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    <title><![CDATA[infoLibre - Pablo Mortera Franco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/autores/pablo-mortera-franco/]]></link>
    <description><![CDATA[infoLibre - Pablo Mortera Franco]]></description>
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      <title><![CDATA[El sábado Talarico, el domingo misa: los demócratas usan la religión para ganar Texas a Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/sabado-talarico-domingo-misa-democratas-religion-texas-vuelva-azul_1_2170580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9ba4298f-8fcd-48c0-b37c-3a1cb09ee0c2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sábado Talarico, el domingo misa: los demócratas usan la religión para ganar Texas a Trump"></p><p>“El presidente de los Estados Unidos ha dicho que yo insulto a Jesucristo. ¿Queréis saber lo que es insultar a Jesucristo? Insultar a Jesucristo es <strong>expulsar a los enfermos de su asistencia sanitaria</strong> mientras se recortan los impuestos para los billonarios. Insultar a Jesucristo es deportar al extranjero y separar a bebés de sus madres, bombardear escuelas en Irán y mandar a nuestros valientes hombres y mujeres a morir en otra guerra interminable.¿Sabéis lo que es insultar a Jesucristo? Encubrir los<strong> </strong><a href="https://www.infolibre.es/internacional/democratas-exigen-trump-testifique-congreso-caso-epstein_1_2152955.html"  >papeles de Epstein</a> y no perseguir a los que aparecen en ellos. No soy un cristiano perfecto, pero Jesús nos dijo que amáramos a nuestro vecino como a nosotros mismos. ¿Podemos imaginar pobreza o guerra en el cielo? Entonces, <strong>¿por qué las toleramos aquí en la tierra?</strong>”. No, puede quedarse tranquilo el lector, no ha abierto por error una hoja parroquial. Al contrario, lo que acaba de leer son las palabras del candidato al Senado demócrata por Texas, <strong>James Talarico</strong>.</p><p>La pregunta es evidente. ¿Qué hace un miembro del <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/democratas-estados-unidos-atrapados-propia-ambiguedad-guerra-iran_1_2165453.html"  >Partido Demócrata</a> hablando de Jesucristo en 2026? La respuesta, pese a todo, tiene mucho más sentido de lo que podría parecer. Pero empecemos por el principio. ¿Quién es Talarico? Resumidamente, es un <strong>joven de solo 36 años</strong> que hace unos meses era un completo desconocido en EEUU. Uno más de los miles de congresistas estatales que pueblan las diferentes Cámaras y que pasan completamente inadvertidos. Hasta que, en 2025 decidió presentarse para disputar en Texas las <strong>primarias demócratas para competir por el Estado</strong>. Y ahí todo cambió.</p><p>La figura de Talarico comenzó a saltar poco a poco a la escala nacional. Su discurso no tenía nada que ver con el de los políticos demócratas y rápidamente comenzó a atraer a los medios de comunicación. Talarico es abanderado de lo que muchos han llamado <strong>“populismo cristiano”</strong>, es decir, un mensaje antiélites y contra los multimillonarios <a href="https://www.infolibre.es/politica/galicia-lidera-abandono-materia-religion-91-53-veinte-anos_1_2157068.html"  >aderezado con un trasfondo religioso</a>. Es algo que tiene sentido. <strong>El demócrata es seminarista</strong>, miembro activo de la Iglesia Presbiteriana de San Andrés en Austin y proveniente de una familia con pasado religioso. Su abuelo fue predicador bautista en el sur de Texas y de él emanan <strong>buena parte de sus convicciones</strong>, según el propio Talarico insiste en sus discursos.</p><p>Esas intervenciones están llenas de una mezcla entre religión y política que llama mucho la atención. “La gran división de nuestro país no es izquierda contra derecha, sino <strong>los de arriba contra los de abajo</strong>. Los billonarios quieren que nos miremos entre nosotros a derecha e izquierda para que no miremos hacia arriba. Las personas que están en lo alto se esfuerzan para que nos dividamos porque nuestra unidad es un peligro para su riqueza y su poder. Así <strong>no nos enteramos de que definancian nuestras escuelas</strong>, recortan la cobertura sanitaria y bajan sus impuestos”, hasta aquí todo parece un discurso firmado por cualquier persona del Partido Demócrata, incluso algo escorado a la izquierda.</p><p>Sin embargo, Talarico, añade el componente religioso, aludiendo a su abuelo: “Él siempre decía que las enseñanzas de Jesús <strong>se podían resumir en amar a Dios y al prójimo</strong>. Toda persona es imagen de la santidad, toda vida es sagrada, no solo mi vecino que se parece a mí, o reza como yo, o vota como yo. Es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Hace 2000 años, cuando la minoría poderosa amañaba el sistema, <strong>Jesús caminó hacia el lugar de poder y le dio la vuelta</strong>”, continuaba Talarico en ese discurso.</p><p>No solo se queda en esa dicotomía populista de los de arriba contra los de abajo, también alude a la religión con <strong>algunos de los temas más polémicos</strong> y que más oposición han acumulado durante la Administración Trump. “<strong>Cristo es el inmigrante deportado</strong> sin el debido proceso. Cristo es el anciano al que le quitan su Seguridad Social. Cristo es el manifestante secuestrado por la Policía”, decía en otra de sus intervenciones en una iglesia. </p><p>Ese discurso le ha servido para ganar las primarias a la que, para muchos, era la favorita: <strong>Jasmine Crockett</strong>, miembro de la Cámara de Representantes por el 30º distrito de Texas. La política afroamericana es una de las personalidades que ha desarrollado un <strong>discurso más duro contra Trump</strong>, con muchísima presencia mediática y de un talante fuerte y de izquierdas. Pese a eso, el perfil de Talarico, <strong>más conciliador </strong>pese compartir buena parte de sus postulados ideológicos, fue el que se terminó llevando el gato al agua.</p><p>De este resultado de las primarias se pueden extraer muchas conclusiones del fenómeno Talarico. A diferencia de los republicanos, que suelen <a href="https://www.infolibre.es/internacional/senadores-democratas-ganando-estados-clave-harris-no-cambiarlo_1_1873242.html"  >elegir candidatos más ideologizados</a> y ubicados a la derecha, los demócratas suelen escoger a quien, según ellos, <strong>ven con más posibilidades de ganar la carrera</strong>, sin importar tanto su pureza ideológica. “Talarico era <strong>mucho más transversal</strong> que Crockett y eso le hacía alguien con más posibilidades de triunfar en las primarias. Los republicanos, en cambio, seguramente elegirán a <strong>Ken Paxton</strong>, un candidato lleno de polémicas y casos de corrupción cuyo máximo valor es ser un trumpista radical”, comenta Pedro Soriano, experto en política estadounidense.</p><p>En ese contexto, el discurso de Talarico, integrador y con ese tinte religioso tiene, a priori y sobre todo contra Paxton, unas <strong>posibilidades de ganar mucho más altas que el de Crockett</strong>. “La última vez que los demócratas tuvieron un Senador por Texas fue en 1993, desde entonces, el Estado se ha convertido en uno de los <strong>baluartes de los republicanos</strong>. Es cierto que antes de 2024 había una tendencia que parecía favorecerlos, pero en las últimas presidenciales, Trump volvió a dominar”, explica Soriano. En este sentido, Talarico ha empezado con buen pie: “<strong>La clave está en el voto latino</strong>, un elector moderado-conservador que es susceptible de ser recuperado por el demócrata”, añade. Algo que ya se vio en las primarias, donde consiguió el apoyo de amplios sectores de este votante.</p><p>Para muchos, el punto religioso ha sido clave en ese ascenso, logrando con él <strong>interpelar a un público muy amplio desde el punto de vista ideológico</strong> al que los demócratas no suelen conseguir llegar. Por ese motivo, figuras tan diferentes como <strong>Barack Obama</strong> o el podcaster cercano al trumpismo <strong>Joe Rogan</strong> han coincidido en alabarle. Talarico, de hecho, fue al <a href="https://www.youtube.com/watch?v=_jOGPvMftb8" target="_blank">podcast de este último</a>, uno de los más escuchados del mundo cuya influencia en el mundo republicano es amplísima, y Rogan dijo que <strong>quedó impresionado</strong> por sus palabras. </p><p>Sin embargo, el joven seminarista también ha recibido ataques desde las filas trumpistas. Quizás el más importante vino de <strong>Brooks Potteiger</strong>, pastor entre cuyos feligreses estuvo el actual secretario de Defensa, <strong>Pete Hegseth</strong>. En un podcast, el religioso sugirió que Talarico debería ser <a href="https://www.nytimes.com/es/2026/03/26/espanol/estados-unidos/texas-talarico-pastor-hegseth.html" target="_blank">“crucificado con Cristo”</a>, después de que el conductor dijera que “rezaba para que Dios matara al demócrata”. No es algo que llame la atención. Pese a su religiosidad, Talarico <strong>ha hecho de la crítica al nacionalismo cristiano</strong> de los trumpistas uno de sus principales caballos de batalla. “Él es una <strong>auténtica minoría dentro de los religiosos</strong> estadounidenses. Pertenece a unos círculos progresistas que están muy al margen de cualquiera de los grupos principales”, subraya Soriano.</p><p>Y es que en EEUU, el cristianismo y la religión en general es un tema que <strong>capitaliza el Partido Republicano</strong>. De hecho, la Iglesia católica de EEUU ha sido una de las más conservadoras del mundo. Sus cardenales fueron, durante el pontificado del papa Francisco, <strong>los más vocales contra sus reformas</strong>, e incluso <strong>Raymond Burke</strong>, uno de sus pesos pesados, llegó a pedir una aclaración doctrinal al pontífice, algo que en su momento fue considerado como un desafío. “<strong>Ahora, León XIV ha equilibrado mucho más</strong> a la Iglesia estadounidense, colocando a obispos partidarios suyos y que, por ejemplo, se han opuesto con fuerza a la <a href="https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/leon-xiv-bannon_129_2147186.html"  >deriva antiinmigratoria de Trump</a>. Prevost, al contrario que Francisco, se apoya más en estos obispos y <strong>busca menos el ataque directo</strong>”, asegura Gorka Larrabeiti, gran conocedor de asuntos vaticanos. </p><p>Uno de los momentos con los que más fuerza se pudo ver este auge del nacionalismo religioso en EEUU fue durante el <a href="https://www.infolibre.es/politica/funeral-charlie-kirk-glendale-genera-tension-medidas-extremas-seguridad_1_2066569.html" target="_blank">multitudinario funeral</a> del activista trumpista <strong>Charlie Kirk</strong>, tiroteado en uno de sus eventos en un campus universitario. En él, <strong>se presentó al asesinado como un mártir</strong>, y al panorama político como una lucha entre el bien y el mal que traspasaba las fronteras del juego ideológico y <a href="https://www.ncronline.org/opinion/can-faith-filled-texas-progressive-lead-democrats-out-wilderness" target="_blank">apelaba a lo espiritual</a>. Muchos oradores <strong>hablaron de la cristiandad de Kirk</strong> y de la intensidad de su fe. <strong>Stephen Miller</strong>, uno de los asesores de más renombre de Trump llegó a decir que el evento era para “terminar su misión y <strong>lograr la victoria en su nombre</strong>”.</p><p>Entre los nombres ilustres que acudieron a Phoenix para honrar a Kirk estaba el vicepresidente estadounidense <strong>JD Vance</strong>. Católico converso, el político pretende justificar su idea de nación con esa pátina ultrareligiosa capaz de aglutinar a más gente en torno a su ideología extremista. “<strong>Instrumentaliza la religión en su propio beneficio</strong>. Por ejemplo, trata de justificar que el catolicismo defiende la primacía de los nacionales sobre los migrantes acudiendo a San Agustín.<strong> Lo tergiversa y ahí tiene un concepto muy potente</strong>. También lo ha hecho con la guerra de Irán, aludiendo a que es una <strong>guerra santa y justa</strong>, según estándares de la Iglesia”, explica Larrabeiti.</p><p>Prevost, ante esto, no se ha quedado callado y ya ha corregido a Vance en alguna ocasión. Esa línea es la que quiere seguir Talarico. “Los demócratas siempre han sido un partido <strong>defensor de la separación entre Iglesia y Estado</strong>, ahora Talarico ha roto ese tabú. Los demócratas siempre han pensado que meterse en esos debates <strong>solo reforzaba los marcos</strong> que les interesaban a los republicanos. Sin embargo, en Texas hay una identificación religiosa muy alta y Talarico piensa que esa es una estrategia perdedora, porque deja a un <strong>gran conjunto de personas al margen</strong> y sin conseguir apelarlas”, comenta Larrabeiti.</p><p>En ese punto está la gran duda del mensaje de Talarico. Pese a su enfoque, ¿puede realmente ser un discurso religioso progresista? “Yo pienso que <strong>es complicado</strong>, primero debes ser laico y dejar ese componente fuera del Estado, pero también se entiende su posición, en la que no puede dejar fuera eso para ganar”, comenta el experto. Para Soriano, sin embargo, todo <strong>tiene más que ver con el lugar que con una cuestión ideológica</strong>: “Los demócratas tratan de adaptarse bien al electorado de la carrera que tratan de ganar. En Texas eligen a Talarico por ese punto religioso, a la vez que en Vermont eligen a <strong>Bernie Sanders</strong>, que es un progresista, pero por ejemplo tiene una posición, al igual que el Estado, <strong>más conservadora en cuanto a las armas de fuego</strong>, sobre todo cuando se <a href="https://www.politifact.com/article/2020/feb/10/bernie-sanders-complicated-record-guns/" target="_blank">presentó al inicio de su carrera</a>”.</p><p>En esa línea, Talarico también tiene matices. Por ejemplo, el candidato se mostró en contra de una legislación tejana que <strong>obligaba a exhibir los diez mandamientos en las aulas</strong> porque era algo “anticristiano”, pues ponía por encima unas religiones sobre otras. También, precisamente en el podcast de Joe Rogan, dijo que la “idea de que existe una ortodoxia cristiana fija sobre el tema del aborto <strong>simplemente no tiene fundamento en las Escrituras”</strong>. Igualmente, Talarico habla de que la “raza y el género” son dos de los aspectos con los que la política trata de dividir a “los de abajo”, es decir, una enmienda a la parte más progresista de los demócratas y a su estrategia en estos últimos años. Su éxito o no determinará si este populismo cristiano avanza o se queda como una anécdota más en la política estadounidense.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 04:01:13 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <title><![CDATA[AfD quiere hacer caer su 'muro de Berlín': el plan de los ultras para que las zonas ricas del oeste les voten]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/afd-quiere-caer-muro-berlin-plan-ultras-zonas-ricas-oeste-les-voten_1_2171710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a8ce26cb-d53d-485b-9a2a-81c6add67587_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="AfD quiere hacer caer su 'muro de Berlín': el plan de los ultras para que las zonas ricas del oeste les voten"></p><p>8 de julio de 1990. Solo han pasado ocho meses de la caída del muro de Berlín, y todavía <strong>quedan tres para la reunificación oficial de las dos Alemanias</strong> en un solo país. El 1 de ese mismo mes se había logrado la unión monetaria, económica y social, un paso decisivo para conseguir ese hito, pero la separación aún seguía vigente. Por eso, <strong>el 8 de julio era un día suspendido en el tiempo</strong>. Un <em>impasse</em> en el devenir imparable de la historia de Alemania. Sin embargo, ese día, pese a las idas y venidas de los meses anteriores, <strong>miles de alemanes no estaban pensando en política</strong>. Al contrario, pensaban en fútbol. Porque ese día Alemania Federal jugaba contra la Argentina de <strong>Diego Armando Maradona</strong> la final del Mundial de Italia. Un partido que trascendió el deporte.</p><p>La victoria por 1-0 de la selección alemana significó <strong>algo más que la tercera estrella</strong> para los teutones, después de sus triunfos de 1954 y 1974. Era, por primera vez, una victoria de todos. Tanto alemanes orientales como occidentales <strong>salieron a las calles a celebrar un mundial de Alemania</strong> con mayúsculas, de una Alemania unida, de una Alemania que, por fin y tras años de separación, les pertenecía. La epopeya de los hombres dirigidos por <strong>Franz Beckenbauer</strong> fue entendida casi como un <strong>prólogo de una reunificación</strong> que ya comenzaba. Una selección que, pese a no ser aún una realidad política, <strong>representaba a un Estado reunificado</strong> que muchos ya sentían como propio.</p><p>La euforia de ese momento, una combinación de esperanza en lo que vendrá y la perspectiva de un futuro compartido y mejor, <strong>no duró mucho</strong>. La reunificación, ya completada en octubre de 1990, <strong>no fue la arcadia feliz que los políticos prometían</strong>; tampoco la comunión perfecta que representaban los campeones del 90. Lejos de eso, la Alemania partida en dos siguió siendo, pese a la reunificación nominal y política, una dura realidad. En este caso, no había muros entre las dos, ni un telón de acero que ya había caído, pero sí una línea que determinaba que, si vivías a un lado de la antigua frontera, tendrías unas condiciones económicas y sociales mucho mejores que en el otro.</p><p>El gran fracaso de la reunificación alemana tiene <strong>ecos profundos en nuestros días</strong>. Prácticamente cualquier estadística, mapa de renta o indicador social puede leerse en una lógica este-oeste, pese a que Alemania lleva siendo un solo país más de 35 años. Por ejemplo, el salario bruto mensual medio fue en 2025 de <strong>4.810 euros en el oeste y 3.973 en el este</strong>, el patrimonio es 182.000 euros en la antigua República Federal (RFA) frente a 88.000 euros de la República Democrática Alemana (RDA) y desde 1990, la población subió un 10% en el oeste y cayó un 16% en el este. No solo eso, en la antigua RDA hay una <strong>menor esperanza de vida, una población más envejecida y un paro más de dos puntos mayor</strong> que en occidente.</p><p>Unas brechas que se exportan a la política. Si vemos el mapa electoral alemán, también las dos antiguas repúblicas <strong>votan de forma muy diferente</strong>. En las <a href="https://www.infolibre.es/union-europea/merz-sera-canciller-ultraderecha-afd-doblando-resultados-segunda-fuerza_1_1949801.html" target="_blank">elecciones de 2025</a>, donde la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD) logró ser segunda fuerza con un <strong>20,8% de los votos, solo por detrás de la CDU</strong>, se vivió un episodio más de este fenómeno. Si solo votara el oeste, la ventaja de los democristianos sería más grande, pasando de un <strong>28,5% a un 30,7%</strong>, AfD se mantendría en segundo lugar, pero perdiendo apoyo (18%) y en casi un empate técnico con los socialdemócratas del SPD, que sacarían un 17,8%, casi dos puntos más que la cifra nacional.</p><p>Sin embargo, <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/mapa-electoral-alemania-pais-dividido_1_1950715.html" target="_blank">el panorama cambia completamente</a> si solo tomamos en cuenta la antigua RDA. Aquí, la extrema derecha ganaría holgadamente las elecciones con un <strong>32% de los votos</strong>, es decir, 14 puntos más que lo que consiguió en el oeste. Obtendrían con esos números una ventaja de algo más de 13 puntos con respecto al segundo, que serían los democristianos, a los cuales seguiría la izquierda de Die Linke con un 13,4% y el SPD con un 11,6%. El dominio de la extrema derecha es espectacular, sobre todo si tenemos en cuenta que <strong>sería la fuerza más votada en todos los </strong><em><strong>länder</strong></em><strong> del este</strong> salvo Berlín. Bajando a los distritos, solo pierden en 3, sin contar los de la capital. Mientras tanto, en occidente la CDU y en menor medida el SPD se reparten las victorias en los distritos, con los democristianos ganando en todos los <em>länder</em> y <strong>la extrema derecha sin poder liderar en ninguno</strong>.</p><p>El auge en la antigua RDA llegó hasta tal punto que en septiembre de 2024, AfD logró lo que parecía imposible	, <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/turingia-nuevo-bastion-ultraderecha-alemana-decidira-futuro-politico-alemania_1_1872969.html" target="_blank">ganar las elecciones regionales en Turingia</a>. Era la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que un partido de extrema derecha <strong>ganaba unos comicios de este tipo</strong>. Además, lo hizo con un dominio apabullante, con casi <strong>10 puntos de ventaja sobre la CDU</strong> y un 32,84% de los votos. Un año después, en las elecciones federales, AfD se dispararía hasta casi el <strong>40% en ese territorio</strong>, la cifra más alta que logró el partido en todo el país y con un margen de 20 puntos sobre el segundo. </p><p>Pero ¿por qué sucede esto? “AfD se fundó al principio de su historia como un <strong>partido antieuropeo y antieuro</strong>. Trataba de canalizar el descontento que había en Alemania con la crisis y subirse así a los vientos populistas que soplaban en el Viejo Continente. Primero, capitalizó esa desafección con <strong>Angela Merkel</strong> y su política de bienvenida de refugiados, que ya entonces era más profunda en el este que en el oeste”, recuerda Héctor Sánchez Margalef, investigador principal de CIDOB. