MOVILIZACIÓN VECINAL

Los vecinos de Valdebebas, hartos de Ifema por el ruido de la F1 en Madrid: "Me iré de casa el día de la carrera"

Vistas del circuito de Fórmula 1 de Ifema (Valdebebas), este martes en Madrid.

Los vecinos del noreste de Madrid han tenido este lunes y martes un pequeño adelanto de lo que será la carrera de Fórmula 1 de Ifema del 13 de septiembre. Una prueba con apenas cinco coches de Fórmula 3 provocó un ruido ensordecedor que se llegó a escuchar en diferentes barriadas de la capital. El enfado de los vecinos, según ha podido comprobar infoLibre in situ, es monumental tras confirmar que los promotores les engañaron a la cara cuando les aseguraron que no sufrirían molestias y que solo serían tres días. Mientras tanto, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid tienden una alfombra roja al evento, al que asistirán unas 350.000 personas según los organizadores.

En los grupos vecinales son muchos los que plantean irse de casa ese fin de semana, ya que entre pruebas y carreras, el show se alargará tres días, de viernes 11 a domingo 13 de septiembre. “Si se parece a lo que hemos vivido estos días, me marcharé a casa de mi hermana”, afirma Eva Zubieta, vecina de Hortaleza. Evidentemente, añade, el evento no solo se parecerá a las pruebas de esta semana, si no que será mucho, mucho peor. Este lunes y martes solo corrieron un puñado de coches menos que eran menos potentes que los de F1 –frente a los 22 que competirán el día 13– y realizaron paradas intermitentes que no habrá durante el Gran Premio de España.

Lo más llamativo de las declaraciones de Zubieta es que no vive de cara al circuito, sino a media hora andando de él, cerca del metro de Mar de Cristal. Sin embargo, desde su cuarto, con la ventana cerrada, se escuchaba este martes cada pasada de los bólidos. “Si tienes un bebé, un hijo con autismo o personas enfermas en casa, ¿cómo lo soportas? Se supone que la administración está para protegernos de esto, no para incentivarlo”, afirma desde el salón de su apartamento.

Si a 740 metros es difícil hablar con las ventanas abiertas, a pie de pista los vecinos están desesperados. En la avenida Francisco Umbral, donde el circuito solo está separado de las viviendas por unas gradas y una calle, los niveles de ruido son incluso peligrosos para el oído. Una medición de este lunes de la plataforma vecinal Stop F1 marcó una media de 102,7 decibelios (dbA) y un pico de 109,1 dbA, prácticamente el doble de los 55 dbA que son el máximo permitido por el Ayuntamiento de Madrid en una zona residencial entre las 7:00 horas y las 23:00 horas, con un margen extra de cinco dbA que concede la ordenanza municipal.

Constantino Blanco, que forma parte de Stop F1, explica además a infoLibre que los niveles de ruido se miden en una escala logarítmica, de manera que 102 dbA no es el doble de agresivo que 55 dbA, sino que la intensidad es 27 veces mayor. Para hacerse una idea, esos niveles equivalen a estar a 10 metros de distancia de la sirena de una ambulancia o a un metro del tubo de escape de una moto, y se relacionan con un daño de las células nerviosas del oído y daños neurodegenerativos. 

Fuentes del Ayuntamiento de Madrid, el competente en materia de ruido, explican que en este caso se aplica una "exención" como en casos de conciertos, aunque no aclaran a infoLibre cuál es el límite excepcional que se permitirá en este caso.

Paralelamente, esta semana se han acercado agentes del equipo de Medio Ambiente de la Policía Local de Madrid para medir el ruido en los alrededores del circuito y, según afirman los vecinos, les han explicado cómo denunciarlo al Ayuntamiento. Además de estas quejas, que ya se han presentado en masa, la plataforma estudia llevar el asunto a la Fiscalía de Medio Ambiente de Madrid, aunque antes tomarán mediciones con equipos profesionales durante el fin de semana del Gran Premio.

Casi 80 decibelios el salón de casa

Con los niveles de ruido de estos días, cerrar las ventanas solo atenuó parte del problema. Este martes por la mañana, una medición oficial de la Policía municipal en el salón de un ático de primera línea que tenía las puertas y las ventanas cerradas, marcó 77 dBA, equivalente al tráfico de una gran avenida. 

Álvaro Rol, que vive en un piso con todas las ventanas al circuito, confía en que la carrera del día 13 se quede en una y no más porque su mujer teletrabaja todos los días y tienen un bebé de siete meses que esta semana no ha habido manera de dormir por las pruebas del circuito. "Confío en que lo paremos y que se quede en estos tres días porque no es solo las carreras. Las gradas del circuito son alquiladas y cada vez que quieran organizar una son tres meses de montaje", explica.

La sospecha de que llegarán más eventos

Cuando la plataforma Stop F1 se creó hace año y medio, la ambición de los vecinos era frenar por completo la organización de la carrera, pero la protesta no ha conseguido detener la ambición de José Vicente de los Mozos, presidente de Ifema y gran arquitecto del proyecto, quien ha contado con el apoyo incondicional de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad y presidenta de la Junta Rectora de Ifema.

Una vez que el circuito está ya construido, parece más complicado tumbar el proyecto, pero al mismo tiempo son cada vez más los vecinos que se oponen a este proyecto ya que sufren en primera persona las consecuencias. La gran duda es si tendrán que pelear solo para frenar el Gran Premio de F1, que tiene un contrato de diez años para celebrarse allí, o si además se sumarán carreras de motos, camiones o cualquier show que se le ocurra a los promotores de Ifema.

El ruido, el gran olvidado de la salud urbana: "Es como mínimo igual de dañino que la contaminación del aire"

El ruido, el gran olvidado de la salud urbana: "Es como mínimo igual de dañino que la contaminación del aire"

Inmaculada Gallego, portavoz de Stop F1, cree que si se han gastado alrededor de 200 millones en construir una pista de este tamaño, tratarán de explotarla al máximo con más carreras, aunque por ahora no hay ninguna más anunciada. Sin embargo, a estas alturas no se fían en absoluto de las intenciones de Ifema, que ya les engañó en la única reunión que tuvieron. "Nos hicieron dos promesas: serían tres días y no habría molestias para los vecinos. Las dos son mentira", resume.

En un barrio sin centro de salud

Por si fuese poco, esta inversión millonaria que se ha hecho en la zona contrasta con la queja de los vecinos de Valdebebas, el barrio que rodea al circuito y en el que se estima que viven entre 40.000 y 50.000 personas, que denuncian que carecen de servicios básicos. Allí hay gente viviendo desde hace 15 años sin un centro de salud y apenas hay dos colegios y dos escuelas infantiles, con muchas dificultades para matricular a los niños debido a la escasez de plazas, aseguran.

Teresa Frübeck, vecina que vive frente al nuevo circuito, asegura que su barrio se ha convertido en un cúmulo de proyectos fallidos de la Comunidad de Madrid. "No tenemos centro de salud, pero tenemos un intercambiador de transportes fantasma, un hospital Zendal para poner vacunas y un autobús exprés que va vacío con un carril construido específicamente para él. Y ahora también un circuito mundial de Fórmula 1".

Más sobre este tema
stats