LAS INCÓGNITAS DE IFEMA
La F1 llega a Madrid sin que se conozca aún su coste real ni su impacto en las arcas públicas
"Cuando llegué a Ifema vi mucho asfalto, pero el asfalto no da dinero". Es una frase que repite a menudo José Vicente de los Mozos, presidente de Ifema e histórico directivo del sector automovilístico español. Llegó a la dirección de la Feria de Madrid en junio de 2020 y, tres años y medio después, ya tenía atado un contrato por diez años para volver a traer la Fórmula 1 a la capital. Pese a que Ifema es un consorcio público, no hay prácticamente ninguna información financiera del evento a dos semanas de celebrarse.
Se sabe que organizar la carrera ha tenido un coste de, al menos, 200 millones de euros y que cuenta con el apoyo incondicional de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital. También, que supuestamente "no cuesta dinero al contribuyente madrileño". "Al contrario, es todo inversión y beneficio", dijo la presidenta Isabel Díaz Ayuso en julio. Sin embargo, solo Ifema y el entorno de la presidenta y del alcalde saben cuál será la factura final del proyecto y cuánto costará realmente a las arcas públicas.
La opacidad es de tal magnitud que la oposición y las organizaciones sociales solo conocen dos cifras del presupuesto del Gran Premio. Una es la recogida en las memorias originales, que cuantifican el proyecto en 189,85 millones de euros, entre la construcción de la pista y el plan especial asociado, número que ha quedado obsoleto por los cambios que ha ido teniendo su diseño. La segunda es una breve explicación que dio De los Mozos en un desayuno informativo organizado el pasado 13 de julio, cuando reveló que ya tenía asegurados 137 millones de euros en patrocinios, cuantía que servirá para pagar una parte del coste total.
"El objetivo es conseguir en patrocinios todo el capex [el coste de inversión] del evento. No ha habido aportación pública, se ha hecho con dinero de Ifema. Esto trata de ingresar lo máximo y gastar lo mínimo", fue el resumen que dio el número uno de la institución.
Pero ofreció algunas pistas más, aunque aparentemente contradictorias. Aseguró que su intención es que los patrocinios cubran el 100% de la infraestructura, pero no dijo cuál es la cifra final de su coste. Añadió que con ese dinero podrá pagar no solo la pista, sino la ampliación de los pabellones 1 y 2 de Ifema –que deben reformarse para albergar los boxes de los bólidos– y la construcción de tres nuevos pabellones en Valdebebas. Y terminó diciendo que la venta de entradas debería sobrar para pagar el canon de traer la F1 al circuito, una cifra que debería ascender a otras tantas decenas de millones, pero que tampoco es pública,
Sin embargo, al mismo tiempo que De los Mozos se mostró enormemente optimista con las cifras, no pudo asegurar que este año Ifema vaya a registrar un resultado positivo. "Quiero que este primer año los resultados, a pesar de todo, sean positivos (...) porque vamos al Tribunal de Cuentas y nos están auditando", reconoció el directivo en julio.
Más Madrid es el partido de la oposición que más ha combatido la falta de transparencia que ha rodeado al circuito desde el día uno, y sospechan que el coste real es mucho mayor que esos 189 millones.
Para empezar, porque desde la elaboración de esos planos se ha añadido una nueva vía pecuaria en forma de puente que cruza la carretera M-11 –una instalación que han introducido a última hora para evitar que el proyecto se caiga por cortar la Vereda de Los Leñeros– y se han sumado también unos paneles para reducir el ruido, una costosa solución que además los propios organizadores reconocen que es inútil para compensar los más de 100 decibelios que se esperan durante las carreras, pero que necesitan para justificar ante el Ayuntamiento que han tomado medidas para intentar proteger a los vecinos.
Dos nuevas paradas de metro en la puerta del circuito
"Nosotros ya estimábamos unos 300 millones de euros de coste, pero eso era antes de contar con la pasarela de la M-11", afirma Alicia Torija, portavoz de Turismo y Deporte de Más Madrid. Además, subraya que habría que añadir también el precio que tendrá para los madrileños la construcción de la nueva estación de Metro que anunció en julio la Comunidad de Madrid alrededor del circuito. "Si sumamos esto, el proyecto se irá a más de 800 millones. No es dinero directo para levantar el circuito, pero está ligado a la F1", señala la política.