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que <strong>podían crecer mucho más ampliando el foco</strong> y no quedándose con el discurso antieuropeo. </p><p>Es entonces cuando decidieron apelar a algo mucho más profundo: <strong>el resentimiento y el abandono</strong>. “Ellos consiguen capturar, como hacen todas las extremas derechas, un <strong>malestar histórico que es estructural</strong>, en este caso la fractura derivada de la reunificación, y <strong>transformarlo en una identidad política</strong>. Han logrado capitalizar décadas de agravio comparativo con el oeste no solo en cuanto a números o estadísticas, sino también en lo que respecta a la <strong>sensación que tienen en el este de que son ciudadanos de segunda</strong>”, explica Anna López Ortega, politóloga por la Universitat de València y experta en ultraderecha en Europa y España.</p><p>Su crecimiento en el este ha ido en paralelo a la <strong>caída de las formaciones de izquierdas</strong> que tradicionalmente dominaban a ese lado del antiguo telón de acero. Tanto el SPD como el partido heredero del partido único de la RDA, <strong>Die Linke</strong>, están en uno de los peores momentos electoralmente hablando en el este. Los segundos lograron <strong>salvar los muebles en las últimas elecciones</strong>, pero quedan lejos de ser el partido que antaño ganaba en algunos <em>länder</em> y superaba con consistencia el 25% de los votos. El caso del SPD es aún más preocupante. <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/crisis-socialdemocratas-alemania-empuja-spd-colapso_1_2167139.html" target="_blank">Atrapado en la indefinición, dentro del gobierno con la CDU</a> y sin poder ser una alternativa, los socialdemócratas se encaminan, según las encuestas, a unos resultados aún peores que los del año pasado. </p><p>Sin embargo, algo ha cambiado en estas últimas semanas. Las elecciones en el <em>land</em> occidental de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_estatales_de_Renania-Palatinado_de_2026" target="_blank">Renania-Palatinado</a> el pasado 22 de marzo encendieron todas las alarmas. La victoria de la CDU fue toda una noticia, pues el SPD llevaba gobernando el Estado de forma ininterrumpida durante los últimos 13 años, pero lo que realmente acaparó los titulares fue otra cosa. <strong>AfD logró en este territorio, en teoría hostil, duplicar su presencia</strong> en el parlamento, subiendo <strong>de 9 a 24 escaños</strong>, dispararse en porcentaje de voto, pasando de un 8% a casi el 20% e incrementar su número de papeletas prácticamente en un 150%. El mejor resultado en unas elecciones regionales de AfD en un <em>land</em> del oeste.</p><p>No es casualidad. “La extrema derecha ha conseguido <strong>adaptar su discurso al territorio</strong>. En el oeste apela a otros medios que no son propios de la reunificación. En ese lugar, comienzan a verse unos malestares que ya habíamos visto en otras sociedades europeas: <strong>inseguridad económica, inflación, crisis energética</strong>, que Alemania ha sufrido especialmente, y el rechazo de políticas climáticas. Aquí ya no hay una extrema derecha que <strong>gana por ese componente identitario</strong> de los ciudadanos de segunda, sino que empezamos a ver cómo se aprovecha de contextos de crisis”, explica López Ortega. Así, mientras en el este habla del agravio histórico, en el oeste AfD azuza el miedo a <strong>perder una estabilidad económica</strong> de la que han gozado durante todos estos años.</p><p>La Alemania occidental no fue parte de ese trauma de la unificación, ya que fue la parte que salió favorecida, pero sí comparte la gran vergüenza de la nación teutona: <strong>el nazismo</strong>. <a href="https://www.infolibre.es/politica/ultras-alternativa-alemania-cuestionan-memoria-historica-nazismo-ii-guerra-mundial_1_1988160.html" target="_blank">Su memoria</a> ha protegido en buena medida el crecimiento de AfD y, sobre todo, ha impulsado el cordón sanitario a la extrema derecha que aún continúa en el país. Pese a todo, <strong>ni esto sirve ya para contener a los ultras</strong>. “Cuando el malestar es tan estructural que conecta con las emociones, es difícil desactivar cualquier cultura democrática, aunque forme parte del ADN de los alemanes. Suben los precios de la gasolina, de la calefacción… y eso está pesando más en el voto. Y por supuesto también la <strong>falta de alternativas</strong> del resto de formaciones”, critica la politóloga.</p><p>Este aspecto es una de las claves para entender cómo AfD está ganando terreno. Tras las últimas elecciones, <strong>el país volvió a optar por una fórmula largamente usada</strong>: la <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/alemania-reedita-gran-coalicion-viejos-conocidos-alian-frente-ultraderecha-acecho_1_1980228.html" target="_blank">gran coalición</a> entre la CDU y el SPD. El cordón sanitario ante la extrema derecha tiene su efectividad para mantener a los ultras fuera del Gobierno, pero también existen contrapartes. “Esta fórmula va aparejada a un <strong>desgaste evidente para los dos principales partidos</strong>”, describe Sánchez Margalef, a lo que López Ortega añade un punto más: “Lo que nos podemos <strong>encontrar a largo plazo es bloqueo</strong>, si sigue creciendo AfD, puede llegar un punto en el que no se pueda gobernar, y eso dará más gasolina a la extrema derecha”.</p><p>Y lo que es peor, nadie en Alemania parece <strong>plantearse un cambio en esta posición</strong> para corregir el problema. “Hay una <strong>falta de coraje político</strong> para intentar cosas diferentes. El SPD lleva en el Gobierno casi todas las legislaturas de este siglo, ya sea como líderes o en gran coalición. Los dos grandes partidos buscan siempre los mismos pactos. Nadie se plantea, por ejemplo, que haya un <strong>Ejecutivo en minoría de la CDU apoyado desde fuera</strong> por el SPD en políticas concretas. Es algo que ven <strong>fuera de su cultura política</strong>, ni siquiera lo barajan como una posibilidad. Hay una incapacidad enorme de plantear alternativas que pueden ser mejores para enfrentarse a AfD, y hasta que no llegue alguien con un pensamiento diferente, <strong>será difícil cambiar el panorama</strong>”, zanja el investigador de CIDOB.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 04:01:14 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Alternativa para Alemania (AfD),CDU,SPD,El nudo gordiano de la ultraderecha]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Siempre nos quedará París: por qué la capital es una aldea irreductible en pleno auge de los ultras en Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/quedara-paris-capital-aldea-irreductible-pleno-auge-ultras-francia_1_2169377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/6468c056-f3ec-43a3-9add-8b4df33d7a99_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Siempre nos quedará París: por qué la capital es una aldea irreductible en pleno auge de los ultras en Francia"></p><p>Siempre nos quedará París. Es probablemente <strong>la frase más inmortal de la historia del cine</strong>. Cuatro palabras que pronuncia Rick instantes antes de despedirse de Ilsa en el <strong>aeropuerto de Casablanca</strong> al final de la mítica película de 1942. Cuatro palabras que resumen la melancolía de un pasado perdido, de un amor que fue pero nunca más será y de todos los recuerdos concentrados en la ciudad. El personaje interpretado por <strong>Humphrey Bogart</strong> se despide así de ese mundo pasado, pero sabiendo que <strong>todo lo vivido perdura</strong>, inmutable pese a las circunstancias. Una nostalgia que también retrata <strong>Stefan Zweig</strong>, esta vez recurriendo a la Viena de finales del siglo XIX y principios del XX, en su libro <em>El mundo de ayer</em>, todo un canto a la nostalgia y al tiempo pasado que, como siempre, <strong>pensamos que fue mejor</strong>.</p><p>En esas utopías pretéritas no cabe esperanza alguna para la recuperación. Rick no volverá a reencontrarse con Ilsa, a la vez que <strong>Zweig nunca volvería a ver esa Viena que añoraba</strong>. Una sensación tan poderosa que llevó al autor a suicidarse en Brasil, seguro de que los nazis triunfarían y acabarían con todo lo que un día fue suyo. Sin embargo, <strong>hay algunas utopías que se resisten a morir</strong>. En la década del auge de la extrema derecha en todo el mundo, con una Francia que parece dirigida irremediablemente hacia el precipicio de una presidencia dirigida por Rassemblement National (RN), <strong>París resiste</strong>. </p><p>La capital francesa se ha erigido como una <strong>extraña aldea de irreductibles galos</strong> que decide seguir viviendo en una ciudad con una configuración partidista más propia del siglo pasado que de este. <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/claves-resultado-elecciones-municipales-francia-fuerte-abstencion-fragmentacion-confusion_1_2166515.html"  >Las elecciones municipales</a> solo han sido una nueva confirmación de que <strong>París sigue siendo una excepción</strong> en las tendencias ultras que amenazan Francia. Si alguien busca en los resultados de la segunda ronda los votos que sacó RN no encontrará absolutamente nada. El partido de <strong>Marine Le Pen</strong> ni siquiera pudo concurrir a esa fase de los comicios después de que <strong>solo les votaran 13.000 personas</strong>, un exiguo 1,61% de los votantes. </p><p>Para completar el desastre, RN quedó incluso relegado por detrás del otro partido de extrema derecha, <strong>Reconquête (REC)</strong>, fundado por el polemista <strong>Eric Zemmour</strong>. Sin embargo, tampoco ellos tuvieron mucha suerte, tan solo lograron 84.809 votos, apenas unas décimas por encima del 10% necesario para pasar a segunda vuelta. Ante las nulas posibilidades de conseguir la alcaldía, <strong>REC decidió renunciar y ni tan siquiera presentarse</strong>, dejando esa fase definitiva sin ningún representante de la extrema derecha. Algo insólito y que parece de ciencia ficción en un país donde las encuestas dan a <strong>Jordan Bardella</strong>, actual presidente de RN y sucesor de Le Pen ante su <a href="https://www.infolibre.es/internacional/ultra-marine-le-pen-declarada-culpable-malversacion-fondos-publicos-parlamento-europeo_1_1969794.html" target="_blank">posible inhabilitación</a>, <a href="https://www.infolibre.es/internacional/yerno-perfecto-salirle-rana-le-pen-bardella-abre-brecha-partido-posicion-rusia_1_2141278.html" target="_blank">favorito para las presidenciales</a>, tanto en primera como en segunda vuelta.</p><p>Mientras tanto, dos partidos a los que durante estos años se les ha dado por muertos en el escenario internacional <strong>son completamente hegemónicos</strong>. Por un lado, el gran triunfador, el <strong>Partido Socialista</strong> (PS), que pese a las polémicas y el desgaste por su apoyo a <strong>Sébastien Lecornu</strong>, <a href="https://www.infolibre.es/internacional/socialistas-mantienen-paris-marsella-cosechan-frutos-pactos-insumisos_1_2166359.html"  >ganó de forma incontestable en París</a>. Su candidato, <strong>Emmanuel Grégoire</strong>, recogerá el testigo de <strong>Anne Hidalgo</strong> con una fuerza de 428.143 votos y más de un <strong>50% en la segunda ronda</strong>. Por otra parte, <strong>Les Républicains</strong> (LR), la antaño derecha gaullista y el partido de <strong>Jacques Chirac</strong> y <strong>Nicolas Sarkozy</strong>, ahora galvanizada por la extrema derecha, logró en París un buen resultado comparado con su situación nacional, quedando <strong>segunda con un 41%</strong> de los votos en segunda ronda para su candidata, <strong>Rachida Dati</strong>. </p><p>Ambos partidos históricos aglutinaron en primera ronda el <strong>63% de las papeletas</strong>, ampliándose —por las retiradas en segunda— al 91%. <strong>Un bipartidismo casi perfecto</strong>. No es algo nuevo en la ciudad del amor. En prácticamente todas las elecciones ambas formaciones han sido primera y segunda fuerza, incluso en 2020, cuando el macronismo era una formación muy relevante en la capital, <strong>LR pudo aguantar con dos puntos de ventaja</strong> en la primera vuelta, un margen que subió a los 11 en la segunda. En cuanto a los socialistas, llevan gobernando de forma ininterrumpida en este siglo, siempre con ventajas cercanas a los 10 puntos en segunda ronda. </p><p>Pero ¿por qué sucede esto? Los expertos lo atribuyen a muchos factores, pero uno de los más importantes es el <strong>dominio ideológico que los socialistas han logrado</strong> establecer en París. “Existe una cierta hegemonía alrededor de un <strong>conjunto de políticas públicas</strong> y de una visión de la ciudad que Hidalgo terminó de cristalizar durante su anterior legislatura. No hay que negar que todo el tiempo que llevan los socialistas ha hecho que se establezcan <strong>una serie de consensos</strong> que, por ejemplo, la izquierda no ha sabido implantar en otros lugares como Madrid”, afirma Marc Sanjaume, profesor de Ciencias Políticas en la Universitat Pompeu Fabra. </p><p>Entre esas políticas puestas en marcha por Hidalgo están la <strong>reducción al máximo posible del uso del coche</strong> con la peatonalización de zonas icónicas como los bordes del Sena, la promoción del uso de la bicicleta y <strong>dotar a la ciudad de espacios verdes</strong>. Un modelo de ciudad que, pese a las divisiones que suscitó en la urbe y el desgaste de la propia alcaldesa, <strong>parecen haber permeado a los parisinos</strong>, volviendo a dar su apoyo al sucesor de Hidalgo.</p><p>“El PS, pese a su crisis, ha aguantado muy bien estos años en las municipales, y tiene alcaldías muy importantes por toda Francia. En el caso de París, Grégoire se ha <strong>aprovechado del impulso de Hidalgo y de sus políticas</strong>, de hecho, el electorado de izquierdas ha votado masivamente la continuación de estas. El parisino que vive en el centro— quizás no tanto el de la periferia, que no vota— <strong>ve que su ciudad es mucho más ‘vivible’</strong> que hace unos años, y aprueba la <a href="https://www.infolibre.es/internacional/anne-hidalgo-renuncia-presentarse-2026-tercer-mandato-alcaldia-paris_1_1905165.html"  >transformación radical que ha implementado Hidalgo</a>”, describe Guillermo Fernández Vázquez, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid.</p><p>Otro de los factores más determinantes para que se dé esta “isla” es la espectacular división entre lo rural y lo urbano en Francia. Es cierto que en muchos países se han visto grandes cambios en la forma de votar entre las ciudades más grandes y los pueblos, pero quizás en el país galo es uno de los sitios donde este fenómeno se vuelve más radical. “Es una división que en Francia es tremenda. El país <strong>vive de unos polos urbanos de mucha modernidad</strong>, como puede ser París, pero eso convive con lugares que están <strong>completamente abandonados</strong> y con unos servicios públicos muy deficientes”, señala Sanjaume.</p><p>Para Fernández Vázquez, hay otra cuestión clave: el apellido Le Pen nunca ha tenido éxito en la capital. “Aunque Jean-Marie y Marine proceden de Bretaña, ambos se establecieron en París. Y lo curioso es que <strong>son las dos regiones donde peor les ha ido</strong>. Hay factores culturales que son determinantes para su poco éxito y que vienen de la estigmatización constante que ha tenido el partido en la ciudad. La gente que les votaba <strong>no lo decía en alto</strong>, lo escondía… y en buena medida eso les hacía ser una formación poco reconocible en París”, comenta Fernández Vázquez. En este sentido, es determinante atender a la composición interna de la capital. La ciudad de las luces es un <strong>lugar étnicamente diverso y multicultural</strong>, una idiosincrasia que choca completamente con los postulados antiinmigración de RN.</p><p>Sin embargo, ese mensaje sí es muy efectivo en esos lugares de Francia que no tienen el dinamismo económico de París. Del <strong>sentimiento de abandono que aflora</strong> en estos lugares fuera del área parisina se alimenta buena parte del <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/extrema-derecha-francesa-convierte-ecosistema-cripto-obsesion-forjar-totem-identitario_1_2101218.html"  >discurso de la extrema derecha</a>, que coloca a París como un <strong>lugar lleno de élites alejadas de la realidad del francés de a pie</strong>. “RN ha sabido detectar muy bien ese apego al territorio que tienen muchos franceses en contra de París, a la que ven como un <strong>nido de urbanitas</strong>, símbolo de buena parte de las cosas que odian, como por ejemplo las medidas ecológicas”, describe Sanjaume.</p><p>En este sentido, en Francia opera muy bien una lógica que también se ha visto en EEUU y que tiene que ver con la <strong>dialéctica de ganadores y perdedores de la globalización</strong>. “Existe una clase social, que suele vivir en las ciudades y particularmente en París, que ha visto cómo sus sueldos han subido, viven bien y disfrutan de esos privilegios. Mientras tanto, hay un conjunto de la población de las ciudades pequeñas y medianas y los pueblos <strong>cuyo nivel de vida ha ido bajando más y más</strong>”, explica el politólogo de la Universitat Pompeu Fabra. Ese resentimiento ha nutrido a RN y es uno de los factores clave para explicar su auge, pero ese discurso no tiene público en el lugar que precisamente usa como símbolo de esas élites que están hundiendo a los franceses rurales.</p><p>Otra de las cuestiones que explican el <a href="https://www.infolibre.es/internacional/7-vidas-melenchon-insumisos-sobreviviran-pese-asesinato-deranque_1_2152967.html"  >aguante de la izquierda en París</a> es que en los barrios con la renta más baja los votantes no están apoyando, como sucede en otros lugares, a RN, <strong>sino que la izquierda ha sido capaz de canalizar ese descontento</strong>. En esos distritos más pobres, es llamativo cómo <strong>La Francia Insumisa</strong> (LFI) llega a superar el <strong>20% de los votos</strong>, mientras que la extrema derecha continúa en números bajos. “El partido de Mélenchon está logrando un <strong>éxito tremendo entre la Francia más multicultural</strong>, la de origen migrante reciente. Ese grupo, con <strong>salarios bajos y renta pobre</strong>, ha sido uno de los sectores más abstencionistas. Pero <strong>LFI está sabiendo politizar y haciendo que voten</strong>. Eso solo lo está sabiendo hacer Mélenchon”, describe Fernández Vázquez. </p><p>Sin embargo, y aunque los Le Pen no hayan tenido ningún éxito, Fernández Vázquez señala que el resultado de REC sí es reseñable. El de Zemmour es un partido <strong>aún más a la derecha que RN</strong>, pero con una composición demográfica y socioeconómica distinta que explica sus mejores números. “REC ha recibido el apoyo de <strong>una parte de los votantes de la derecha tradicional</strong>, de sus medios de comunicación y de los empresarios. Su electorado coincide con la <strong>parte de la sociedad más rica</strong>. Es un fenómeno difícil de explicar porque, a pesar de tener propuestas más radicales que RN, su grueso de apoyo está en los sectores <strong>más acomodados, bien vistos e integrados</strong>. Es esa ‘derecha del dinero’ la que les ha votado hasta el punto de pasar a la segunda ronda en un sitio tan hostil”, comenta Fernández Vázquez.</p><p>La única ciudad grande que <strong>se sale de este marco es Niza</strong>, donde RN, por medio de su <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/extrema-derecha-amenaza-izquierda-no-decide-elecciones-municipales-francia_1_2162675.html"  >alianza con el partido Unión de la Derecha por la República</a>, del exlíder de LR <strong>Eric Ciotti</strong>, ha logrado la alcaldía. Sin embargo, una vez más, hay matices. “La gente identifica a Ciotti, pese a su deriva actual, con una <strong>derecha más tradicional, no tan demonizada como RN</strong>, lo que hace que pueda tener más éxito”, comenta Sanjaume. Además, el electorado de la Costa Azul, asegura Fernández Vázquez, es algo diferente al de otros que apoyan a RN: “Son unos votantes pertenecientes a una derecha de <strong>clase media-alta, conservadora en lo moral, antiimpuestos</strong> y obsesionada con la seguridad y la inmigración. En esos lugares hay mucho peso de clases acomodadas que estaban <strong>muy preocupadas por la llegada de los argelinos</strong> y por otros sectores que se sentían traicionados por la Francia oficial precisamente por la pérdida de Argelia”, zanja el politólogo.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 04:01:18 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Siempre nos quedará París: por qué la capital es una aldea irreductible en pleno auge de los ultras en Francia]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Dinamarca mide la fuerza del ‘efecto Trump’: ¿puede el magnate decidir elecciones con sus amenazas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/dinamarca-mide-fuerza-efecto-trump-magnate-decidir-elecciones-amenazas_1_2164934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/4cdcf555-1387-4441-8903-7376e5ae805c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dinamarca mide la fuerza del ‘efecto Trump’: ¿puede el magnate decidir elecciones con sus amenazas?"