rigurosa basada en fuentes inéditas de archivo, Julián Chaves recorre en El águila y la sotana (Ático de libros, 2026) los años decisivos desde el final de la Guerra Civil hasta 1945, y muestra cómo la alianza entre Iglesia y régimen moldeó la ideología franquista y condicionó la vida cotidiana de millones de españoles. El historiador profundiza así en cómo la jerarquía eclesiástica participó activamente en la construcción del primer franquismo, influyendo de manera decisiva en la educación, la censura, la moral pública y los mecanismos de control social que marcaron la posguerra y dieron origen al nacionalcatolicismo franquista.
Carlota O’Neill: la reportera que escribió la primera crónica de la guerra civil el 17 de julio de 1936 en Melilla
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En Mujer y Guerra Civil española (Editorial Acentuarte, 2025), Ana María Callejón Callejón hace algo que apenas sí se está empezando a hacer de un tiempo a esta parte: visibilizar y constatar la importancia de cada uno de los roles que desempeñaron las mujeres a través de testimonios en primera persona (ya sea de las que vivieron aquel período de nuestra historia o sus familiares). Alejadas del frente, hicieron una labor imprescindible que quedó fuera de los libros de Historia, pero que fue fundamental para el mínimo bienestar social que se puede llegar a tener en tiempos de batallas y muertes. Nadie nos lo cuenta en las escuelas, pero la mujer estuvo en todos los espacios y trabajos y, como no, fue maltratada, privada de libertad, represaliada y asesinada en combate.
Ana R. Cañil constata que, efectivamente, las mujeres estuvieron en todos los ámbitos, también en el periodismo, en las páginas de Rescatadas del olvido. Tras los pasos de las extranjeras que escribieron sobre España (Galaxia Gutenberg, 2026), una investigación consagrada a todas las cronistas que contaron al mundo la Guerra Civil y la posguerra: Nancy Cunard, Virginia Cowles, Tina Modotti, Nancy Johnstone, Ilsa Barea-Kulcsar, Josephine Herbst, Kate Mangan, Gamel Woolsey, Lillian Hellman, Simone Téry y hasta Sylvia Plath. "No las dejan estar tanto en el frente como a los hombres, ni tienen tanta testosterona, así que cubren con otra mirada la vida cotidiana", explicaba a infoLibre la autora.
Para terminar, una de esas historias íntimas que, sumándose a otras similares, terminan conformando al compartirlas nuestra memoria colectiva. Eso es lo que hace la periodista Mavi Doñate en Cuéntame el olvido (Plaza & Janés, 2026), un libro en el que se sumerge en su memoria familiar para reflexionar sobre uno de los acontecimientos más trágicos de nuestra historia reciente. Un acercamiento literario a los silencios de una generación que decidió no contar la Guerra Civil a sus nietos. Una investigación construida a partir del diario hasta ahora inédito de su abuelo Gabriel, que se revela como un título sobre la memoria y el perdón en el que muchos descendientes pueden sentirse identificados y que nos recuerda algo: la importancia de contarnos nuestra verdad, aunque hayan pasado 90 años del golpe de Estado del 18 de julio de 1936.