La nueva línea 11 de Metro lleva años proyectada para llegar hasta Valdebebas Norte, pasando por el Aeropuerto de Barajas y haciendo parada en la Ciudad de la Justicia, pero hace dos meses el equipo de Ayuso presentó una ampliación para esa línea en su zona norte, con dos paradas que hasta ahora no estaban proyectadas: IFEMA-Cárcavas y Hospital Isabel Zendal. La primera, explica la propia Comunidad, "dará acceso a la ampliación del recinto ferial, al futuro circuito urbano Madring y al conjunto del área de actividad económica del entorno". La parada Ciudad de la Justicia –esa sí, proyectada desde el inicio de la planificación de la línea 11– también estará ubicada junto a otro de los accesos del circuito.
La diputada de Más Madrid explica que ya han exigido en numerosas ocasiones al Gobierno regional que aclare cuál será el coste final del megaproyecto y qué pasará si no se costea con los patrocinios.
"La respuesta sistemática es que, como es Ifema, no tienen que contestar. Pero se da la paradoja de que sí que es un proyecto lo suficientemente público como para que Ayuso vaya a hacerse la foto", critica Torija. La esperanza que tiene es que, durante la comparecencia que hizo Vicente de los Mozos en julio, el directivo se comprometió, tras la pregunta de Más Madrid, a comparecer en octubre en la Asamblea de Madrid para arrojar luz sobre todas estas cuestiones.
Otra de las preguntas que tienen es cuánto ha costado el dispositivo de seguridad y movilidad derivados de la Fórmula 1. A escasas dos semanas no se ha publicado el plan especial de movilidad ligado al evento, que probablemente cuente con docenas de agentes de policía dedicados a él y refuerzo de metro, bus y tren, ya que se espera que el 80% de los 350.000 asistentes acudan en transporte público.
Una evaluación ambiental simplificada
La Plataforma Ecologista Madrileña es una de las muchas agrupaciones regionales que también están batallando contra la opacidad del Gran Premio. María Ángeles Nieto, una de sus miembros, cuestiona la promesa de que el evento se autofinanciará con publicidad, ya que las obras se han enfrentado a inundaciones durante las tormentas, ha habido retrasos sustanciales y durante los primeros meses se recurrió a trabajar las 24 horas del día para llegar a tiempo, imprevistos que habrán engordado el coste de la infraestructura.
"Hace unas semanas, Madrid pidió al Gobierno declarar las carreras como acontecimiento de excepcional interés público durante sus 10 años de duración. Imagino que será porque no encuentran financiación", opina la portavoz. Esta figura supone ahorros fiscales sustanciales, en IRPF e impuesto de sociedades, entre otros, para las empresas que publiciten el evento.
Nieto también denuncia que las asociaciones ecologistas y vecinales tampoco tuvieron oportunidad de presentar alegaciones cuando el evento dio sus primeros pasos en 2024. Las consultas previas del plan especial de ordenación y de la construcción del circuito salieron a la vez en pleno verano de 2024, una práctica habitual de las administraciones para reducir la capacidad de los afectados para participar en el proceso, y pilló desprevenidas a las organizaciones, que quedaron enterradas en documentación.
A esto se suma que, a continuación, el plan quedó exento de la evaluación ambiental ordinaria, y solo se sometió a una versión simplificada. "Un proyecto de esa envergadura no se ha sometido a consulta pública. Es todo lamentable", resume.
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La oposición a este proyecto no ha llegado solo desde la izquierda, los ecologistas y un grupo de vecinos díscolos, como ha tratado de hacer ver Ifema, sino que en su propio seno ha tenido voces discordantes.
En julio de 2024, la Fundación privada Montemadrid, dedicada a la promoción de eventos sociales, culturales y ambientales, solicitó a Ifema la renuncia a su participación del 7,84% sobre el consorcio de la Feria de Madrid argumentando que "el objeto actual de Ifema, así como las actividades hacia las que se dirige su Plan Estratégico de Negocio, divergen de los fines fundacionales de la Fundación".
Esta ruptura coincide y se atribuye a sus discrepancias acerca de la Fórmula 1. Sin embargo, Montemadrid ha confirmado este viernes a infoLibre que todavía continúa formando parte de Ifema, de manera que el consorcio sigue estando integrado por la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid, la Cámara de Comercio de Madrid y la Fundación Montemadrid.