></p><p>El Senado romano se encuentra casi vacío. Son los primeros días del mes de agosto del año 216 a.C. y <strong>la República parece estar herida de muerte</strong>. El cónsul ha muerto, así como 80 senadores que han dejado sus vidas combatiendo en el sur de Italia a los cartagineses. Pronunciar en esos días el nombre de Aníbal en Roma se convierte en una forma de mentar al diablo. Y hablar de Cannas es sinónimo de tragedia. En ese lugar, los romanos han sufrido su derrota más dura, una que podría <strong>terminar con todo lo que habían construido</strong>. Y eso que la batalla había comenzado bien. La infantería romana había roto las filas cartaginesas con un ataque que parecía muy efectivo. Sin embargo, <strong>Aníbal tenía un plan</strong>. El general quería usar esa ofensiva enemiga en su propio beneficio. Los romanos atacaron por el centro, <strong>lo que permitió a Aníbal rodearlos y terminar por aniquilar</strong> a todo el ejército de Roma, precisamente cuando éste pensaba que estaba hundiendo y, por tanto, venciendo a los cartagineses. </p><p>Cannas es uno de los ejemplos bélicos por antonomasia cuando se trata de hablar de cómo <strong>un ataque enemigo puede al final acabar beneficiando</strong> a quien lo recibe. Para el gran teórico de la guerra <strong>Carl von Clausewitz</strong>, la defensa sólo tiene sentido si hay un objetivo en ella, no hay que defenderse por defenderse, sino que se debe hacer para conseguir algo después. Von Clausewitz también pensaba que la guerra solo era la continuación de la política, pero por otros medios, y que, por tanto, <strong>ambas disciplinas estaban fuertemente vinculadas</strong>. No se sabe si políticos como el primer ministro canadiense, <strong>Mark Carney</strong>, o su homóloga danesa, <strong>Mette Frederiksen</strong>, han leído o no a Von Clausewitz, pero desde luego se están tomando al pie de la letra sus enseñanzas en su enfrentamiento contra <strong>Donald Trump</strong>.</p><p>No solo ellos, la práctica totalidad de los líderes europeos se han terminado por enfrentar a Trump <a href="https://www.infolibre.es/internacional/trump-amenaza-acabar-iran-seguridad-ormuz-paises_1_2164231.html" target="_blank">por la guerra que el magnate comenzó contra Irán</a>. Y es una decisión que les puede dar mucha ventaja en clave interna. Porque ahora mismo, revolverse contra el magnate parece garantía de éxito. “Con Trump las campañas se articulan en términos <strong>más identitarios y con mayor polarización</strong>. De un lado, está el <a href="https://www.infolibre.es/economia/formula-exito-populismo-tercio-inseguridad-economica-amenaza-nacion-valores-resto_1_1731123.html"  >repunte nacionalista y populista</a> que viene con él, y de otro una defensa de la <strong>identidad propia frente al movimiento trumpista</strong>. Así, el debate se gestiona en 3 ejes: la autonomía estratégica, la dependencia de EEUU y los valores que queremos”, comenta Ruth Ferrero, profesora de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid.</p><p>Pero uno de los casos más claros es el de Frederiksen. La primera ministra danesa pasaba por un <strong>momento particularmente negativo</strong> en diciembre del año pasado. Las encuestas, que se habían mantenido más o menos estables en 2025, comenzaron a ver un <strong>cambio de tendencia</strong>. La mandataria socialdemócrata perdía peso mientras la izquierda verde de <strong>Socialistisk Folkeparti</strong> (SF) avanzaba con fuerza. En algo más de un mes, Frederiksen bajó 3 puntos a la vez que el partido a su izquierda le pisaba los talones, colocándose precisamente a solo 3 puntos de ella. </p><p>La caída no era algo aislado. En las municipales de noviembre, la mandataria ya pudo ver en hechos tangibles que su popularidad <strong>no pasaba por un buen momento</strong>. Por primera vez en 100 años, los socialdemócratas <strong>perdieron la alcaldía de Copenhague</strong>, además de quedarse fuera en dos de los 98 ayuntamientos, algo inédito desde 2007. Buena parte del desgaste del liderazgo de Frederiksen hay que buscarlo en sus socios de Gobierno, dos partidos de derecha moderada que <strong>han condicionado el discurso de la primera ministra</strong>. Muchos de sus votantes tradicionales perciben que la primera ministra <a href="https://www.infolibre.es/internacional/dinamarca-quita-primera-vez-nacionalidad-orden-judicial-presuntos-seguidores-islamico_1_1177399.html"  >ha cedido demasiado</a> y que la formación ha perdido buena parte de su esencia de izquierdas, optando por SF.</p><p>Pero, en ese momento, apareció Trump. El magnate recrudeció en ese mes de enero su <strong>discurso contra Groenlandia</strong>, isla que se integra dentro de Dinamarca, y que el presidente de EEUU ha insistido una y otra vez en que quiere apoderarse de ella. Fue en ese periodo su incendiario <a href="https://www.infolibre.es/internacional/trump-dice-eeuu-proteger-groenlandia-discurso-davos_1_2131707.html"  >discurso en Davos</a>, en el que pedía abiertamente la isla y acusaba a los daneses de <strong>ser unos desagradecidos</strong> por la ayuda de EEUU durante la Segunda Guerra Mundial. Frederiksen, lejos de achantarse, se engrandeció. La primera ministra se erigió como la <a href="https://www.infolibre.es/internacional/primera-ministra-danesa-senala-preacuerdo-otan-eeuu-groenlandia-no-cuestiona-soberania_1_2132244.html"  >salvaguarda de la integridad territorial de Dinamarca</a>, <strong>elevando el tono, mostrando firmeza</strong> e incluso preparando una defensa de Groenlandia.</p><p>La estrategia dio resultado, los socialdemócratas vieron cómo esas mismas encuestas que les traicionaban, <strong>repuntaban con fuerza</strong>. En febrero, tras el <a href="https://www.infolibre.es/internacional/dinamarca-groenlandia-envian-mensaje-unidad-viajar-washington-groenlandia-no-venta_1_2127337.html"  >momento de máxima tensión</a>, la ventaja sobre la izquierda verde <strong>pasó de esos 3 puntos a ser de 9</strong>, mientras la formación superaba de nuevo la barrera del 20%. En ese momento, Frederiksen decidió pulsar el botón rojo y convocar elecciones <strong>7 meses antes de cuando estaban estipuladas</strong>, el 31 de octubre de este año. Pese a que ahora mismo los socialdemócratas se han estabilizado e incluso, según las encuestas, han caído algo, el resultado de Frederiksen se prevé muy positivo.</p><p>Esta suerte de ‘efecto Trump’ se explica de varias formas. No es, ni mucho menos, uniforme en todos los líderes que deciden enfrentarse al mandatario e, incluso, podríamos decir que <strong>es bastante contradictorio</strong>. Por ordenar las ideas, parece claro que el efecto depende mucho del tipo de amenaza que recibe el país. Tanto Canadá como Dinamarca, los dos países donde se ha notado con más fuerza la subida de la popularidad de sus gobernantes, coinciden en que Trump ha afirmado en reiteradas ocasiones <strong>querer anexionarse parte de su territorio</strong>. </p><p>“Es lo que llamamos el <em>efecto bandera</em>, es decir, que ante una <strong>amenaza externa, clara y directa</strong> sobre el país, los ciudadanos tienden a aumentar su apoyo al gobierno del Estado”, comenta Joan Miró Artigas, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Pompeu Fabra. No es algo nuevo, esta tendencia <strong>se repite de forma muy habitual</strong> y existen numerosos ejemplos. Algunos de los más claros son relativamente recientes, como la subida de popularidad del presidente ucraniano, <strong>Volodimir Zelenski</strong>, tras la invasión rusa; o el caso de <strong>George Bush</strong>, que igualmente logró aglutinar un enorme apoyo social tras el 11S. </p><p>Sin embargo, este efecto no siempre sucede o, al menos, no es tan uniforme como podría parecer. En el caso de países como Francia o Reino Unido, tanto <strong>Emmanuel Macron</strong> como <strong>Keir Starmer</strong> tienen en común una cuestión: ambos son <strong>tremendamente impopulares</strong> por su gestión interna, lo cual les hace refugiarse en la política internacional. Y para ello Trump es un recurso perfecto. “Desde el principio, <strong>Steve Bannon</strong>, el gran ideólogo del trumpismo, hacía ver lo importante que era construir una especie de <a href="https://www.infolibre.es/politica/trump-no-tenia-amigos-europa-ahora-popular_1_1895300.html"  >internacional reaccionaria</a>. Eso es, dar su apoyo a fuerzas políticas afines en distintos países para construir un <strong>tejido partidario a sus intereses</strong>”, comenta Roger Senserrich, politólogo y experto en política de EEUU.</p><p>Eso da enormes posibilidades al resto de partidos a oponerse a estos satélites trumpistas. En el caso de Reino Unido, este esquema lo cumple <a href="https://www.infolibre.es/internacional/falla-brexit-starmer-desesperado-saca-carta-europeismo-atacar-farage_1_2086475.html"  >Reform UK</a>, líder en las encuestas y a los que <strong>Starmer se puede oponer desde lo internacional</strong>. Pero pese a todo, es improbable que pueda cambiar su destino o emular efectos como los de Canadá y Dinamarca usando la carta de Trump. “En Ciencia Política se suele decir que <strong>el peso en el votante de la política exterior es limitada</strong>. Sí que puede influir en la popularidad del político, pero en general, a la hora de votar no parece que sea un tema que mueva mucho”, explica Miró.</p><p>En ese contexto, el punto decisivo para poder sacar ventaja de esos ataques trumpistas es <strong>marcar la agenda</strong>. Y el caso danés vuelve a ser paradigmático. “Cuando Frederiksen convoca las elecciones lo que quiere e intenta es que en la campaña y en el debate <strong>pesen menos cuestiones internas</strong>, como la economía o la inflación, y sean protagonistas otras que le favorezcan más, como son la defensa, soberanía, seguridad y la relación con EEUU. La cuestión es hasta qué punto eso va a ser determinante a la hora de ejercer el derecho a voto, porque <strong>hay muchos problemas internos que siguen ahí</strong>. Es decir, Trump puede influir en la elección en algún eje, pero no las decide”, comenta Ferrero.</p><p>Eso es algo que también puede valerle a <strong>Pedro Sánchez</strong>, el presidente del Gobierno está basando buena parte de su forma de actuar en las últimas semanas en recuperar el <strong>ímpetu del ‘No a la guerra’</strong>. “Su estrategia está claramente conectada con el modelo canadiense y danés. Él se levanta como <a href="https://www.infolibre.es/politica/no-guerra-posiciona-sanchez-referente-internacional-e-insufla-orgullo-progresistas_1_2156021.html"  >líder del área progresista</a> luchando por Gaza, <a href="https://www.infolibre.es/medios/sanchez-declara-guerra-big-tech-responsabilidad-penal-directivos-prohibicion-menores-16_1_2138832.html"  >contra las tecnológicas</a>… es una <strong>buena hoja de ruta</strong> colocarse como némesis de Trump. Y creo que lo vamos a seguir viendo durante el proceso electoral, ya que tratará de <strong>arrinconar a las fuerzas trumpistas como Vox</strong> y dejando sin espacio al PP en un debate internacional en el que no se ha posicionado con claridad”, señala José Luis Manfredi, profesor de periodismo y relaciones internacionales en la Universidad de Castilla-La Mancha.</p><p>Pero… porqué este fenómeno sucede con Trump y no con otro tipo de líderes políticos. Muchos presidentes de EEUU se <strong>han inmiscuido en los asuntos de otros países</strong> con anterioridad, pero el magnate tiene algunos matices distintivos. “Trump supone un cambio cualitativo muy grande para las élites europeas, no habían visto antes a un <a href="https://www.infolibre.es/internacional/pentagono-solicitara-congreso-200-000-millones-dolares-guerra-iran_1_2164792.html"  >aliado invadiendo un país</a> sin un discurso legitimador. Antes, aunque fuera hipócritamente, otros líderes de EEUU han basado sus intervenciones en llevar la democracia o algo similar. <strong>A Trump no le hace falta eso</strong>, directamente usa un lenguaje de la fuerza. Ni siquiera se para a argumentar o a explicar sus acciones, solo las ejecuta”, insiste Miró, que también ve un motivo en que el magnate <strong>está atacando a quienes, en teoría, son sus aliados</strong>, algo que también pesa en Europa para tener esa imagen tan negativa de él.</p><p>Eso sí, aún con estas evidencias, el ‘efecto Trump’ deja algunas dudas. <strong>Una de las más importantes es su causalidad</strong>. Es difícil aislar en unas elecciones un motivo concreto que haya llevado a la victoria. Y concluir que ese motivo sea el enfrentamiento con el magnate es casi imposible. Más que eso un resultado electoral viene de la suma de muchos efectos que se superponen. Un buen ejemplo es Canadá. “Sí es cierto que Trump pudo influir, pero igual Carney <strong>hubiera ganado igualmente</strong> las elecciones sin las amenazas del presidente de EEUU. Su oponente era un muy mal candidato, profundamente trumpista y que <strong>cometió muchos errores</strong>. Y él, ya de base, siendo el gobernador del Banco de Inglaterra y con una gran capacidad de oratoria, <a href="https://www.infolibre.es/internacional/mark-carney-habil-banquero-reto-olvidar-trudeau-frenar-trump_1_1957573.html"  >era muy bueno</a>. A eso le sumas la <strong>retirada de Trudeau</strong>, que era el que acumulaba el desgaste y una gestión positiva y te puede dar la explicación de la victoria sin tener que acudir a Trump”, subraya Senserrich.</p><p>Por no hablar de otros casos, como por ejemplo, recuerda el politólogo, en las legislativas argentinas, donde <strong>lejos de perjudicar, el magnate se convierte en todo un activo electoral</strong>, en este caso para revitalizar al partido de <strong>Javier Milei</strong>. “Sin embargo, en Europa pasa diferente. Al reforzar la identidad europea con sus ataques, perjudica a esos partidos afines. En cada país hay unas tendencias de debate interno y <strong>Trump es un ingrediente más</strong> que influye. La cuestión es cómo esas fuerzas políticas son capaces de meter esos marcos de debate dentro de las campañas. Si esta está focalizada en temas internos como vivienda o economía, el impulso que puede dar a los que se posicionan en contra del trumpismo <strong>se puede diluir</strong>. Ahora, si se consigue enmarcar bien y que sea relevante en el debate, sí lo veremos”, zanja Ferrero.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 05:01:25 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Dinamarca mide la fuerza del ‘efecto Trump’: ¿puede el magnate decidir elecciones con sus amenazas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dinamarca,España,Canadá,Donald Trump,Estados Unidos,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Un imperio maldito por el petróleo: por qué el odio a EEUU hace imposible que los iraníes apoyen a Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/imperio-maldito-petroleo-odio-eeuu-imposible-iranies-abran-puertas-trump_1_2161538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/abfbf94a-0e93-4ac2-a671-ebcc913847a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un imperio maldito por el petróleo: por qué el odio a EEUU hace imposible que los iraníes apoyen a Trump"></p><p>“El veredicto de esta corte ha aumentado mis glorias históricas. Estoy muy agradecido de que me haya condenado. Verdaderamente, esta noche la nación iraní entendió el significado del constitucionalismo”. Tras estas palabras, <strong>la esperanza de un Irán democrático firmaba su sentencia de muerte</strong>. El 21 de diciembre de 1953, el entonces primer ministro, <strong>Mohammad Mosaddeq</strong>, pronunció estas tres frases después de ser condenado por un tribunal a una pena de tres años de reclusión en aislamiento en una prisión militar. Tras cumplir la pena, el político vivió hasta su muerte en 1967 en arresto domiciliario. <strong>Jamás volvió a pisar la calle</strong>, ni mucho menos la política. Ni siquiera cuando falleció el régimen se atrevió a permitir un funeral público y decidió que el que había sido uno de los hombres más influyentes de la historia iraní fuera enterrado en su propia casa. Pero, ¿por qué ese hombre era tan peligroso? ¿Qué había hecho para terminar así? </p><p>Para responder a estas preguntas hay que remontarse mucho tiempo antes de ese 21 de diciembre de 1953, hasta los años finales de la <strong>primera década del siglo XX</strong>, cuando Mosaddeq solo era un joven que trataba de abrirse camino en la política. En esos años, fruto del hartazgo por la represión de los monarcas y las crisis que se acumulaban en Irán, sucedió la llamada <strong>Revolución Constitucional</strong>. Un movimiento que pedía limitar los <a href="https://www.infolibre.es/internacional/reza-pahlavi-iran-no-alternativa-regimen-ayatolas_1_2133363.html"  >poderes del sah</a> y someterlo al imperio de la ley, transformando un <strong>sistema absolutista en uno constitucionalista</strong>, en el que hubiera un parlamento y un mecanismo de elección democrática. </p><p>Paralelamente a ese impulso más democrático, había otro igual o más importante: <strong>el nacionalismo</strong>. Para entenderlo, tenemos que programar la máquina del tiempo aún más en el pasado, hasta el siglo XIX, para ver cómo <strong>las potencias extranjeras empezaban a posar sus manos</strong> sobre Irán. “Ese fenómeno comenzó mucho antes de que el petróleo tuviera la importancia que adquirió con posterioridad. En ese periodo, el país ya tenía una gran importancia geopolítica para los británicos por ser una <strong>tierra cercana a la India</strong>, y para el Imperio Ruso, que quería expandir su influencia hacia el sur”, explica <strong>Darina Martykánová</strong>, profesora de Historia y de Estudios Internacionales especializada en los países islámicos. </p><p>De hecho, el primer gran conflicto en el que los iraníes mostraron sus deseos de independencia no fue relacionado con el petróleo, <strong>sino con el tabaco</strong>. Una concesión tabacalera otorgada a un oficial británico fue la chispa que prendió la llama de la indignación popular. Esa movilización <strong>estaba liderada en parte por el establishment religioso chií</strong> (que en esta época ya demostraba su gran influencia) y derivó en un boicot muy exitoso al tabaco que terminó logrando echar para atrás la concesión.</p><p>En esos mismos años, a finales del XIX y principios del XX es cuando el oro negro comenzaba a ser el centro de los intereses de las potencias extranjeras en Irán. “El país protagonista en estos primeros momentos es Reino Unido, que a través de la <strong>Anglo Persian Company</strong> comienza a buscar los primeros pozos de petróleo”, describe Ignacio Gutiérrez de Terán, profesor titular de Estudios Árabes en la Universidad Autónoma de Madrid y miembro del consejo académico del CEARC. Esas primeras concesiones a las empresas británicas <strong>marcarían una tendencia que se iría repitiendo</strong> poco a poco a lo largo de las siguientes décadas, en las que Reino Unido se llevaba casi todo el pastel e <strong>Irán solo obtenía las migajas</strong>.</p><p>En los años 40 vendría otro episodio clave para ver cómo las potencias extranjeras intervenían en Irán. En una época marcada por la tensión del mundo de entreguerras, <strong>Reza Sah</strong>, primer gobernante de la dinastía Pahlevi, trataba de cambiarle la cara a un Irán todavía anclado en el pasado. El monarca comenzó un <strong>ambicioso programa de reformas</strong> que trataba de modernizar el país: construyó infraestructuras, cambió el sistema educativo, quitó poder a los clérigos y trató de centralizar el poder y afianzar una mayor independencia de Irán. Sus ambiciones reformistas, sin embargo, se vieron frustradas, de nuevo, por la intervención de las potencias extranjeras. Una vez estalló la Segunda Guerra Mundial, y con el pretexto de <strong>su acercamiento a la Alemania nazi</strong>, una coalición integrada por la Unión Soviética y Reino Unido <strong>invadió el país</strong>. Pese a que Irán se había declarado neutral, el deseo de controlar el petróleo iraní para garantizar el suministro de los soviéticos hizo que ambos forzaran a <strong>Reza Sah a abdicar en 1941</strong>.</p><p>Su sucesor sería el archiconocido último sah de Persia, <strong>Mohammad Reza Pahlevi</strong>, que llegó al poder con su país ocupado y dispuesto a colaborar con las potencias aliadas de la guerra. Es durante su reinado cuando el nacionalismo iraní <strong>va cobrando cada vez más y más importancia</strong>. “En los años 50 y principios de los 60 la tendencia en todo el mundo era de un <strong>renacer nacionalista tras la Segunda Guerra Mundial</strong>. Hay una especie de ola donde varios países piden la independencia a la vez que avances parlamentarios. Eso también ocurre en Irán, donde en ese momento cristaliza la tensión entre los intereses de Reino Unido y EEUU y ese nuevo nacionalismo iraní”, señala Gutiérrez de Terán.</p><p>Y en ese contexto es en el que nuestro protagonista, Mosaddeq, llega al poder. “Él representa a esa <strong>burguesía secular, laica y nacionalista iraní</strong>, no muy escorada a la izquierda, pese a lo que se haya podido decir. De hecho, era más bien un moderado que pensaba que <strong>Irán se estaba ofreciendo mucho a los intereses imperialistas de EEUU</strong> y Gran Bretaña”, continúa el experto. Mosaddeq se apoya precisamente en esa pulsión social (él era increíblemente popular) para acometer la decisión que marcará toda la historia posterior de Irán: nacionalizar el petróleo. “Todas las tendencias ideológicas, desde los más capitalistas hasta los comunistas, <strong>estaban de acuerdo en que se debía recuperar</strong> una soberanía real, es decir, que el país pudiera controlar sus recursos y no estuviera supeditado a las potencias extranjeras”, relata Martykánová.</p><p>Por lo que sea, esta decisión de amplio consenso no gustó a Reino Unido y EEUU. “Todo esto estaba dentro de un contexto parlamentario que se supone que era el régimen constitucional de Irán. <strong>Esa forma de gobierno se le empezó a ir de las manos</strong> a británicos y estadounidenses, que veían cómo se estaba creando una tendencia política que iba en contra de sus intereses, bajo el amparo de un sistema democrático”, explica Gutiérrez de Terán. De hecho, en esos tiempos <strong>la figura del monarca estaba realmente debilitada</strong> a nivel de poder. “El sah estaba prácticamente anulado. Mosaddeq actuaba en esta época no tanto como un primer ministro, sino también como una suerte de jefe de Estado, de presidente de la República”, recuerda Antoni Segura i Mas, investigador sénior asociado de CIDOB y catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Barcelona.