Montserrat Domínguez: "El reto ahora es que mentir y desinformar no sea rentable"

Montserrat Domínguez asiste a la entrega del premio 'Periodista del año' que otorga la revista Vanity Fair.

Telecinco, Antena 3, Cadena SER, The Huffington Post, El País… muchos son los grandes medios en los que Montserrat Domínguez (Madrid, 1963) ha desarrollado su extensa y reconocida trayectoria profesional, desde las informaciones como reportera a pie de calle hasta los despachos de las plantas nobles donde se toman las decisiones. Una voz más que autorizada, por tanto, para cerrar nuestra serie Resistencia, en la que hemos tenido conversaciones bien interesantes con figuras públicas de distintos ámbitos sobre periodismo, democracia y algoritmos.

Temas nucleares todos ellos para entender nuestra sociedad a partir del lema de este diario, Somos resistencia, porque tal y como destaca Domínguez, “la oleada antidemocrática e iliberal nos apela a todos los que creemos en la democracia y en las libertades, y nos invita a la no resignación, a la resistencia”. “Especialmente a los medios de comunicación que, como infoLibre, hacen bandera del rigor y del pensamiento crítico”, apostilla.

Dedicar tiempo a estar bien informados es la mejor rutina de gimnasia mental

Y es que, efectivamente, este periódico quiere ser un medio imprescindible para quienes buscan no solo noticias, sino herramientas para comprender e interpretar lo que sucede y para defender la democracia. Un camino que la periodista madrileña considera correcto, pues los ciudadanos necesitamos “entender lo que nos sucede" como "parte activa de la historia: opinamos, debatimos, votamos, nos movilizamos y, a veces, hasta cambiamos de opinión”. “Yo encuentro en las páginas de infoLibre ideas que me empujan a descubrir realidades distintas, y a pensar sobre ellas. ¿Hay otro camino en democracia?”, remarca.

En esta línea, apunta que “todos sopesamos bien las decisiones importantes de nuestra vida: tener o no hijos, dónde vivir, a qué dedicarnos, con qué divertirnos, cuánto de nuestro tiempo, esfuerzo o dinero invertimos en ello”, por lo que, a su juicio, “entender el mundo que nos rodea, y actuar en consecuencia, es también importante”, ya que “nos define como personas, como ciudadanos y como comunidad”. “Dedicar tiempo a estar bien informados es la mejor rutina de gimnasia mental” asegura, antes de alertar de las terribles consecuencias que tiene la “desconexión” como consecuencia del agotamiento que provocan el ruido y la desinformación: “Cada ciudadano que se desconecta de la información es un triunfo para quienes trabajan para cosechar el hartazgo democrático”.

Me desespera que debates interesantes y necesarios pasen desapercibidos por el ruido del debate del momento, muchas veces irrelevante y al servicio de intereses partidistas

Y todavía continúa: “No olvidemos que el periodismo no es mejor ni peor que la sociedad: es un reflejo de ella. Si queremos una mejor sociedad, tendremos que trabajar por un periodismo mejor. Me desespera que debates interesantes y necesarios pasen desapercibidos por el ruido del debate del momento, muchas veces irrelevante y al servicio de intereses partidistas. Es muy triste que hablemos sin parar de los incendios, las olas de calor o el precio de la energía, y no dediquemos tiempo a entender si hay alternativas, qué papel juegan las nuevas tecnologías, y qué podemos hacer como ciudadanos a medio y largo plazo. Eso exige parar, templar y pensar. Es uno de los privilegios y deberes del periodismo”.

Cada ciudadano que se desconecta de la información es un triunfo de quienes trabajan por el hartazgo democrático

Asimismo, plantea Domínguez que la irrupción de internet y el “tsunami de contenidos que corretean por las redes” nos dio una lección a los periodistas y a los medios: “Ya no éramos el vértice de la trasmisión de información para formar la opinión pública”. Por eso, considera que, “apeados a la fuerza de nuestra soberbia, podemos ahora afrontar con ganas lo que da sentido a nuestro oficio: denunciar los abusos del poder, ya sea económico o político; ejercer la independencia, incluso de nuestros propios intereses; ocuparnos de lo que importa, lleve el tiempo que lleve”.

Inés Hernand: “Vivimos en un mundo de consecuencias sesgadas: Pablo Hasél en la cárcel pero no Vito Quiles”

Inés Hernand: “Vivimos en un mundo de consecuencias sesgadas: Pablo Hasél en la cárcel pero no Vito Quiles”

Llegados a este punto, prefiere la periodista no imaginar qué tipo de mundo habitaríamos sin un periodismo honesto, riguroso y crítico que contraste, analice y verifique, aunque lamenta que tampoco haya que “tener mucha imaginación” para ponerse en semejante situación, apenas “la suficiente para alzar la mirada y ver la codicia con la que las dictaduras se apresuran a controlar los medios y desprestigiar las voces independientes”.

Es por eso, justamente, que la ultraderecha internacional ataca sistemáticamente el buen periodismo, porque, tal y como resalta,  “plantea preguntas incómodas y hace un análisis menos superficial de cuestiones complejas, como la inmigración, la crisis climática o el control sobre las tecnológicas y la inteligencia artificial”. “La IA es una herramienta fascinante —prosigue—, y los periodistas estamos ahí para contar en qué cambia nuestras vidas, cómo y para qué. Como siempre, lo importante no es la herramienta, sino quién la controla, y con qué fines. Ese es, en mi opinión, el gran debate: cómo la sociedad exige que un avance transformador se utilice para el bien común”.

Para terminar, considera que los periodistas deben “defender” con toda su “inteligencia” y “oficio” aquello que les hace necesarios: “Una sociedad en la que los ciudadanos tengan voz, voto, y una mirada crítica”, así como “unas instituciones que nos representen, y el poder de cambiarlas cuando no lo hagan”. Y todavía una pregunta rápida para rematar: ¿Nos hemos acostumbrado a la desinformación y a que mentir salga gratis? Con una respuesta que no puede ser aun más veloz y concisa: “Absolutamente, sí. Ahora el reto es que mentir y desinformar no sea rentable”.

Más sobre este tema
stats