</p><p>Era algo que EEUU y Reino Unido no podían permitir. “Ambos países veían al sah como una figura que <strong>podía garantizar la explotación de los recursos iraníes</strong> por su parte, así que dieron un golpe de Estado diseñado para sacar a Mosaddeq del juego”, asegura Martykánová. La excusa para ello fue la habitual en ese tiempo: el supuesto peligro de que Irán cayera en la órbita soviética. “Es algo que era falso. <strong>Mosaddeq no era ni mucho menos comunista</strong>, era un nacionalista que siguió la misma línea de muchos países de la época como el Egipto de Nasser, que también quería recuperar el canal de Suez. Los propios comunistas iraníes, que eran muy poderosos, llamaban al dirigente <strong>‘pequeño burgués’</strong> y decían que respondía a unas tendencias socialdemócratas, si se pueden llamar así, pero que no era, ni mucho menos, un revolucionario que creía en la lucha de clases”, continúa Gutiérrez de Terán.</p><p>Ese 19 de agosto de 1953, en el que la CIA y el MI6 dan finalmente el golpe y expulsan a Mosaddeq, <strong>algo se rompe definitivamente entre Occidente y la sociedad iraní</strong>. EEUU y Reino Unido hundieron las posibilidades de una democracia parlamentaria y abocaron al país a la fase más represiva y ostentosa de la dictadura del sah. La sentencia y posterior cautiverio de Mosaddeq fueron un símbolo que representaba cómo las potencias extranjeras <strong>no iban a soltar los recursos de Irán</strong> tan fácilmente. “Restituyen al sah con plenos poderes, hasta el punto que él mismo lo reconoce en su primer discurso tras el golpe. ‘Debo mi trono a Dios, al Ejército, al pueblo y a ustedes’, dijo, refiriéndose a EEUU”, indica Segura i Mas.</p><p>A partir de ahí, todo vuelve a su cauce. El petróleo se lo repartieron, señala el investigador del CIDOB, Reino Unido y los norteamericanos con el <strong>40% cada uno</strong>, y el 20% restante lo dejarían para otras empresas europeas. Todo a la vez que la población iraní se empobrecía más y más. Así pasaron los años hasta que, en el año 1979, <strong>todo cristalizaría en la Revolución Islámica</strong> que expulsaría definitivamente al sah y dejaría el poder en manos del régimen de los ayatolás. “Fue un movimiento con muchos frentes, participaron desde la élite religiosa hasta los comunistas, los muyahidines del pueblo o la burguesía petrolero, había mucho consenso”, comenta Segura i Mas. Una vez más, parte fundamental de esa revolución era el <strong>nacionalismo antioccidental</strong>, que se había seguido construyendo con la colaboración del monarca con EEUU. </p><p>Desde la revolución muchas cosas han pasado. La purga masiva de 1988 a los comunistas dejó el Estado en manos de las élites religiosas más radicales, que usaron la <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/iran-mantiene-represion-politica-ve-obligado-flexibilizar-posicion-materia-moral-publica_1_2121497.html"  >represión para mantenerse</a> en el poder y <strong>ahogar al ala más pragmática del régimen</strong>. Hasta ahora, que la dictadura se encuentra bajo las bombas de los estadounidenses e israelíes. Otra vez, una intervención extranjera que <strong>pretende cambiar el régimen</strong>. Ante la <a href="https://www.infolibre.es/internacional/maxima-tension-oriente-proximo-posibles-escenarios-asesinato-ayatola-ali-jamenei_1_2153769.html"  >impopularidad de los ayatolás</a>, podría parecer que la población, como les dijo <strong>Donald Trump</strong>, podría haber salido a la calle y haber apoyado los bombardeos. Nada más lejos de la realidad. “Cuando un país es invadido por potencias extranjeras, suele haber un <strong>sentimiento de reafirmación nacional</strong> entre los ciudadanos. Es lo que sucedió, por ejemplo, con Napoleón en España. Además, si bien es cierto que hay un régimen debilitado, este mantiene su fuerza represiva y por eso es muy difícil salir a las calles”, insiste Segura i Mas.</p><p>Hay aún algo más. Irán no es un país cualquiera, es el heredero de un imperio al que solo pudo doblegar <strong>Alejandro Magno</strong>. “Los iraníes tienen la percepción de que Occidente les trata como una especie de vaca lechera y que les quieren dominar. Eso es difícil de aceptar para lo que fue el<strong> gran imperio persa</strong>, uno de los más grandes y poderosos de la historia. Siguen teniendo esa especie de orgullo nacional y de <strong>vocación de potencia regional</strong>. La mera presencia de británicos y estadounidenses les hacía sentir que su grandeza estaba siendo ultrajada, eso era un sentimiento compartido por muchos sectores de la sociedad”, zanja Gutiérrez de Terán.</p><p>Ahora, bajo las bombas, resuenan más fuerte las palabras de Mosaddeq: "El veredicto de esta corte ha aumentado mis glorias históricas", porque más de 70 años después de ese momento, el primer ministro sigue estando en la historia como el último que pudo decir que dirigía <strong>un Irán democrático y rumbo a su independencia</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 05:01:05 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Un imperio maldito por el petróleo: por qué el odio a EEUU hace imposible que los iraníes apoyen a Trump]]></media:title>
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      <title><![CDATA[De Nobel de la Paz a señor de la guerra: Irán pone a Trump más cerca de Bush que de sí mismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/nobel-paz-senor-guerra-iran-pone-trump-cerca-bush-si_1_2157306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/3e39b2e2-cbde-44cd-802f-711038473690_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Nobel de la Paz a señor de la guerra: Irán pone a Trump más cerca de Bush que de sí mismo"></p><p>“La guerra en Irak fue un gran error. <strong>George Bush</strong> cometió un error, podemos cometerlos, pero ese fue uno muy grande. Nunca deberíamos haber entrado en Irak, desestabilizamos Oriente Medio. <strong>Mintieron, dijeron que había armas de destrucción masiva y no había</strong> ninguna. Ellos lo sabían”. Parecen declaraciones sacadas de la boca de cualquier demócrata que se opusiera a la invasión de Irak, pero no. Son palabras del actual presidente estadounidense, <strong>Donald Trump, hace diez años</strong> en uno de los <a href="https://www.youtube.com/watch?v=H4ThZcq1oJQ" target="_blank">debates de las primarias republicanas</a> que le llevarían primero a ganar la nominación republicana y, tras eso, la Casa Blanca. Su destinatario era una de sus víctimas favoritas durante esa campaña: <strong>Jeb Bush</strong>, el hermanísimo del expresidente <strong>responsable de la invasión</strong>. </p><p>Un momento simbólico que ejemplifica perfectamente la visión del magnate sobre las intervenciones en el extranjero de EEUU: <em>America first</em>, aislacionismo, no a las guerras en otros países, no a otro Irak. Sin embargo, el mismo Trump que hace pocos meses <a href="https://www.infolibre.es/internacional/maria-corina-machado-entrego-trump-medalla-nobel-enmarcada-gratitud_1_2128822.html" target="_blank">pedía para sí mismo el Premio Nobel de la Paz</a> por haber detenido hasta ocho guerras, incluso algunas que jamás habían existido, como el supuesto conflicto entre Camboya y Armenia, ahora ha decidido hacer <strong>una enmienda a la totalidad de su pasado político</strong> con un ataque a Irán que ha puesto a <a href="https://www.infolibre.es/internacional/estados-unidos-e-israel-lanzan-ataque-masivo-iran_1_2153197.html" target="_blank">Oriente Medio rumbo a la incertidumbre</a>. De hecho, parecen ahora premonitorias las palabras que le dijo al primer ministro noruego en la Casa Blanca tras ‘perder’ el galardón: “Ahora que no lo he ganado, <strong>no me siento obligado a pensar puramente en la paz</strong>”.</p><p>Pero volviendo a EEUU, ¿qué importancia ha tenido esa visión de Trump contraria al intervencionismo en la construcción de su figura política? Pues, de hecho, mucha. “En su campaña de 2016 esa forma tan dura de arremeter contra los cuadros más poderosos del Partido Republicano por su gestión de Irak y de lo internacional <strong>fue una de las claves para que consiguiera la nominación</strong>. Esa posición le ayudó a crear su discurso de persona <em>antiestablishment</em>, fuera de la política tradicional y <strong>captar parte del descontento</strong> que había con las élites de la formación”, explica Roger Senserrich, politólogo experto en política de EEUU. </p><p>Para afianzar esa imagen contraria a las antiguas élites republicanas, el magnate llegó a atacar a uno de los <em>sancta sanctorum</em> del ala intervencionista de la formación y de la política estadounidense en general: el senador <strong>John McCain</strong>, candidato presidencial por el partido en 2008 (perdió contra <strong>Barack Obama</strong>). Trump cargó contra él diciendo que no era un héroe de guerra. “Me gusta la gente que no es capturada”, dijo en una de sus frases más polémicas. Hay que recordar que <strong>McCain fue apresado durante la guerra en Vietnam</strong> y torturado repetidamente durante cinco años y medio, algo que en EEUU le valió ser tratado como una figura casi devocional. Para Trump no hubo nada de eso, <strong>solo otro pilar al que destruir</strong>.</p><p>De esa ofensiva contra el <strong>Partido Republicano más tradicional surgió </strong>el movimiento MAGA (Make America Great Again), unas bases trumpistas a más no poder que hizo suyos buena parte de los postulados del presidente en política internacional y que ahora se sienten estafados. Una de las voces más importantes de este grupo, el periodista ultra <strong>Tucker Carlson</strong>, antaño uno de los altavoces más altos y fiables de Trump, ha comenzado a marcar distancias ante las últimas decisiones del magnate. Y el ataque a Irán ha sido la gota que ha colmado el vaso. <strong>“Es absolutamente </strong><a href="https://abcnews.com/US/trumps-iran-decision-sparks-backlash-tucker-carlson-maga/story?id=130622270&" target="_blank"><strong>repugnante y malvado</strong></a><strong>”</strong>, decía el comunicador sobre la ofensiva. </p><p>Otro, el agitador extremista <strong>Nick Fuentes</strong>, aseguró que <a href="http://x.com/AutisticClip/status/2028713802909339937" target="_blank">votaría a los demócratas</a> en 2028 porque, después de la intervención en Irán, no tenía sentido seguir dando la confianza a Trump <strong>si no cumplía absolutamente ninguna de sus promesas</strong>. “Este es el punto de no retorno, estoy fuera. No lo voy a volver a votar”, dijo muy enfadado en redes sociales. Otro de los agitadores trumpistas de cabecera, <strong>Alex Jones</strong>, llegó incluso a las lágrimas en una conversación con el propio Fuentes al <strong>sentirse traicionado por Trump</strong> después de todo lo que había defendido al presidente: “Esto es horrible. Necesitaba a este hombre, yo quería arreglar el país… es triste ver algo por lo que has luchado, muerto”, decía emocionado.</p><p>“Este desencuentro entre los MAGA y Trump no es nuevo, y se ha acrecentado mucho desde la <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/caso-epstein-revela-rostro-nueva-elite-engloba-monarquias-gobiernos-magnates_1_2145090.html" target="_blank">publicación de los papeles de Epstein</a>, pero hay que <strong>tomarlo con mucha cautela</strong> y no sacar conclusiones precipitadas. Tengo muchas dudas de que exista una división dentro del movimiento, como dicen algunos medios”, indica <strong>Alana Moceri</strong>, profesora de Relaciones Internacionales en IE University. Sin embargo, <strong>José Antonio Gurpegui</strong>, director del Instituto de Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá de Henares, recuerda que el movimiento no es solo Trump, sino un ecosistema más complejo y, en cierta medida, autónomo: “Ni mucho menos es <strong>meramente una cadena de transmisión</strong> de lo que dice el presidente. Los MAGA tienen sus propias voces, opinadores y <strong>una estructura muy bien montada</strong> con mucha influencia, incluso con asociaciones tan poderosas como Heritage Foundation”. </p><p>Sin embargo, el principal problema de Trump no está en el movimiento MAGA, sino en el conjunto de la sociedad. Las encuestas sobre la visión de sus ciudadanos del ataque no podrían ser más negativas. Pedro Soriano, experto en política de EEUU, recuerda cómo en el pasado las invasiones de Afganistán o Irak contaron con números de aprobación <strong>relativamente altos entre los estadounidenses</strong>, de en torno a un 90% y un 70% respectivamente, algo que no se repite en este caso. “<strong>Solo el 35% se muestran favorables</strong>, eso significa que tiene a dos tercios de la sociedad en contra, y lo que es peor, a <strong>2 de cada 5 republicanos</strong>. Entrar en una guerra sin apoyo ya es para preocuparse, pero lo peor de todo es que ni siquiera parece haber un <strong>plan B ni una salida clara</strong> a la situación actual”, indica Soriano.</p><p>La explicación de estos números tan bajos, además de en la propia intervención, se tiene que buscar en que en ningún momento <strong>la Administración preparó a la sociedad</strong> para lo que iba a pasar. “Hace una semana, teníamos el <a href="https://www.infolibre.es/internacional/trump-convierte-discurso-union-show-fariseo-trasladar-eeuu-mejor_1_2151168.html" target="_blank">discurso del Estado de la Unión</a> y no dijo ni una sola palabra sobre un posible ataque. Lo que se espera en esos momentos de un presidente es que <strong>se intente ganar a la opinión pública</strong> en un asunto tan trascendental como este. Por eso hay una <strong>cierta incredulidad y sorpresa</strong> sobre lo que ha hecho”, señala Senserrich. </p><p>Una estrategia que contrasta enormemente con la que usó Bush antes de su invasión de Irak, donde él mismo se involucró en una <strong>carrera para tratar de convencer a la sociedad</strong> de que existía una justificación para tomar esa decisión y era lo correcto. Ahora, ni siquiera eso. De hecho, ha hecho exactamente lo contrario. En un viaje al pasado, solo <strong>diez días antes de las elecciones</strong> y como parte de su campaña pacifista, el vicepresidente estadounidense, <strong>JD Vance</strong>, decía en una entrevista que su “principal interés” era <strong>no ir a la guerra con Irán</strong> porque “sería una enorme distracción de recursos y con un coste masivo para nuestro país”.</p><p>Tampoco ayudan otras cuestiones como la perspectiva del seguidismo a Israel. “A buena parte de la sociedad no le gusta pensar que <strong>la decisión no ha sido propiamente de Estados Unidos</strong>, sino de Israel. Les parece que están siguiendo los intereses de <strong>Benjamin Netanyahu</strong> más que los suyos propios, y eso puede provocar un conflicto enorme”, señala Moceri. Tampoco, dice Senserrich, favorece la improvisación extrema y el riesgo de una intervención larga. Dos cuestiones que ejemplifican bien las palabras de Trump el pasado martes en la Casa Blanca sobre una posible sucesión en el régimen: “<strong>La mayoría de las personas que teníamos en mente están muertas</strong>... teníamos en mente a algunos de ese grupo que está muerto. Ahora tenemos otro grupo. Es posible que también estén muertos”.</p><p>Con todo, la duda más grande está en cómo podría afectar el ataque a Irán a unas elecciones de mitad de mandato que <strong>se prevén duras para los republicanos</strong>. Trump podría perder en ellas su hegemonía en el Congreso e incluso en el Senado y, por consiguiente, ver <strong>su agenda bloqueada por los demócratas</strong>. Ahí está la pregunta que muchos se hacen: ¿atacó Trump para tratar de revertir su impopularidad y ganar terreno de cara a las <em>midterms</em>? Para los expertos es improbable pero, si lo ha hecho, <strong>tampoco le ha funcionado</strong>. “Los presidentes cuando están en guerra suelen salir reelegidos, como le pasó a Bush en 2004, pero en este caso es distinto. Trump le ha quitado el poder al Congreso, ha roto con la Constitución y la ley internacional. <strong>Defender eso es muy complicado</strong>”, comenta Moceri.</p><p>De hecho, más que favorecer a Trump le podría quitar aún más votos. “Las <em>midterms </em>son unas elecciones que suelen tener <strong>una participación mucho más baja</strong> que las presidenciales. Es complicado, con la polarización en EEUU, hacer cambiar a los votantes de uno a otro bloque, pero sí es <strong>más efectivo hacer que se queden en casa</strong>. Creo que todo esto puede provocar una <strong>gran desmovilización</strong> en el electorado trumpista y, al no tener los republicanos a su principal activo movilizador en la papeleta, Trump, el castigo puede ser aún mayor”, indica Soriano. </p><p>Eso sí, para Gurpegui sí existe un matiz importante a todo ello: “La cuestión electoral dependerá <strong>solo de si sale o no bien la operación</strong>. Si en última instancia Trump tiene éxito en Irán, los votantes le premiarán, da igual lo que haya pasado antes. A él no le importa que ahora la intervención sea impopular, <strong>él tiene la mirada puesta en las elecciones de mitad de mandato</strong> y cuenta con salir victorioso para usar esa baza con vistas a los comicios. Y si no sale, ya se encargará él y la posverdad de decir que sí ha conseguido sus objetivos”, explica el investigador de la Universidad de Alcalá de Henares.</p><p>Todo está en el aire, incluido el futuro de la propia intervención, pero está claro que <strong>poco queda ya del Trump pacifista</strong> y aislacionista de antaño. En ese debate de 2016 contra <strong>Jeb Bush</strong>, el momento más viral no fueron las críticas por Irak, sino un instante inmediatamente posterior donde Jeb se defendió de las acusaciones diciendo que, mientras Trump estaba creando un reality show, su hermano estaba construyendo una red de seguridad para mantener al país a salvo. Un argumento al que <strong>Trump respondió con un golpe bajo</strong> que levantó los abucheos del público: “Durante su mandato ocurrió el 11S, eso no es mantener muy seguro el país”. Ahora, diez años después de ese momento, Trump está más cerca de Bush que de sí mismo.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 18:55:41 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[De Nobel de la Paz a señor de la guerra: Irán pone a Trump más cerca de Bush que de sí mismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Irán,Estados Unidos,Partido Republicano EE UU,George Bush,Elecciones]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[El asesinato de Deranque refuerza la demonización de LFI de Mélenchon y aleja la unidad de la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/7-vidas-melenchon-insumisos-sobreviviran-pese-asesinato-deranque_1_2152967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f567da39-85d0-40d4-882e-094aef299b47_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El asesinato de Deranque refuerza la demonización de LFI de Mélenchon y aleja la unidad de la izquierda"></p><p>El 12 de febrero, la historia de La Francia Insumisa (LFI) dio un vuelco. Ese día estaba prevista en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Lyon una conferencia a cargo de la <strong>eurodiputada de la formación de izquierdas Rima Hassan</strong>. Sin embargo, el acto fue lo menos importante de la jornada. Una pelea entre militantes de extrema derecha que acudieron a protestar contra la conferencia y antifascistas dejó a uno de los primeros, de 23 años y de nombre <strong>Quentin Deranque</strong>, muerto. Las imágenes del suceso han conmocionado a la opinión pública francesa, en las que se ve al extremista <strong>tirado en el suelo</strong> y siendo golpeado por varias personas en la cabeza y en otras partes del cuerpo. En la paliza, según las investigaciones, participó <strong>Jacques-Éli Favrot</strong>, asistente del diputado insumiso <strong>Raphaël Arnault</strong>, fundador de la Jeune Garde, una agrupación antifascista joven que acompaña a los cargos de LFI para protegerlos.</p><p>Esa conexión con el partido y la no dimisión del parlamentario ha sido la que ha <strong>desatado la ola de indignación</strong> que ha aprovechado la extrema derecha de Rassemblement National (RN), el partido de <strong>Marine Le Pen</strong>, para cargar contra los insumisos. <strong>Jordan Bardella</strong>, su líder y posible candidato en las presidenciales, dijo que el asesinato no era “un hecho aislado” y que era consecuencia de un <strong>“clima de violencia” del que responsabiliza a la “extrema izquierda”</strong>. </p><p>Sin embargo, hay algo que Bardella obvia. “El asesinato de Deranque <strong>se ha instrumentalizado sin pudor</strong> por parte de todas las fuerzas políticas. Los datos muestran que este hecho es una novedad, pues la violencia <strong>viene sobre todo por parte de la extrema derecha</strong>. Por ejemplo, desde 2017, esta ha aumentado desde representar un 25% hasta dispararse al 70%. En Lyon, es abundante la presencia de estos grupos ultras y son los que suelen protagonizar la mayoría de los conflictos”, explica Jean-Baptiste Harguindéguy, doctor en Ciencias Políticas y Sociales y profesor en la Universidad Pablo de Olavide.</p><p>Pero no solo ha sido la extrema derecha la que ha cargado duramente contra los insumisos. A lo largo y ancho de todo el arco parlamentario se han repetido los reproches. Incluso en la izquierda, sus antiguos aliados en el <a href="https://www.infolibre.es/internacional/izquierda-francesa-propone-frente-popular-elecciones-legislativas-frenar-ultraderecha_1_1814323.html" target="_blank">Nuevo Frente Popular</a>, los socialistas, han puesto en cuestión <strong>nuevas alianzas con ellos</strong> después de haber descartado con anterioridad pactos para las elecciones municipales que se celebrarán el 15 de marzo. Su secretario General, <strong>Olivier Faure</strong>, ha pedido a LFI que no sean ambiguos con la violencia y que <strong>no haya complacencia</strong> con los grupos violentos. </p><p>Pero si hay alguien que ha sido especialmente duro ha sido <strong>Raphaël Glucksmann</strong>, cabeza de Plaza Pública, una formación estrechamente vinculada al PS y una de las <a href="https://www.infolibre.es/internacional/raphael-glucksmann-revulsivo-necesitaba-socialismo-frances_1_1798193.html" target="_blank">figuras con más tirón</a> dentro del socialismo francés, incluso para una <strong>posible candidatura</strong> a la presidencia. El eurodiputado cargó contra el líder de LFI, <strong>Jean-Luc Mélenchon</strong>, al decir que está en una huida hacia delante porque <strong>“asume” un vínculo con “gente violenta”</strong>, instando al PS a romper todo tipo de vínculo con los insumisos.</p><p>No es algo nuevo. La relación entre los socialistas y LFI <strong>ha sido tensa</strong> desde hace muchísimo tiempo, incluso antes del gran acuerdo que <a href="https://www.infolibre.es/internacional/union-izquierda-gana-pronostico-frena-ultraderecha-sondeos_1_1835889.html" target="_blank">permitió la victoria del Nuevo Frente Popular</a> en las legislativas de 2024. Ya durante las negociaciones se vieron las distancias ideológicas entre las formaciones y <strong>los choques por el reparto</strong> de las circunscripciones. Pero lo peor llegó tras ganar los comicios. El NFP no pudo ponerse de acuerdo en <strong>proponer un nombre potente</strong> para el puesto de primer ministro, y pese a escoger finalmente a <a href="https://www.infolibre.es/politica/nuevo-frente-popular-propone-lucie-castets-candidata-primera-ministra-francia_1_1848322.html" target="_blank"><strong>Lucie Castets</strong></a> in extremis, su candidatura fue finalmente fallida. Tras ello llegó la división en las mociones de censura y el <a href="https://www.infolibre.es/politica/concesiones-lecornu-dan-oportunidad-gobierno-sobrevivir-gracias-socialistas_1_2080296.html" target="_blank">apoyo de los socialistas</a> a la segunda candidatura de <strong>Sébastien Lecornu</strong>, que terminó por <a href="https://www.infolibre.es/internacional/melenchon-certifica-ruptura-partido-socialista-hollande-ahora-clave_1_1931068.html" target="_blank">dinamitar los puentes entre ambos</a>, también con discusiones sobre el presupuesto para la <a href="https://www.infolibre.es/politica/gobierno-frances-sobrevive-votacion-clave-aprobar-cuentas-seguridad-social_1_2111725.html" target="_blank">Seguridad Social</a>. </p><p>Todo ello cristalizó en la ruptura para las municipales y termina ahora, con la reacción socialista al asesinato de Deranque. “Todo lo que está pasando con el PS hay que entenderlo <strong>dentro de la dinámica electoral</strong>, no solo de las municipales, sino también de las presidenciales. LFI siempre ha sido durante los últimos años la fuerza hegemónica dentro del espacio de la izquierda, mientras que los socialistas han visto cómo su posición era de extrema debilidad en muchos momentos. Tanto ellos como los ecologistas están viendo esta crisis como una <strong>oportunidad perfecta para hacerse con la hegemonía</strong> del espacio”, comenta Ruth Ferrero, profesora de Ciencia Política y Estudios Europeos en la Universidad Complutense de Madrid.</p><p>En este contexto, explica la experta, el PS tiene una coyuntura perfecta para afianzar su relato de presentarse como una izquierda responsable, con posibilidad de llegar al Gobierno y más centrada que los insumisos. “Desde siempre, los de Mélenchon han sido el <strong>corazón de todas las alianzas</strong> con las que ha participado la izquierda hasta la fecha”, recuerda Ferrero. Y no se equivoca, en el bloque para las elecciones legislativas de 2022, la Nueva Unión Popular Ecológica y Social, más conocida por sus siglas NUPES, LFI representaba 75 de los 151 escaños, mientras que el PS solo tenía 31. <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/pasado-francia-insumisa-melenchon-horas-bajas_1_2021914.html" target="_blank">En el NFP la correlación de fuerzas se igualó</a>, aunque continuó la primacía insumisa, con 72, por 66 de los socialistas. “Ahora el PS no quiere que le vean nunca más como un <strong>partido subordinado al de Mélenchon</strong>”, zanja.</p><p>Sin embargo, tampoco los de Faure tienen muy claro hacia dónde deben ir, y su <a href="https://www.infolibre.es/internacional/gobierno-frances-supera-mocion-censura-izquierda-apoyo-socialista_1_1929835.html" target="_blank">connivencia con el Gobierno de Lecornu</a> les está pasando factura. “El PS lleva unos años con constantes idas y venidas, <strong>está muy perdido</strong>, especialmente en esta legislatura. Llegó con muchas líneas rojas: la tasa Zucman, la anulación de la reforma de las pensiones… pero al final todas han ido cayendo”, señala Harguindéguy. A ello se le suma otra cuestión: “En Francia no sucede como en España, donde en los partidos todo suele estar configurado en torno al líder. En cambio, allí, dentro de cada formación <strong>puede haber varias líneas ideológicas</strong> que conviven y luchan por el poder. Habrá que ver cuál de ellas es la que termina negociando las coaliciones. De eso dependerá buena parte de la relación con LFI”, explica el experto.</p><p>Esa es quizás la gran incógnita que se abre a partir de ahora. Qué pasará con la izquierda francesa, a un año vista de una posible victoria en las presidenciales de la extrema derecha, algo que hasta hace pocos años era auténtica ciencia ficción. “Ahora mismo veo 3 posibilidades de cara a un posible acuerdo electoral. El primero es que todos vayan separados y por su lado, el segundo que sí se consiga esa alianza, pero <strong>con unos líderes y partidos cuestionados</strong> y, por último, que realmente sí que haya un debate interno profundo y se opte por una estrategia renovada”, sostiene Ferrero.</p><p>Ahora mismo, explica Guillermo Fernández Vázquez, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y autor del libro <em>Qué hacer con la extrema derecha, el caso del Frente Nacional</em>, la discusión se centra en las <strong>primarias para presentar a un candidato unitario</strong> en las presidenciales… aunque eso de buscar la unidad no va demasiado bien. “LFI ha decidido <strong>no concurrir a ellas</strong>, tampoco el ala más a la derecha del PS, por lo que al final solo se presentan los ecologistas y una parte de los socialistas. <strong>No creo que este asesinato vaya a ser demasiado determinante</strong> en el proceso, porque lo que realmente hace daño a la izquierda es que el PS no solo cambió el paso dando apoyo a Lecornu, sino que también ha <strong>transigido con los presupuestos</strong>, aprobados por decreto, cuando, en teoría, eso era una línea roja”, subraya.</p><p>Con esos movimientos, el profesor de la Universidad Carlos III ve bastante improbable que el PS <strong>salga airoso de esta situación</strong> y tenga un buen desempeño en las próximas presidenciales. “De hecho, creo que si hay un candidato de izquierdas que pase a segunda ronda, ese será con casi total probabilidad Mélenchon”, asegura. Un escenario que sería enormemente complejo a nivel electoral. En el caso de que el líder insumiso pase junto con Bardella, algunas encuestas pronostican que el candidato de la extrema derecha<strong> ganaría por un margen considerable </strong>al izquierdista.</p><p>Esas cifras se explican en el <strong>proceso de demonización</strong> que ha ido sufriendo LFI y que ha culminado con la reacción al asesinato. “Hay que subrayar la idea de que, en los últimos años, ha habido una <strong>equiparación de extremismo entre el RN y LFI</strong>. Pero además, sobre todo postpandemia, para muchos actores políticos y mediáticos, los insumisos son aún más peligrosos y <strong>merecedores de cordón sanitario que la extrema derecha</strong>. Por ejemplo, la derecha moderada de Los Republicanos no hace cordón sanitario a RN <strong>mientras que sí lo hacen a LFI</strong>. E incluso el macronismo acepta ese marco y está cada vez más dispuesto a no pactar con la izquierda”, explica Fernández Vázquez.</p><p>La diabolización progresiva hace que sea muy complicado <a href="https://www.infolibre.es/internacional/votantes-macron-domingo-llave-cerrarle-bardella-puertas-martignon_1_1835291.html" target="_blank">reeditar el llamado Frente Republicano</a> que en el pasado había siempre evitado a los Le Pen y a su partido alcanzar el Elíseo. “Al ponernos en esa equidistancia, <strong>se normaliza a la extrema derecha</strong> a la vez que se deslegitima a una izquierda más contestataria como una opción democrática válida. Cuando suceden estos episodios de violencia política, <strong>el debate se vuelve más emocional</strong> y atribuir directamente la responsabilidad colectiva de la violencia a un solo un partido. Se queda reducida la complejidad ideológica a una narrativa que plantea que hay dos radicales muy violentos en el territorio”, afirma Ferrero, que ve en peligro la reedición de ese Frente Republicano.</p><p>Aun con todo, parece muy difícil que esta polémica <strong>pueda hundir las expectativas electorales de LFI</strong> o les haga perder votos. “Es una formación que ha sobrevivido prácticamente a todo y ahora mismo los electorados están tan marcados en Francia que no preveo grandes cambios. Probablemente, Arnault será obligado a dimitir, pero el rol en política de los insumisos <strong>seguirá siendo el mismo</strong>, el de alternativa de izquierdas al PS y el de ocupar el espacio que en el pasado representaba el Partido Comunista”, comenta Harguindéguy. No solo eso, el experto mantiene que este proceso de aislamiento por parte del resto de fuerzas podría beneficiar a una LFI que siempre se ha presentado como un partido en los márgenes del sistema y antiestablishment.</p><p>En ese proceso ha tenido buena parte de responsabilidad su líder, Mélenchon, cuyo puesto, según los expertos, <strong>no está en peligro pese a la polémica</strong>. Su perfil carismático es muy difícil de sustituir, sobre todo a poco más de un año de las presidenciales. “Lo más probable es que se presente, primero porque él quiere y segundo porque <strong>seguramente sea un muy buen candidato</strong>”, dice Fernández Vázquez. De hecho, en los últimos comicios, se quedó a poco más de un punto de poder pasar a segunda vuelta en detrimento de <strong>Marine Le Pen</strong>. Esa fuerza, pese a ser una figura muy polarizadora, le da credenciales, también a la hora de captar un voto, <strong>el multicultural</strong>, que hasta su llegada estaba refugiado en la abstención. </p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 05:01:13 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El asesinato de Deranque refuerza la demonización de LFI de Mélenchon y aleja la unidad de la izquierda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Izquierda,Jean-Luc Mélenchon,PS Francia,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA['Make democrats young again': Buttigieg y Ocasio-Cortez, las dos caras de la renovación demócrata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/make-democrats-young-again-buttigieg-ocasio-cortez-caras-renovacion-democrata_1_2149092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/a8ac9945-0558-4a13-9db9-c52909ac27a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="'Make democrats young again': Buttigieg y Ocasio-Cortez, las dos caras de la renovación demócrata"></p><p>De la tierra de los <em>Hoosiers</em> o de los rascacielos de la Gran Manzana. De un estado casi olvidado o de la capital del mundo. Del lugar que vio nacer a <strong>Larry Bird</strong> y el baloncesto como religión o del <em>glamour</em> de los Knicks, las <em>celebrities</em> y el Madison Square Garden. De Indiana o de Nueva York. De dos lugares que no pueden ser más diferentes <strong>podría salir la próxima esperanza</strong> de los demócratas para asaltar la Casa Blanca. <strong>Pete Buttigieg</strong> o <strong>Alexandria Ocasio-Cortez</strong>. Alexandria Ocasio-Cortez o Pete Buttigieg. Son los dos nombres que resuenan en las filas demócratas para imbuir de savia nueva a un partido en busca de un salvador. Aún es pronto, pero muchas de las encuestas de las futuras primarias ya les colocan como <strong>claros contendientes</strong> a hacerse con la nominación junto con la excandidata presidencial y exvicepresidenta <strong>Kamala Harris</strong> o el hombre que se ha ubicado en la primera línea de la batalla contra Trump, el gobernador de California, <strong>Gavin Newsom</strong>.</p><p>Sin embargo, tanto Buttigieg como Ocasio-Cortez cumplen una condición que no tienen ninguno de los otros nombres: la juventud. De 44 y 36 años, respectivamente, representan la novedad y la renovación. De ambas cosas sabe mucho <strong>Barack Obama</strong>. El expresidente llegó a la Casa Blanca con tan solo 47 años a lomos de una ilusión que apeló particularmente a la parte más joven de los votantes. Ahora, Obama piensa que la vía para que los demócratas vuelvan a ganar las elecciones es precisamente esa, <strong>recuperar la frescura y la juventud</strong>. “Los demócratas obtenemos buenos resultados cuando tenemos candidatos que están <a href="https://www.infolibre.es/internacional/biden-mamdani-partido-democrata-busca-nuevo-obama-destruir-trumpismo_1_2022861.html"  >conectados con el momento</a>, con el espíritu de la época”, dijo en una entrevista con el <em>youtuber</em> <strong>Tyler Cohen</strong>.</p><p>La presencia de <strong>Alexandria Ocasio-Cortez</strong> en la Conferencia de Múnich, uno de los foros geopolíticos más importantes del mundo, fue algo más que un mero simbolismo. En las últimas semanas, el rumor de que AOC, como también es conocida por sus siglas, <strong>podría concurrir a las primarias</strong> ha pasado de ser una mera posibilidad a coger cada vez más fuerza. En ese camino, acudir a Múnich fue otro paso más para <strong>construir un perfil presidenciable, </strong>fundamental para tener opciones en los comicios del partido. </p><p>Lejos queda ya esa joven de 28 años que en 2018 derrotó por sorpresa en las primarias a la Cámara de Representantes por el distrito 14º de Nueva York al entonces todopoderoso presidente demócrata del órgano, <strong>Joe Crowley</strong>, que llevaba 20 años en su escaño. Con una campaña <strong>desenfadada, joven y aludiendo a sus orígenes obreros</strong> logró algo que parecía imposible. Desde entonces, <strong>Bernie Sanders</strong>, la cara del ala más a la izquierda del Partido Demócrata, la <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/alexandria-ocasio-cortez-principal-activo-bernie-sanders_1_1176839.html"  >tomó bajo su protección</a> y la señaló como su sucesora natural. </p><p>Ahora, con un Sanders cumpliendo 84 años y retirado de toda ambición presidencial, parece el momento propicio para llevar a cabo esa sucesión. Como su principal baza, un <strong>programa progresista</strong> con muy pocos precedentes en la historia de los EEUU. Quizás su propuesta más conocida y revolucionaria sea la <strong>sanidad pública universal</strong> (<em>Medicare for All</em>), una sucesión de palabras que en <a href="https://www.infolibre.es/internacional/llegada-robert-f-kennedy-jr-sacudido-sistema-salud-publica-eeuu_1_2069100.html"  >Estados Unidos suena como una auténtica quimera</a>. “Ahora mismo en el país no es algo popular, y a nivel práctico parece muy complicado por el <strong>poder que tienen los seguros privados</strong>. Hay siempre que tener en cuenta que EEUU es mucho más conservador y medidas que en Europa vemos como mínimos básicos <strong>allí son vistas como radicales</strong>. Solo hay que pensar en todos los problemas que tuvo Obama para sacar el <em>Obamacare</em>, una reforma que <strong>aquí se vería como sentido común</strong>”, explica Francisco Rodríguez Jiménez, profesor de la Universidad de Extremadura y experto en política estadounidense.</p><p>Con todo, AOC no es alguien que se haya enrocado en esos <a href="https://www.infolibre.es/cultura/capitalismo-salvaje_1_1178009.html"  >principios de izquierdas</a>. La congresista se está demostrando como una política muy hábil para pivotar su carrera política y <strong>acercarse a los cuadros más moderados</strong> de los demócratas. Incluso ha comenzado a apoyar a candidatos más centristas o, al menos, no tan adscritos al ala más a la izquierda. “Lejos de lo que puede parecer, tanto ella como Sanders han sido a lo largo de sus carreras <strong>legisladores muy competentes</strong>. En el caso del senador hemos visto cómo ha llegado a pactos con otros políticos de la cámara distintos ideológicamente a él para sacar adelante leyes. Ocasio-Cortez sigue ese camino. <strong>No están aislados por sus ideas</strong>”, comenta Roger Senserrich, politólogo experto en Estados Unidos.</p><p>Sin embargo, cuando se habla de Ocasio-Cortez como una posible candidata presidencial, siempre sale a colación el mismo problema: que ese perfil más progresista sea competitivo en los estados clave, <strong>mucho más moderados que la ciudad de Nueva York</strong>. “Ella funciona bien en la Gran Manzana porque representa la diversidad y la ideología más de izquierdas de esa ciudad, pero es complicado que tenga más predicamento en lugares como <strong>Pennsylvania o Wisconsin</strong>, que son los que deciden las elecciones. No da ese perfil presidenciable”, comenta Rodríguez Jiménez.</p><p>A eso se le suma otra cuestión clave, y es que, desde esas primarias del año 2018 nunca hemos visto a Ocasio-Cortez en un <strong>contexto electoral competitivo</strong>, ya que su distrito es abrumadoramente demócrata y casi se podría decir que ni siquiera tiene que hacer campaña para ganarlo. Eso deja, para los expertos, muchas cuestiones y dudas en lo relativo a cómo AOC podría funcionar en un escenario donde <strong>tenga que bajar al barro</strong> y enfrentarse a candidatos viables.</p><p>Otro punto que juega en su contra es que, desde que fue elegida, Ocasio-Cortez decidió <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/alexandria-ocasio-cortez-milenial-politica-eeuu_1_1165950.html"  >enfocar su carrera hacia la política nacional</a>. “Tiene un perfil muy marcado desde hace mucho tiempo. Eso tiene la parte buena de que todo el mundo la conoce, pero también una contraparte: <strong>los votantes ya tienen una imagen muy formada de ella</strong> y una opinión sobre su figura que no le permite mucho margen de maniobra. Pese a ser una congresista joven y ‘junior’, sus propuestas ya están consolidadas y eso hará que no tenga la flexibilidad de otros candidatos jóvenes. Por ejemplo, muchos votantes se construyeron una imagen de Mamdani a su propia medida, eso es algo que con AOC no se puede hacer”, afirma Senserrich.</p><p>El apellido <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/pete-buttigieg-macron-norteamericano_1_1180384.html"  >Buttigieg</a> probablemente esté en el top de palabras más impronunciables del inglés. Quizás por eso, todo el mundo ha optado siempre por llamarle por su nombre de pila, mucho más simple y directo. La historia de <em>mayor Pete</em>, tal y como le conocían cariñosamente sus <strong>conciudadanos de South Bend</strong>, la pequeña ciudad de Indiana de la que era alcalde, podría haber sido una de esas que salen en los libros para demostrar que el sueño americano existe. </p><p>De empezar en un garaje (en este caso una alcaldía irrelevante a nivel político), a triunfar por todo lo alto. Buttigieg era un completo desconocido cuando lanzó su campaña para <strong>optar a la nominación demócrata de 2020</strong>, pero en una de esas historias que suceden cada cierto tiempo en la política de EEUU, estuvo a punto de dar la sorpresa. Logró <strong>ganar en los caucus de Iowa</strong>, la primera cita de las primarias demócratas, y quedar segundo en New Hampshire. Es cierto que luego, cuando llegaron estados menos propicios, su campaña se desinfló y <a href="https://www.infolibre.es/internacional/pete-buttigieg-retira-carrera-presidencial-estados-unidos-partido-democrata_1_1180734.html"  >terminó dando su apoyo a Biden</a>, pero gracias a esa irrupción consiguió darse a conocer y ser visto como un posible presidenciable.</p><p>Buttigieg se pasó la presidencia de Biden como <a href="https://www.infolibre.es/internacional/biden-elige-antiguo-rival-pete-buttigieg-secretario-transporte_1_1191342.html"  >secretario de Transportes</a>, un puesto que, si bien no tiene la misma importancia que en España, <strong>le permitió seguir en la conversación</strong>. También fueron famosas sus apariciones durante la campaña de 2024 en <a href="https://www.infolibre.es/internacional/mesias-fox-manipular-pais-tres-sencillos-pasos_1_1485874.html" target="_blank">Fox News y en otras cadenas conservadoras</a> donde debatía (muy bien) contra periodistas o activistas trumpistas. Sin embargo, todo cambió con la derrota de Harris. “<strong>Buttigieg ató su futuro a Biden</strong> y al aceptar ese puesto en la Administración, tuvo la mala suerte de que, tras la victoria de Trump, no ha tenido abierta ninguna carrera al Senado o al Congreso interesante para poder tener algo de presencia”, señala Senserrich.</p><p>Eso hace que el joven tenga un camino muy complicado para las primarias. <strong>Serían tres años de total barbecho</strong> de puestos políticos, mientras otros nombres como Newsom o JB Pritzker tienen, gracias a sus puestos como gobernadores, una plataforma enorme para atacar a Trump y darse a conocer. A eso se le suma otra cuestión, Buttigieg, de llegar a la Casa Blanca, sería el <strong>primer presidente abiertamente homosexual</strong>, ya que está casado desde hace ocho años con el escritor y activista <strong>Chasten Buttigieg</strong>. “En un país con unos valores tan conservadores y donde dan tanta importancia a la familia tradicional, con un padre, una madre y con hijos, especialmente en la familia presidencial, Buttigieg sería <strong>enormemente disruptivo</strong>. No creo que estén preparados para eso aún”, sostiene Rodríguez Jiménez.</p><p>Más allá de su vida personal, el profesor sí piensa que su perfil político podría ser más efectivo para ganar las elecciones que el de Ocasio-Cortez. Buttigieg representa al <strong>ala más centrista y moderada</strong>, con propuestas que, si bien traen reformas, en su mayoría no llegan a las sugerencias más progresistas de la congresista. Por ejemplo, el exsecretario de Transportes también proponía en su campaña de 2020 un cambio en la protección sanitaria, pero <strong>sin ser tan ambicioso como Ocasio-Cortez</strong>. Buttigieg quería un <em>Medicare for all… who want it</em>, es decir, una opción intermedia que conservara el modelo de seguros pero reforzando y ampliando la cobertura pública.</p><p>“Buttigieg es un grandísimo orador y un muy buen político. Pertenece al ala del partido que viene de la consultoría y del mundo empresarial. Es un tecnócrata y siempre ha dado mucho peso a los expertos. En ese aspecto, no sé si ese perfil es el que están buscando los votantes en un momento como el actual, <strong>con el populismo en auge</strong> y con un precedente como Trump. Es verdad que a veces, tras las épocas de convulsión, <strong>se busca la seguridad de los tecnócratas</strong>, pero no estoy seguro de que este sea el caso de los demócratas”, señala Senserrich. De hecho, el profesor de la Universidad de Extremadura piensa precisamente que los políticos actuales más exitosos suelen ser los que <strong>abanderan un discurso más </strong><em><strong>antiestablishment</strong></em>, algo que no termina de casar demasiado con Buttigieg.</p><p>Eso sí, tanto Ocasio-Cortez como él tienen un deber pendiente que les quita muchas opciones en las primarias: <strong>el voto negro</strong>. Ambos se han demostrado un fracaso en atraer a este votante, con una ideología centrista, que es la columna vertebral de los demócratas. En las encuestas más recientes, AOC y Buttigieg <strong>solo consiguen el 6% y el 3% respectivamente de sus papeletas</strong>, mientras otros nombres como Newsom o Harris suben hasta el 20% y al 40%. El exalcalde es el favorito de los votantes blancos pero, sin el apoyo de los afroamericanos, parece una quimera que los dos valores jóvenes puedan tener posibilidades reales de victoria.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 05:00:35 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <title><![CDATA[El cordón sanitario en las presidenciales no frena el auge de Chega, más fuerte que nunca en Portugal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/esconde-victoria-seguro-portugal-cordon-sanitario-quita-pon-extrema-derecha-no-crecer_1_2144780.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7b449d5d-786c-4b1b-b990-46a87ece5243_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cordón sanitario en las presidenciales no frena el auge de Chega, más fuerte que nunca en Portugal"></p><p>La historia de redención de <strong>Antonio José Seguro</strong> es digna de las mejores temporadas de <em>House of Cards</em>. Su figura había quedado completamente destrozada tras perder una de las <strong>luchas fratricidas más intensas y destructivas</strong> de la política portuguesa moderna. La guerra civil en el seno del Partido Socialista (PS) entre Seguro, entonces secretario general del partido, y <strong>Antonio Costa</strong>, valor al alza en la formación, dejó insultos, odios y rencores que aún se dejan notar más de 10 años después de su final. Seguro fue incluso acusado de connivencia con el Partido Social Democrático (PSD), la formación de derechas del país, por <strong>apoyar las medidas de austeridad</strong> del entonces gobernante, el derechista <strong>Pedro Passos Coelho</strong>. El PS nunca perdonó esa afrenta y Costa no olvidó los insultos de su rival, que se convirtió en <em>persona non grata</em> en el partido y <strong>tuvo que desaparecer</strong> de la primera línea política.</p><p>De hecho, cuando Seguro lanzó su candidatura, lo hizo con el <strong>recelo de una parte de su propio partido</strong> y con un perfil centrista e integrador. El enfoque fue un acierto total. La figura que antaño había protagonizado una de las pugnas más divisivas de la política portuguesa se ha convertido durante esta semana en el <strong>símbolo de la unidad que ha conseguido frenar a la extrema derecha</strong>. <a href="https://www.infolibre.es/internacional/seguro-delante-ventura-64-02-votos-75-escrutado-portugal_1_2142160.html"  >Su victoria frente a André Ventura</a>, líder de Chega, ha sido un respiro para toda Europa en pleno auge ultra, no solo por ganar, sino por cómo lo ha hecho, con más del 65% de los votos y <strong>apoyado en un cordón sanitario perfecto</strong> por parte del resto de partidos, desde los comunistas a la derecha.</p><p>Aún con todo, Seguro es un bálsamo que no consigue tapar lo evidente: <strong>Chega es un partido al alza en Portugal</strong>. Por primera vez en la historia, un candidato de extrema derecha <a href="https://www.infolibre.es/politica/portugal-posible-gobierno-ultraderecha-auge-chega-no-exportable-vox_1_2129217.html"  >logró pasar a la segunda ronda</a> de las presidenciales, una noticia que se suma a otro récord que sucedió en las legislativas de 2025, cuando <strong>Chega le robó la segunda posición al PS</strong> en escaños. </p><p>Fue el punto álgido de un ascenso sin paliativos. La primera vez que se presentó, en 2019, el partido quedó séptimo, <strong>logrando solo un diputado</strong> y obteniendo un exiguo 1,29% de los votos. Cuatro años más tarde, subió a los 12 y al 7,15%, pero nada como en los últimos dos comicios, donde Chega se disparó completamente, alcanzando los 50 asientos y el 18,07% de las papeletas en 2024 y <strong>los 60 y el 22,76% en 2025</strong>.</p><p>Un ascenso que se ha apoyado en un discurso siempre <strong>en la cuerda floja de la legalidad</strong>. Sirva como ejemplo la cruzada de Ventura contra una de sus némesis predilectas: los gitanos. “Esto no es Bangladesh” o <strong>“Los gitanos deben obedecer la ley”</strong> eran algunos de los lemas usados en <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/un-tribunal-portugu%C3%A9s-ordena-a-chega-la-retirada-de-sus-carteles-contra-los-gitanos/90678614" target="_blank">varios carteles colocados</a> por Chega que la Justicia <strong>ordenó retirar</strong> por basarse en “ideas discriminatorias y atentar contra una minoría étnica”. Años antes, Ventura ya había estado en el centro de la polémica cuando aún era <strong>un joven candidato a alcalde del PSD</strong> en una ciudad del área metropolitana de Lisboa. Entonces, dijo que los gitanos "viven casi exclusivamente de los subsidios", <strong>"se creen por encima de la ley"</strong> y "sienten que nada les puede pasar".</p><p>Los exabruptos de Ventura con tintes racistas son tan continuos que ya ni siquiera son noticia. Lemas como <strong>“limpiemos Portugal”</strong> son tan polémicos como efectivos para ganar votos. “Siempre se ha dicho que los lusos eran un pueblo más integrador, por ejemplo por cómo trataron la colonización. Pero a largo plazo se ha visto que <strong>esto era más un mito que otra cosa</strong>. Las encuestas muestran unos niveles altos a nivel de racismo y xenofobia, y eso Chega lo ha sabido canalizar muy bien”, señala Carolina Plaza, profesora de la Universidad de Salamanca y experta en partidos de extrema derecha. Por ejemplo, la European Social Survey muestra a Portugal <strong>muy por debajo de la media europea</strong> en cuanto a la permisividad con la migración y un <a href="https://home-affairs.ec.europa.eu/whats-new/publications/portugal-immigration-barometer_en" target="_blank">barómetro de la Comisión Europea</a> indica que hasta el 68% de los portugueses creen que la política con respecto a este tema es demasiado permisiva. </p><p>Unos números que han subido en los últimos 5 años, cuando <strong>el aumento de la migración ha sido más acusado</strong> en Portugal. Este fenómeno se ha producido especialmente entre las clases medias y bajas, que forman <strong>parte esencial del electorado del partido de Ventura</strong>. “Es un tipo de inmigración nueva, procedente de India, Bangladesh y Nepal, que ha penetrado en buena parte de las empresas agroexportadoras del sur. Chega se aprovecha de eso para hacer un discurso que se basa en que <strong>esos migrantes están robando a los portugueses los servicios públicos</strong> como la sanidad, una narrativa que es bastante efectiva”, explica Antonio Costa Pinto, coordinador del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa, especializado en el estudio del fascismo y el salazarismo. </p><p>De hecho, el experto enfatiza que Chega se coloca lejos de otros partidos de extrema derecha que se guían por una <strong>política económica ultraliberal</strong>. Lejos de eso, combinan una retórica muy conservadora en los valores con otra que <strong>defiende la no privatización de los servicios públicos</strong> o la defensa de las pensiones. Eso, sumado al rechazo migratorio, ha hecho a Chega el <strong>partido dominante en el sur de Portugal</strong>, especialmente en las regiones del Alentejo y del Algarve, las zonas más pobres del país y a su vez los tradicionales feudos del PS y de los comunistas. </p><p>En ese sentido, Ventura ha sido enormemente hábil a la hora de <strong>responder al descontento de los portugueses con las cuestiones materiales</strong>, como los bajos salarios y la vivienda, mientras la izquierda parecía olvidarse de ellas. “Los partidos de izquierda alternativa llevan años sumidos en problemas internos y el PS vivió un viaje hasta postulados económicos neoliberales que <strong>terminaron por dejar terreno fértil para Chega</strong>. Ventura, de hecho, es de los primeros líderes ultras que se fijaron en el malestar de las clases trabajadoras, mucho antes que otros partidos como Vox. Al final, da igual que el país vaya bien en la macroeconomía <strong>si pierdes calidad de vida</strong>”, señala Juan Francisco Albert, director de Al Descubierto. </p><p>A este factor hay que añadir la gran inestabilidad política que vive Portugal. En los últimos 4 años el país ha tenido que <strong>ir a las urnas 3 veces</strong> (sin contar estas presidenciales) por la <strong>imposibilidad de conseguir mayorías estables</strong> en el parlamento y por el estallido de varios casos de corrupción que han afectado a altos cargos del Gobierno Costa (buena parte de ellos sin condena final) y a <a href="https://www.infolibre.es/internacional/archivada-investigacion-corrupcion-luis-montenegro_1_2116302.html"  >la familia del actual presidente</a>, <strong>Luis Montenegro</strong>. “Con ese contexto, Chega ha podido articular mejor que nunca su discurso populista, presentándose como un <strong>partido que lucha contra la corrupción</strong> de las élites dominantes que preceden del bipartidismo”, afirma Costa Pinto. </p><p>A esta inestabilidad se le suma la desconfianza que tienen los portugueses por sus gobernantes. “La <strong>percepción ciudadana de la política es muy negativa</strong>, mucho más que en otros países europeos. Hay una gran desconfianza en el sistema democrático para resolver los problemas e incluso muchos son <strong>partidarios de un líder fuerte</strong> que pueda ser más efectivo. Antes, el ideario de Chega estaba muy estigmatizado, en parte por la cercanía de la dictadura salazarista, y eso quizás impedía que existiera un partido que defendiera esos postulados. Ahora, en cuanto Ventura pudo entrar en el parlamento, <strong>Chega comenzó su proceso de normalización</strong>, hasta ahora”, comenta Plaza.</p><p>En este sentido también se coloca Costa Pinto, el cual analiza cómo la aparición de Chega sacó a relucir un electorado que ya existía, pero en cierta forma el sistema conseguía integrarlo dentro de él. “Hace 30 años ya sabíamos que había un porcentaje de en torno al 18% de los portugueses que tenían valores autoritarios de tipo conservador ¿cuál es la diferencia? Que los partidos de derecha <strong>lograron que ese electorado a su derecha les votara</strong>, algo que desde la aparición de Chega ya no sucede”, explica el investigador.</p><p>Esa misma derecha es la que ahora se pregunta cómo hacer frente a un partido que cada vez está más y más cerca. <a href="https://www.infolibre.es/internacional/derecha-clasica-portuguesa-pide-frenar-extrema-derecha-chega-proteger-democracia_1_2140937.html"  >La elección de Seguro supuso la unión de todo el espectro político</a> por un conjunto de factores que, según Plaza y Costa Pinto, <strong>podrían no repetirse en el futuro</strong>. Entre ellos destacan los múltiples candidatos, todos ellos muy igualados, que fragmentaron a la derecha moderada; y la incapacidad del bloque gubernamental para apoyar claramente a uno de ellos, <strong>lo que dividió el voto en primera vuelta</strong>. Además, las presidenciales suelen ser vistas por los portugueses como unos comicios menos importantes y, por tanto, son escenarios donde es más fácil que se alcancen este tipo de pactos. Sin embargo, tarde o temprano, la derecha moderada deberá enfrentarse a esa decisión de hacer frente contra Chega.</p><p>“El cordón sanitario a la extrema derecha en Portugal es ahora mismo <strong>más retórica que realidad</strong>”, afirma Plaza. Y es que el PSD no ha realizado un cordón sanitario tan fuerte como, a priori, la elección presidencial podría dar a entender. Pese a que el Gobierno en minoría de <strong>Luís Montenegro</strong> se ha apoyado para la mayoría de las legislaciones y los presupuestos en la abstención del PS, también ha llegado a acuerdos parlamentarios con Chega. En materia migratoria, buque insignia de la extrema derecha, <strong>el PSD presentó y aprobó junto a los de Ventura</strong> una <a href="https://www.infolibre.es/politica/presidente-portugal-veta-reforma-migratoria-gobierno-ultraderecha_1_2044329.html"  >legislación mucho más restrictiva</a> que incluso fue vetada por el presidente, <strong>Marcelo Rebelo de Sousa</strong>. “El contagio de la agenda del PSD con temas y postulados de Chega es clara y eso no es algo positivo para la derecha moderada”, asegura Plaza</p><p>A ese problema se suma que, tras estas presidenciales, Ventura se posiciona como la figura al alza dentro de la derecha portuguesa. El investigador de la Universidad de Lisboa señala como, pese a que es un dato que ha pasado por debajo del radar, el líder de Chega logró, <strong>sin ningún cambio en el programa</strong> y sin ninguna concesión, aumentar su porcentaje de voto en 10 puntos en la segunda vuelta. “Hay varios sectores dentro del PSD divididos sobre qué hacer con la extrema derecha, pero Montenegro ha demostrado que <strong>pertenece al más pragmático</strong> y no descarto que en el futuro cercano podamos verle cediendo a la derecha radical”, insiste Plaza.</p><p>Sin embargo, Albert es algo más optimista. “El PSD está haciendo mucha más oposición a Chega que, por ejemplo, el PP con Vox. Han <strong>preferido mantener un Gobierno en minoría</strong> y más débil con tal de no pactar con ellos”, afirma. Eso sí, matiza que esa estrategia puede, en última instancia, favorece a Chega, ya que da la imagen de un sistema débil e inestable que casa bien con los postulados de los extremistas. Un riesgo que es <strong>análogo al de la gran coalición</strong>, que, como se vio en Italia con <strong>Giorgia Meloni</strong>, puede dejar a la extrema derecha <strong>capitalizar toda la oposición contra el Ejecutivo</strong>. “Si se hace un acuerdo de este tipo no debe ser para ganar tiempo o porque no exista otra opción, sino para <strong>solucionar todos los problemas de fondo</strong> que provocan el ascenso de la extrema derecha. Si después de la gran coalición sigue habiendo sueldos bajos, viviendas prohibitivas y malestar, los ultras seguirán también estando ahí y no se solucionará nada”, zanja Albert.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 05:00:44 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[El cordón sanitario en las presidenciales no frena el auge de Chega, más fuerte que nunca en Portugal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Extrema derecha,El nudo gordiano de la ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[El yerno perfecto le sale rana a Le Pen: Bardella empieza a imponer su voz sobre la vieja guardia de RN]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/yerno-perfecto-salirle-rana-le-pen-bardella-abre-brecha-partido-posicion-rusia_1_2141278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/8765f704-622d-44ed-8597-8debab34f405_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El yerno perfecto le sale rana a Le Pen: Bardella empieza a imponer su voz sobre la vieja guardia de RN"></p><p>Durante siglos, la monarquía francesa ungía al heredero al trono con el título de delfín. Pese a que los reyes ya no existen en Francia desde hace mucho tiempo, ese sobrenombre se sigue usando para referirse al <strong>heredero de una gran figura política</strong>. Paradójicamente, muy pocas veces estos <em>delfines</em> tienen éxito. Ni <strong>Luis XIV</strong>, ni <strong>Napoleón</strong> ni ya más recientemente <strong>François Mitterrand</strong>, <strong>Valéry Giscard d'Estaing</strong> ni tampoco <strong>Nicolas Sarkozy</strong> o <strong>François Hollande</strong>, tuvieron sucesores que pudieran ganar las elecciones tras ellos. Ahora, el último que se enfrenta a esa maldición del delfín en Francia es <strong>Jordan Bardella</strong>, el joven heredero de <strong>Marine Le Pen</strong> al frente de Rassemblement National (RN).</p><p>El nombre de Bardella no es ni mucho menos nuevo. Procedente de un pobre suburbio de París e hijo de inmigrantes italianos, <strong>el joven de tan solo 30 años</strong> empezó a hacer carrera en el partido de extrema derecha desde que era prácticamente adolescente. Con su imagen <a href="https://www.infolibre.es/union-europea/joven-tranquilo-igual-radical-jordan-bardella-ultimo-truco-le-pen-convencer-extrema-derecha-no-da-miedo_1_1818264.html" target="_blank">amable, pausada y con un estilo que difiere</a> del de buena parte de los líderes de extrema derecha mundial, Bardella pronto se hizo con el sobrenombre del <strong>“yerno perfecto”</strong>, transformándose en la cara amable de un partido que <a href="https://www.infolibre.es/internacional/francia-caos-no-cesa-macron-creado-caldo-cultivo-perfecto-victoria-le-pen_1_2057373.html" target="_blank">cada vez da menos miedo a los franceses</a>. Bardella fue el candidato por primera vez en las elecciones europeas de 2019, que ganó, y <strong>siguió su ascenso meteórico</strong> con su nombramiento como presidente del partido en 2021. En 2024 volvería a ser candidato por partida doble, de nuevo a los comicios comunitarios y después a las legislativas anticipadas de unos meses más tarde.</p><p>El éxito electoral de Bardella en ambas citas fue innegable. En las europeas su victoria con el 31% de los votos obligó a Macron a <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/macron-disuelve-asamblea-historica-victoria-ultraderecha-elecciones-europeas_1_1813067.html" target="_blank">dar un fallido golpe de timón</a>, y solo unos meses después logró que <strong>la extrema derecha en Francia ganara la primera ronda</strong> de las legislativas por primera vez en su historia. Solo una unión de todas las fuerzas republicanas le privó de la victoria en la segunda, quedando en tercer puesto. Sin embargo, ahora Bardella está obligado a ir a por el premio gordo. <a href="https://www.mediapart.fr/journal/politique/050226/proces-en-appel-de-marine-le-pen-le-rn-navigue-vue-vers-2027" target="_blank">La inhabilitación de Le Pen</a> por el escándalo de los fondos del Parlamento Europeo <strong>deja al yerno perfecto solo ante el peligro</strong> como el candidato de la formación en la carrera al Elíseo.</p><p>Muchos anticipaban que el cambio de Bardella por Le Pen <strong>iba a ser un mero cambio de cromos</strong>. Una cara por otra por obligación que realmente no modificaría nada sustancial en la ideología del partido. Incluso, para algunos el joven presidente <strong>iba a ser un mero apéndice de su mentora</strong>, cuyo apellido y peso político le valdrían para continuar, pese a su inhabilitación, controlando el partido. Pero los últimos acontecimientos no parecen anticipar que Bardella sea un mero títere en manos de Le Pen, justo al contrario, el joven candidato podría tener la llave para llevar a RN al siguiente nivel. </p><p>Ciertamente, aún queda más de un año para las presidenciales y es pronto para hacer cábalas de <strong>cómo podría ser el programa del partido</strong> de extrema derecha, tal y como advierte Francis Ghilès, investigador senior asociado del CIDOB, sobre todo aún sin saber el resultado de la apelación de Le Pen. Pero Bardella está comenzando a tener <strong>gestos disonantes con la línea tradicional</strong> de la formación, y ha empezado a hacerlos por un lugar que, pese a quizás no tener tanta importancia electoral, sí tiene un gran peso simbólico: la geopolítica. Y es que, especialmente desde la entrada de <strong>Marine Le Pen</strong>, el partido ha sido <strong>sinónimo de cercanía a Rusia</strong>. Famosos son los 9 millones que el entonces Frente Nacional <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/no-prestamos-rusos-partido-le-pen-recibio-ademas-255-000-euros-apoyar-posiciones-putin-bruselas_1_1829388.html" target="_blank">cobró de un banco ruso</a> en forma de préstamo y que la hija del fundador trató de desvincular una y otra vez de <strong>Vladimir Putin</strong>. </p><p>Ahora, Bardella parece querer <strong>matizar esa posición histórica</strong>. Pese a que desde la invasión de Ucrania RN ha <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/marine-le-pen-diez-anos-apoyo-rusia-candidata-ultraderechista-quiere-olviden_1_1224500.html" target="_blank">moderado sus posturas con respecto a Rusia</a>, el joven ha dado un paso más allá y ha pasado a condenar claramente “sin la menor ambigüedad” las acciones de los rusos. “El nacionalismo conservador de Putin es muy atractivo para RN, porque en cierta forma se sentían muy vinculados a él. Sin embargo, <strong>al final era una carta que el resto de partidos usaban</strong> constantemente para atacarlos, algo que se incrementó tras la invasión de Ucrania, de la que la población francesa está profundamente en contra”, comenta Ghilès.</p><p>Pero no solo en ese lado Bardella ha cambiado el discurso. El otro gran volantazo de RN, aunque en este caso sí más seguido por Le Pen, <strong>es el que tiene que ver con Donald Trump</strong>. Si bien el partido de extrema derecha, tal y como explica Jean-Baptiste Harguindéguy, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Pablo de Olavide, ha mantenido una postura ‘gaullista’ consistente en que Francia <strong>debe tener su propia posición internacional</strong> alejada de la influencia de EEUU y de Rusia, el volantazo contra el magnate es evidente. El partido ha pasado de <strong>alabar y de poner a Trump como ejemplo</strong> a condenar agresivamente sus acciones, especialmente con respecto a la anexión a Groenlandia y al secuestro de <strong>Nicolás Maduro</strong>.</p><p>Bardella, de hecho, ha ido un paso más allá, llegando a pedir a Europa que <strong>se uniera frente al presidente de EEUU</strong>: “Lo que ocurre hoy en Groenlandia es para Europa una prueba de poder y de verdad. Hay que elegir, o aceptar el vasallaje o <strong>volver a ser actores soberanos</strong>, capaces de defender nuestros intereses y nuestra integridad”, dijo Bardella en el Parlamento Europeo. Un discurso que parecería de ciencia ficción hace unos pocos años. </p><p>“Es algo que puede sorprender, pero <strong>tiene sentido y no es tan sorpresivo </strong>si atendemos a la <strong>tradición soberanista que tiene la extrema derecha</strong> francesa. En esa soberanía sagrada de Francia hay que buscar la oposición a Bruselas pero también a grandes empresas internacionales que, según RN, atentan contra ella. Cuando ahora salen a criticar lo que hace EEUU es congruente con ese historial”, señala Guillermo Fernández Vázquez, politólogo de la Universidad Carlos III y autor del libro<em> Qué hacer con la extrema derecha: el caso del Frente Nacional</em>.</p><p>Pero, ¿es ahora el RN de Bardella otanista y proeuropeo? “<strong>Es puro tacticismo electoral</strong>. El delfín de Le Pen ha sacado enseñanzas del pasado y de todo lo que ha ido fallando a lo largo de los años y lo está cambiando. RN ha tenido siempre una posición pragmática y posibilista en las relaciones internacionales. <strong>Durante esta última década pasaron de pedir la salida de la UE</strong> y la vuelta al franco a que un marco en el que estas demandas han desaparecido completamente. Este es un paso más en ese camino. Es un giro que no responde a convicciones ideológicas profundas, sino que es más bien <strong>un paso más en la estrategia de desdiabolización</strong> del partido”, comenta Harguindéguy, que también señala que los temas internacionales normalmente no han interesado demasiado a los votantes lepenistas, aunque ahora que el partido está tan cerca de gobernar, RN debe tomar una posición que será, si ganan, la de Francia.</p><p>Con todo, esta tensión geopolítica es solo la punta de un iceberg que podría cambiar a la extrema derecha francesa tal y como la conocemos. Dentro de RN hay una tensión entre un <strong>bloque más joven liderado por Bardella</strong> y que quiere dar otro giro al partido y la vieja guardia tradicional del antiguo Frente Nacional, más próximos a Le Pen. “Bardella viene de una corriente <strong>mucho más identitaria</strong> que su antecesora en la presidencia de RN. Le Pen añadió al partido un <strong>peso más social y una mayor conexión con minorías</strong> y mujeres. Mantuvo ese corazón antiinmigración y nacionalista, pero ampliando su base y modernizando el partido”, comenta Fernández Vázquez.</p><p>Sin embargo, Bardella tiene otros orígenes. Está mucho más centrado, explica el politólogo, en preservar la <strong>identidad nacional francesa</strong> y unos valores conservadores y tradicionales que quizás durante mucho tiempo no estuvieron en el centro de RN de Le Pen. “Pone su énfasis en teorías como el <a href="https://www.infolibre.es/politica/vox-abraza-tesis-xenofoba-ultraderecha-mundial-plan-deportaciones-masivas_1_2028219.html" target="_blank">gran reemplazo</a> o se fija en cuestiones como el conservadurismo moral. Por ejemplo, Bardella reivindica mucho el cristianismo, no tanto como religión sino como herencia cultural de Europa”, continúa. </p><p>Otra de las cuestiones fundamentales en <strong>esta pugna interna es la económica</strong>. Para Ghilès este es el aspecto que decidirá las próximas elecciones en Francia y precisamente en el que RN <strong>no es fiable a ojos de los franceses</strong>. “Bardella apenas tiene experiencia, y los desafíos a los que se enfrenta son enormes. Tiene que bajar la deuda y arreglar la situación por la que está pasando Francia. En los debates puede mentir, pero los números no mienten y es evidente que, hasta ahora, <strong>no han podido convencer a los franceses</strong> de que ellos tienen la solución a esos problemas”, comenta el investigador del CIDOB.</p><p>En este caso, Bardella otra vez está tratando de adoptar un perfil algo diferente. Mientras Le Pen se había mostrado partidaria de medidas más sociales y de mayor gasto estatal, el joven delfín está orientándose a un <strong>perfil mucho más empresarial y liberal</strong> en lo económico. “RN siempre ha sido un partido al que se le ha dado bien ir a la contra, pero que ha tenido dificultades para construir una alternativa. Eso también vale para la economía, donde han dado bastantes tumbos. Eso sí, ahora Bardella pone en el centro a un grupo muy concreto: <strong>los multimillonarios</strong>. Y eso sí que puede ser un gran cambio, porque Le Pen trataba de tener un <strong>perfil mucho más popular</strong>”, comenta Harguindéguy. </p><p>¿Y a qué multimillonarios se refiere el experto? A personas como <strong>Vincent Bolloré</strong>, que ha invertido buena parte de su fortuna en apoyar a RN con un <strong>entramado mediático favorable</strong> al puro estilo Fox News en EEUU. “Estos magnates han ubicado en la agenda los temas del partido, han dado mucho dinero a promocionar teorías como el gran reemplazo y ahora quieren su contraprestación. Bardella sabe todo esto y es consciente de que <strong>él es el candidato de todos estos multimillonarios</strong>. Y si ese giro implica 'matar a la madre', yo no descartaría que lo hiciera. Aunque hay que tener en cuenta que Le Pen sigue siendo la que tiene el control de las finanzas del partido y todo lo relacionado con su estructura”, asegura el politólogo de la Universidad Pablo Olavide.</p><p>Aunque quizás RN se lo tendría que pensar dos veces antes de iniciar un duelo fratricida entre sus dos cabezas. “Ahora mismo la formación puede sacar mucho rédito de ambos, ya que son figuras muy complementarias. A corto plazo <strong>no veo un RN sin Le Pen</strong> porque, pese a la inhabilitación, mantiene unas cuotas de popularidad muy altas y, además, ha conseguido conectar con franjas de la población, como las mujeres, que tradicionalmente no estaban en el electorado del partido. No obstante, Bardella está logrando una <strong>simpatía muy alta entre los jóvenes</strong>, un sector al que Le Pen llega, pero menos. Así que, realmente, ahora mismo la dupla entre ambos funciona. Ella es más humana, él más un robot, porque parece muy perfecto, pero le funciona, sobre todo en redes”, explica Fernández Vázquez. Quizás esa sea la fórmula que haga a Bardella escapar de la maldición del delfín.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 05:00:52 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <title><![CDATA[La 'vía checa' o cuando la extrema derecha hace desaparecer a la izquierda quedándose con sus votos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/formula-babis-extrema-derecha-desaparecer-izquierda-quedandose-votos_1_2137227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/790890a7-3531-4617-9b54-ac6d15021526_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La 'vía checa' o cuando la extrema derecha hace desaparecer a la izquierda quedándose con sus votos"></p><p>En la ciudad de las cien torres, todas las miradas se las lleva un puente. Sobre las aguas del caudaloso Moldava, se alza una mole de luto y de nombre real que conecta desde hace <strong>más de seis siglos las dos orillas del corazón de Europa</strong>. Dos tierras que separaban a los ricos de los pobres, a los eslavos de los germanos y que une las calles de Mala Stradda con edificios como el Rudolfinum o el Teatro Nacional. Cualquiera que haya estado en Praga sabe que <strong>todo empieza y acaba en ese puente llamado de Carlos</strong>, pese a que este monarca, el cuarto de su nombre, jamás llegó a verlo terminado. </p><p>Cuenta la leyenda que otro rey, <strong>Wenceslao IV</strong>, mandó arrojar desde allí al confesor de su esposa por negarse a revelar el secreto de confesión de la reina. Al morir, cuentan que sobre el cuerpo de este sacerdote, que pasaría a la historia como <strong>san Juan Nepomuceno</strong>, aparecieron cinco estrellas. Un motivo que está en el Puente de Carlos, donde el santo <strong>está inmortalizado en una de sus muchas estatuas</strong>. Dicen que, si se toca el relieve que está debajo de ella, el visitante <strong>tiene garantizado volver a Praga</strong>.</p><p>Sin embargo, en estos últimos años, no solo se ha hablado de la República Checa por su belleza. Tras las elecciones legislativas de 2025, el Parlamento checo es uno de los ejemplos más usados para <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/extrema-derecha-estara-centro-tablero-politico_1_2123248.html" target="_blank">ilustrar el auge de la extrema derecha</a> en todo el continente. Sin embargo, todo es mucho más complejo que eso. La Cámara de diputados del corazón de Europa se reparte entre <strong>formaciones ultras y de derecha</strong> que tienen al ANO, el partido del primer ministro, el oligarca <strong>Andrej Babiš</strong>, como la fuerza hegemónica. Un partido que, para comprenderlo bien, hay que viajar varios años al pasado.</p><p>Babiš se ha convertido en el eje <strong>sobre el que ha girado la política checa</strong> en la última década y media. Su figura es una mezcla casi perfecta entre <strong>Donald Trump</strong> y <strong>Silvio Berlusconi</strong>. Considerado el segundo hombre más rico del país, el primer ministro se hizo un lugar en el panorama político gracias a <strong>controlar el grupo Agrofert</strong>, propietario de diversas televisiones y radios y, sobre todo, de los dos principales periódicos de la República Checa. Babiš fundó la <strong>Asociación de Ciudadanos Insatisfechos (ANO) en 2011</strong> como una respuesta fuera del sistema a los votantes descontentos con la crisis económica de 2008, pero <strong>sin tanta de la carga ideológica extremista </strong>que tendría después.</p><p>De hecho, en ese inicio, pocos podían prever en qué se terminaría convirtiendo. “El ANO nos dice mucho de la derechización de la política europea y de muchos políticos oportunistas que <strong>han aprovechado ese giro para subirse a la ola</strong>. Cuando Babiš lanza su partido, lo hace con las lógicas que funcionaban en 2011. No era ni mucho menos de izquierdas, pero <strong>era una plataforma antipolítica y con rasgos tecnocráticos</strong>, de protesta contra la crisis económica. Sería una mezcla de Berlusconi con una pequeña condimentación del Movimiento 5 Estrellas”, explica Guillermo Fernández Vázquez, profesor de la Universidad Carlos III y autor del libro <em>Qué hacer con la extrema derecha en Europa</em>.</p><p>En 2014 <strong>consiguió entrar en el gobierno</strong> con la cartera de finanzas en un Ejecutivo de coalición junto a los socialdemócratas, pero fue expulsado del mismo tres años más tarde entre acusaciones de <strong>fraude fiscal y de conflicto de intereses</strong>. Una salida que si bien no hizo caer el gobierno, dejó muy tocado al primer ministro, <strong>Bohuslav Sobotka</strong> de cara a las elecciones que se celebrarían unos meses después. En ellas, y pese a las acusaciones que pesaban sobre Babiš, su partido logró <a href="https://www.infolibre.es/internacional/partido-multimillonario-impone-elecciones-checas-delante-ultraderecha-comunistas_1_1146667.html" target="_blank">ganar los comicios con casi el 30% de los votos</a>.</p><p>A partir de este punto, la formación comienza su giro hacia la radicalización. “Babiš ha sabido <strong>adaptar al partido de forma muy pragmática</strong> a lo largo de los años. Ha canalizado el malestar en torno a cuestiones distributivas e incorporado elementos discursivos y estilos asociados a la ultraderecha, pese a que estos puntos <strong>no figuraban en los orígenes</strong> del partido”, comenta Carlos Gómez del Tronco, responsable del programa Just Europe en el <em>think tank</em> checo Europeum. Un punto en el que está de acuerdo Fernández Vázquez: “A partir de la entrada en el gobierno empieza a girar a la derecha, sobre todo tras la primera victoria de Trump y la pandemia. Ahí comienza a tener un discurso más <strong>antiinmigración, antieuropeo, nacionalista y finalmente más antiagenda ecológica</strong>”. </p><p>Para Anna López Ortega, politóloga de la Universidad de Valencia y autora del libro <em>La extrema derecha en Europa</em>, el problema de este giro es algo que llama el ‘efecto impregnación’: “Cuando un partido nace puntualmente en una crisis y va teniendo este tipo de giro ideológico es muy peligroso. Sobre todo porque de primeras <strong>el elector lo vota como un voto protesta</strong> y de descontento con respecto a esa situación política concreta, pero luego <strong>compra todo el </strong><em><strong>pack</strong></em>, es decir, también esa ideología propia de los ultras”.</p><p>Más allá de este giro ideológico y su efectividad, en lo que ha sido muy eficaz Babiš ha sido en <strong>cambiar completamente el eje de la política checa</strong> y que esta gire alrededor de su figura. “La fuerte polarización en torno a su liderazgo ha tenido una consecuencia fundamental: a nivel nacional, los únicos socios potenciales de ANO son hoy <strong>partidos más radicales</strong>, más por aislamiento del resto del espectro político que por una afinidad ideológica clara”, continúa Gómez del Tronco.</p><p><a href="https://www.infolibre.es/internacional/ultraderechista-checo-babis-cierra-acuerdo-coalicion-partidos-ultras-euroescepticos_1_2091673.html"  >¿Y quiénes son esos socios?</a> El primero es quizás el partido que más se puede asemejar a un partido de derecha radical europeo, <strong>el SPD</strong>, con un programa antiinmigración centrado en frenar la <strong>supuesta “islamización”</strong> que vive la República Checa. El segundo es otra formación difícilmente encasillable, el llamado <strong>Partido de los Motoristas</strong> (AUTO), cuyo peculiar nombre esconde una ideología ultra protagonizada por el negacionismo del cambio climático, el euroescepticismo y la defensa del carbón y los combustibles fósiles. “Es un patrón que se repite. Cuando un partido de extrema derecha entra en el Parlamento y se consolida <strong>suele haber una multiplicación de la oferta</strong>. Se normalizan y legitiman sus propuestas y eso hace que otros partidos quieran <strong>cubrir la demanda de sectores de la población más concretos</strong>”, asegura López Ortega.</p><p>Esta configuración partidista se explica, según Gómez del Tronco, en que desde la aparición de ANO la política checa <strong>dejó de entenderse como una competición entre izquierdas y derechas</strong>. “Gran parte de la politología interpreta el conflicto político actual como un enfrentamiento entre <strong>fuerzas populistas</strong>, a menudo percibidas como generadoras de tensiones con el Estado de derecho, y fuerzas no populistas. Estos partidos ‘populistas’ se caracterizan por un notable pragmatismo y por un nacionalismo que no se apoya en grandes relatos históricos o religiosos, sino en la idea de que determinadas élites (políticas, mediáticas o vinculadas a ONG) <strong>han dejado de proteger a la gente común</strong>. Una narrativa con una fuerte capacidad de movilización”, señala el experto.</p><p>El resto de la Cámara lo ocupan partidos de derechas, liberales y el Partido Pirata, de gran poder en Chequia y que representa sobre todo a la <strong>clase urbana liberal y europeísta</strong>. Por ejemplo, esta formación <strong>tuvo en su poder la alcaldía de Praga</strong> durante la anterior legislatura municipal y tienen una fuerza considerable en el país checo. El otro gran partido, además del ANO, es el de derecha Partido Democrático Cívico (ODS), del que procedía el anterior primer ministro, <strong>Petr Fiala</strong>, con grandes polémicas en el pasado por su discurso contrario a la inmigración. Sin embargo, entre todas estas formaciones con representación <strong>no se encuentra ninguna de izquierda tradicional</strong>. Todas ellas quedaron en 2025 fuera del arco parlamentario. </p><p>La caída de los partidos de izquierda en la República Checa es una de las más <strong>pronunciadas e impactantes de toda Europa</strong>. A principios de la década pasada el <strong>Partido Socialdemócrata Checo</strong> (ČSSD) y el <strong>Partido Comunista de Bohemia y Moravia</strong> (KSČM) eran dos de las formaciones más importantes del país, representando en algunos momentos en torno al 35% de los votos. En esos años algunas encuestas les colocaban como <strong>primera y tercera fuerza respectivamente</strong>. Sin embargo, a partir del gobierno de los socialdemócratas con ANO, las expectativas electorales de ambos colapsaron. Fue la sentencia de muerte de la izquierda checa.</p><p>“Existe un amplio consenso en que la ausencia de la izquierda tradicional del Parlamento <strong>se debe más a un fracaso estratégico</strong> de estos partidos que a una derechización profunda del país”, sostiene Gómez del Tronco. Y es que tras ese gobierno, las trayectorias de ANO y de la izquierda han sido antagónicas. Mientras que el partido de Babiš se disparó en los comicios de 2017 desde el 18% que obtuvo en las de 2013 hasta el 30%, los socialdemócratas pasaron de ganar las elecciones con el 20% <strong>a quedarse tan solo en el 7%</strong>. Los números de los comunistas no eran tampoco demasiado halagüeños. En esos 4 años <strong>perdieron la mitad de sus apoyos</strong>, pasando del 14 al 7%.</p><p>A partir de ese momento, la caída se volvió aún más pronunciada. En los comicios de 2021 <strong>ninguno de los dos partidos de izquierdas superó la barrera</strong> del 5% para obtener representación, y en 2025 las cosas se pusieron aún peor, pues ni siquiera yendo juntos pudieron llegar a esa cifra y volvieron a quedarse fuera una vez más. “Además del gobierno con Babiš a los socialdemócratas les han hecho daño el giro de la conversación y del debate público hacia <strong>temas como la migración que benefician a la extrema derecha</strong>. El hecho también de que haya otros partidos más radicales que ANO hace que se refuercen aún más ese tipo de narrativas y que se perciba a <strong>Babiš como más moderado cuando realmente no lo es</strong>”, afirma Fernández Vázquez.</p><p>Y ya no solo es un problema de pérdida de votos para la izquierda, sino que esos votos han ido precisamente a parar a Babiš. “Una parte importante del electorado que tradicionalmente votaba a la izquierda <strong>se ha desplazado sobre todo hacia ANO</strong> y, en menor medida, hacia SPD. Ambos partidos concentran apoyos entre personas en <strong>situaciones socioeconómicas más vulnerables</strong> o inseguras y con menor nivel de educación formal”, afirma Gómez del Tronco. De hecho, esas posiciones ideológicas cambiantes y eclécticas de ANO les han permitido girar su programa hacia temas que este tipo de electorado considera muy atractivos, como medidas intervencionistas para reducir los precios de la energía, el acortar las listas de espera, <strong>apoyar la vivienda social</strong> y el aumento de las pensiones. Además combina esas medidas con una política económica más liberal y con una defensa de fuertes restricciones a la inmigración.</p><p>Una diferencia que también se ve a nivel territorial. “Chequia presenta desigualdades territoriales relevantes, que se han intensificado en los últimos años. Estas diferencias afectan a la actividad económica, los niveles de pobreza, los resultados educativos y la calidad de los servicios públicos, y se han traducido en un clivaje político entre regiones más urbanas y prósperas y <strong>zonas menos desarrolladas, donde ANO y SPD obtienen mejores resultados</strong>”, explica el experto del think tank checo. </p><p>Eso sí, como en tantos países de Centroeuropa y Europa del este habría que hacer un matiz con estos partidos de izquierda, pues <strong>son muy diferentes a lo que conocemos en España</strong>. Mientras que en esta parte del Viejo Continente vinculamos a este tipo de fuerzas con valores progresistas en el campo cultural, en República Checa la izquierda no se ha caracterizado precisamente por defenderlos. De hecho, este voto <strong>suele recaer más en fuerzas liberales como STAN o los Piratas</strong>, algo que complica aún más que los socialdemócratas y los comunistas puedan renacer por este lado. Con este contexto tan complicado, mucho tendrán que frotar los dos partidos de izquierdas el relieve de san Juan Nepomuceno para volver al parlamento checo.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 05:01:04 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La 'vía checa' o cuando la extrema derecha hace desaparecer a la izquierda quedándose con sus votos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[República Checa,Extrema derecha,Izquierda,El nudo gordiano de la ultraderecha]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Reza Pahlavi o por qué Irán no tiene alternativa al régimen de los ayatolás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/reza-pahlavi-iran-no-alternativa-regimen-ayatolas_1_2133363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/883c72ac-f26c-454d-b677-ea39c7f447b9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reza Pahlavi o por qué Irán no tiene alternativa al régimen de los ayatolás"></p><p>Es un sábado cualquiera en Madrid. El buen tiempo, que no se había prodigado demasiado por la capital, hace que muchos <strong>hayan salido a las calles a pasear</strong> y a realizar sus compras en plenas rebajas. Sin embargo, en la plaza de Callao, muy cerca de la Puerta del Sol, se escucha un clamor muy poco habitual en España. Varias decenas de personas se reúnen en círculo portando <strong>banderas verdes, rojas y blancas con un león en el centro</strong>. En el interior de la circunferencia unas mujeres simulan a las personas asesinadas por la teocracia de Irán durante estas semanas de protestas, que algunas <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/si-llevan-balazo-no-vengan-quejarse-masacre-puerta-cerrada-iran_1_2128514.html"  >organizaciones cifran en decenas de miles de personas</a>. Podría parecer una muestra de apoyo más a los manifestantes iraníes que han salido a las calles, pero ese león de la bandera y los gritos que se escuchan hablan de algo más. <strong>“Pahlavi, Pahlavi, Pahlavi”</strong>, repetían sin cesar. No solo pedían el fin del régimen de los ayatolás, pedían que su sustituto fuera el hijo del último sha de Persia, <strong>Reza Pahlavi</strong>.</p><p>Durante este último mes, este hombre de 65 años, que aún se hace llamar a sí mismo <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/regimen-islamico-resistira-final-ven-protestas-especialistas-iran_1_2126409.html" target="_blank">Príncipe Heredero de Irán</a>, ha saltado de las <strong>portadas de las revistas del corazón</strong> a la primera plana de los principales periódicos internacionales. Para algunos es la esperanza de una alternativa democrática y alejada del fundamentalismo de los ayatolás, para otros es <strong>la rémora de un pasado</strong> que, lejos de ser ejemplo de virtudes, era sinónimo de represión, corrupción y pobreza. </p><p>Y es que, pese a que en muchas de esas manifestaciones a su favor, sobre todo fuera de Irán, colocan al país persa previo a la Revolución Islámica como una suerte de <strong>arcadia perdida</strong> a la que anhelar, todo es mucho más complicado. “Parte de su encanto está precisamente en eso, en ser <strong>representante de ese pasado idealizado</strong>, de una suerte de orden que fue previo al caos de los ayatolás. Es una figura que tiene un <strong>predicamento especial en los jóvenes</strong> porque lo ven como un lienzo en blanco sobre el que proyectar esos deseos de cambio”, explica Samuele C. Abrami, investigador principal de CIDOB.</p><p>Sin embargo, hay unos cuantos matices a esto. El primero es que no hay ninguna garantía de que Reza Pahlavi sea esa figura democratizadora que muchos desearían. “Cuesta mucho imaginarle como una persona que <strong>pueda liderar una transición</strong>. Durante todo este tiempo, el hijo del sha ha estado <strong>más interesado en velar por los intereses de sus aliados extranjeros</strong>, Israel y EEUU, que en los de Irán. Y en las preocupaciones de estos no está precisamente la democracia, sino tener un interlocutor más o menos estable en el país que tome algunas medidas cosméticas, como el tema de las ejecuciones, por ejemplo, pero que <strong>probablemente no llegaría más allá</strong>. El foco está en la energía iraní y en la seguridad de Israel, no en la democracia”, asegura Álvaro de Argüelles, analista de El Orden Mundial y doctorando en Estudios Árabes e Islámicos por la Universidad Autónoma de Madrid.</p><p>El segundo matiz y probablemente el más importante, es que este ‘fenómeno Pahlavi’ tiene <strong>mucho más de construcción desde el exterior</strong> que de deseo de la sociedad iraní que se encuentra en el país. “Dentro no tiene ninguna legitimidad política ni moral. Está muy <strong>condicionado por el legado de atrocidades de su padre</strong> y el hecho de que viva entre lujos en EEUU tampoco ayuda a que en Irán se le vea como una alternativa razonable al régimen de los ayatolás. Me parece que esta vuelta a primera plana de Pahlavi es algo más <strong>creado desde el extranjero</strong> que algo verdaderamente anclado en los iranís”, comenta Rosa Meneses, subdirectora del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos.</p><p>La experta piensa que, si bien han salido imágenes de las protestas en Irán donde se observa a los manifestantes pedir la vuelta del hijo del sha, cree que son más una <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/poblacion-irani-desafia-vez-regimen-ano-sera-ano-sangre_1_2122127.html"  >forma de desafiar al régimen</a> que una genuina popularidad de Pahlavi. Además, en sus intervenciones públicas, sus palabras se centran más en su deseo de volver a la senda de los Acuerdos de Abraham y de mantener buenas relaciones con EEUU e Israel que en <strong>ofrecer un programa alternativo</strong> y que pueda servir como una propuesta de país sólida. “Si hablara de <strong>mejorar las condiciones económicas</strong> de los iranís o de cómo resolver los problemas de malestar social estaría haciendo una mejor ‘campaña electoral’”, opina Argüelles. </p><p>Pahlavi, al llevar la práctica totalidad de su vida fuera de Irán <strong>no tiene una vinculación con los ciudadanos del país</strong> ni tampoco ninguna estructura allí que le pueda ayudar. “Su problema es que no hay nada más allá de su propia persona. <strong>No tiene ni siquiera un partido político</strong> con una ideología ni un programa. Eso muestra hasta qué punto es algo muy promocionado desde fuera en redes sociales y con fuerte predicamento en los jóvenes, pero que realmente <strong>no se sostiene en nada sólido</strong> cuando miramos dentro de Irán”, insiste Meneses. </p><p>De hecho, si de algo habla el auge de Pahlavi como figura alternativa es de la falta de una oposición clara al régimen de los ayatolás y que pueda ser llamada como tal. “Al final, lo que hace el hijo del sha es <strong>dividir aún más a una oposición muy debilitada</strong> ya de por sí, porque muchos de los que están en contra de la República Islámica nunca estarían a su favor”, advierte Abrami.</p><p>En eso está, precisamente, el quid de la cuestión. Pese a que las protestas de diciembre-enero <strong>han sido de las más fuertes de los últimos años</strong> y a que el régimen de los ayatolás vive en uno de los peores momentos desde su creación, <strong>las manifestaciones no han logrado tumbar el poder</strong>. Una vez más, la dictadura ha resistido gracias a una ola de represión que ha vuelto a silenciar las calles. Esta vez más mortífera que nunca. Con una maquinaria tan agresiva y bien engrasada y una falta total de una alternativa real al régimen, Irán está de nuevo en la casilla de salida. </p><p>“El régimen ha mostrado de nuevo que <strong>no tiene fisuras internas</strong>. Todos han cerrado filas en torno a él y han decidido sustentar la dictadura, que sigue conservando el apoyo de los militares. Esto ha sido un trabajo de años, desde que la línea más dura de la República Islámica se impuso, <strong>la disidencia dentro del propio régimen desapareció</strong> gracias a la máquina represora”, comenta Meneses. Igualmente, el investigador del CIDOB también ve fundamental el papel que ha tenido EEUU, con <strong>Donald Trump</strong> primero animando a las manifestaciones e incluso <a href="https://www.infolibre.es/internacional/trump-cancela-dialogo-iran-asegura-ayuda-camino_1_2127252.html" target="_blank">sugiriendo una posible intervención</a> al silencio total por parte del magnate.</p><p>Con esa represión salvaje y sin tener realmente a nadie que pueda canalizar las demandas, <strong>la ciudadanía está en un lugar complicado</strong>. Durante estos años, los iraníes ya se han mostrado concienciados y deseosos de un cambio, incluso ante la violencia del régimen, pero <strong>no han conseguido aglutinar ese descontento</strong> en torno a nada.  Es una situación que a De Argüelles le recuerda mucho a la que <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/espiritu-primavera-arabe-no-extingue-decada-despues_1_1191425.html" target="_blank">se vivió durante las Primaveras Árabes</a> de principios de la década pasada. Lo que en un inicio se vio como un impulso democratizador de países que llevaban viviendo bajo autocracias acabó no consolidándose, precisamente, <strong>por esa falta de una alternativa</strong> al <em>status quo</em>.  </p><p>La represión tiene una importancia máxima en ese proceso. “Desde hace tiempo la República Islámica dejó claro que <strong>cualquier liderazgo que surgiera en la oposición sería reprimido</strong> inmediatamente”, señala Abrami. Ya quedaron atrás líderes como el expresidente <strong>Mohamed Jatamí</strong>, que durante los primeros años de este siglo representaron un ala más reformista y aperturista en Irán. Desde que dejó el poder y este cayó en manos del conservador <strong>Mahmud Ahmadineyad</strong>, la deriva de la dictadura ha sido ahogar cada vez más a la oposición. Lo hicieron después de las protestas de la <strong>Revolución Verde de 2009</strong>, en la que los manifestantes denunciaron un fraude electoral para la reelección de Ahmadineyad en detrimento de <strong>Mir Hosein Musaví</strong>. La movilización popular terminó con este último en <strong>arresto domiciliario</strong>, prácticamente incomunicado, con los líderes aperturistas perseguidos y con el ala reformista cada vez más desdibujada.</p><p>Ahora, para De Argüelles, lo que existe como oposición es una suerte de <strong>establishment dentro de las élites</strong> que poco se parece a ese grupo de los reformistas de antaño. Más que cambiar el régimen, explica, están más centrados en <strong>hacerse con el poder</strong>, e incluso muchos de esos cuadros menos radicales ni siquiera se han opuesto al uso de la violencia en la represión de las manifestaciones. “Evidentemente <strong>ninguno de ellos responde a las demandas</strong> de la población ni tampoco son populares”, recuerda el analista de El Orden Mundial.</p><p>Más allá de esas élites y de lo poco que queda del ala reformista, la oposición más real la integran diferentes <strong>grupos étnicos</strong> que están frontalmente en contra de los ayatolás. Los dos más destacados son los <strong>kurdos y los baluchíes</strong>, que pese a esa oposición, es difícil verlos como una alternativa real. “Son minorías que están <strong>muy apegadas a una región concreta</strong> y cuyas reivindicaciones son muy locales. Resisten contra el poder central pero ni tienen una marca política ni capacidad para aglutinar de forma nacional”, describe el experto del CIDOB. Una reflexión en la que coincide Meneses: “Todo esto muestra una disidencia fragmentada y <strong>sin una figura unitaria que pueda unificarla</strong>. Cada una tiene su parcela y no son capaces de tener la influencia para ser un motor de cambio real”. Porque mientras las banderas de Pahlavi ondean en las calles de Occidente, en Irán la única bandera sigue siendo la de la violencia y la represión.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 05:01:50 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:keywords><![CDATA[Irán,Estados Unidos,Manifestaciones,Democracia,Israel]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Año 1 del Trump 2.0: la democracia se convierte en 'persona non grata' en EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/ano-1-despues-trump_1_2129146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/60b31ba7-77a9-4eb2-a307-17fb22031cbf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Año 1 del Trump 2.0: la democracia se convierte en 'persona non grata' en EEUU"></p><p>Una ola de frío asola Washington. Los termómetros se congelan con temperaturas que <strong>bajan hasta los -14 grados</strong>. En la radio suena <em>Like a Virgin</em> de <strong>Madonna </strong>y en el Capitolio se preparan para la toma de posesión del presidente <strong>Ronald Reagan</strong>. Era la segunda vez que el antiguo actor de Hollywood ganaba los comicios, en esta ocasión con una de las <strong>mayores palizas de la historia</strong> de las elecciones estadounidenses (solo perdió Minnesota y el D.C.), confirmando que esto de la política se le daba mejor que las películas. Desde ese momento, nunca se había vuelto a producir una investidura a puerta cerrada en EEUU, un hecho que suele estar reservado a circunstancias extremas como el juramento de un sucesor de un presidente fallecido.</p><p>Sin embargo, en 2025, <a href="https://www.infolibre.es/internacional/trump-despliega-agenda-ultra-primer-minuto-cierre-fronteras-habra-generos_1_1931686.html" target="_blank">el traspaso de poderes</a> <strong>volvió a celebrarse dentro de las paredes del Capitolio</strong>. Allí, en donde algo más de 4 años antes una turba asaltó uno de los símbolos de la democracia del país, <strong>el hombre que alentó a esa muchedumbre</strong> juraba el cargo para oficializar su vuelta a la Casa Blanca. El motivo volvió a ser el frío, pero las circunstancias no podrían ser más diferentes. La transición de la primera a la segunda Administración Reagan apenas se notó, la de Biden-Trump <strong>simboliza la quiebra entre dos modelos de EEUU</strong> y el fin de la tregua trumpista que había comenzado con la derrota del magnate en las elecciones de 2020. <strong>Donald Trump</strong> estaba de vuelta y, como su toma de posesión, todo iba a ser muy distinto a partir de ese momento. </p><p>El presidente estadounidense ha desarrollado, durante estos 12 meses de mandato, <strong>una agenda con casi nulos precedentes</strong> en la historia del país. Bien es cierto que ha continuado muchas de las obsesiones y exabruptos de su primer mandato, pero este Trump 2.0 <strong>lo ha hecho con una virulencia inusitada</strong>. Lo hizo desde el primer momento, con una firma multitudinaria de una avalancha de órdenes ejecutivas justo después de tomar posesión y que dejaron en agua de borrajas muchas de las medidas de Biden. </p><p>El Trump más desatado ya se vio con los nombramientos de los principales cargos de su Administración. El presidente, que se veía más fuerte que nunca tras su triunfo electoral, <strong>decidió no repetir los errores</strong> que, a su juicio, había cometido en su primer mandato. “Trump está convencido de que su anterior estancia en la Casa Blanca <strong>había sido saboteada por el ala tradicional</strong> del Partido Republicano”, recuerda Pedro Soriano, experto en política estadounidense. Por eso, esta vez Trump no primó para esos puestos ni las competencias ni el pedigrí político, <a href="https://www.infolibre.es/internacional/trump-rodea-ultras-conspiranoicos-vuelta-casa-blanca_1_1899635.html" target="_blank">sino la total y absoluta lealtad a su figura</a>. Con nombramientos como los de <strong>Pete Hegseth</strong>, <strong>Tulsi Gabbard</strong> o el posteriormente anulado de <strong>Matt Gaetz</strong>, el magnate ponía el último clavo en el ataúd de los republicanos tradicionales.</p><p>Eso sí, dinamitar la estructura de su propio partido no ha sido, ni mucho menos, el mayor impacto que ha tenido Trump en su primer año. Para Roger Senserrich, politólogo especializado en política de EEUU, el cambio más importante que se ha vivido en el país en este segundo advenimiento de Trump ha sido la <strong>centralización del poder en la figura del presidente</strong> en detrimento del Congreso. “En la Constitución de EEUU el artículo 1 regula precisamente el legislativo, no la presidencia. Eso hace ver que el sistema estadounidense está pensado de origen, al contrario de lo que pudiera parecer, <strong>con el Congreso en el centro</strong> con el objetivo de primar el debate. Eso ha sido destruído por Trump”, señala Senserrich.</p><p>De hecho, el politólogo recuerda cómo ningún presidente desde <strong>Richard Nixon</strong> se había atrevido a ir tan lejos en ese sentido. “Tras su legislatura, en la que el presidente acumuló mucho poder, <strong>se trató de compensar hacia el legislativo</strong>, una tónica que más o menos se mantuvo desde entonces”, continúa Senserrich. Soriano está igualmente de acuerdo con que EEUU se ha encaminado con Trump a un sistema mucho más centralizado en la Casa Blanca: “La <strong>falta de respeto a la separación de poderes</strong> ha sido quizás la innovación más grande que ha traído este nuevo mandato. Ha transformado al legislativo en una mera extensión de la presidencia”.</p><p>En ese juego de debilitar los contrapoderes, la Justicia ha sido <strong>otra de las grandes víctimas de Trump</strong>. Los litigios judiciales que han abierto sus órdenes ejecutivas y decisiones con <strong>respecto a la migración son ya incontables</strong>, generando un enfrentamiento cada vez más abierto entre el presidente y los tribunales. “Trump no desobedece como tal las órdenes judiciales, pero intenta, mediante triquiñuelas y lagunas legales salirse con la suya siempre que puede. Constantemente <strong>falta al respeto al normal funcionamiento de la Justicia</strong> y de las instituciones”, arguye Soriano.</p><p>Esa actitud de Trump ha derivado en un <strong>enfrentamiento abierto con muchos de los Estados demócratas</strong>, que han intentado protegerse de las medidas del presidente. Mònica Clua Losada, profesora Beatriz Galindo Senior del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la UPF y que pasó parte de su vida en Texas, cuenta cómo esta actitud de conflicto de Trump con los gobernadores <strong>no es nada nuevo</strong>, y ya lo ensayó antes de su llegada a la Casa Blanca. "<strong>Texas fue el laboratorio de pruebas</strong> del trumpismo para este tipo de acciones. Entre 2021 y 2025, <strong>Greg Abbot</strong>, mandatario del Estado, estuvo tratando de crear conflicto con las instituciones. En este caso a la inversa de lo que se está produciendo. <strong>Texas se enfrentaba al Gobierno Federal de Biden</strong> continuamente. En la frontera <strong>incluso llegó a haber tiroteos</strong> entre agentes del Estado y los que dependían de la Casa Blanca", relata la profesora.</p><p>En esa deriva se encuadra otra de las tendencias autoritarias más evidentes de la segunda Administración Trump. “El presidente está usando continuamente la burocracia federal y, concretamente, el Departamento de Justicia, para <strong>satisfacer sus propios intereses y perseguir a sus enemigos políticos</strong>. La Justicia trumpista está completamente politizada”, comenta Senserrich. Como ejemplo, el politólogo cita una investigación donde se estudiaba el comportamiento de los jueces nominados por Trump y en el que se demostraba que estos votaban a favor del presidente en porcentajes nunca antes vistos. </p><p>Para el politólogo, dentro de las decisiones judiciales más importantes y donde se verá el alcance de esta parasitación de la Justicia por parte de Trump está la resolución de los tribunales sobre la <a href="https://www.infolibre.es/internacional/juez-federal-bloquea-orden-trump-ponia-ciudadania-nacimiento_1_1933706.html" target="_blank"><strong>ciudadanía por nacimiento</strong></a>. La regla de que cualquier persona nacida en EEUU era automáticamente estadounidense lleva siendo uno de los pilares más sólidos en la idiosincrasia estadounidense… hasta ahora, cuando Trump <strong>ha limitado este principio que parecía intocable</strong>. “Es algo que está en la Constitución y que no da margen a la interpretación. Si el Supremo da una sentencia favorable a la idea de Trump sería algo muy peligroso”, insiste Senserrich. De hecho, la cuestión de la Corte Suprema es especialmente relevante, pues es quien delimita hasta qué punto puede llegar Trump. "Los jueces estatales o de condado <strong>solo tienen el poder de parar algo de forma momentánea</strong>, pero nada más", lamenta Clua.</p><p>Y es que la migración ha sido el principal caballo de batalla del magnate en este primer año de mandato. <strong>Ningún presidente había ido tan lejos</strong>. “Trump no tiene política migratoria, lo que realmente quiere hacer es una limpieza étnica. Cuando le eligen en la convención republicana, los asistentes piden deportaciones masivas, y aunque se está topando con la resistencia civil y la Justicia, <strong>la situación es crítica</strong>. Ya no se está hablando de expulsar a inmigrantes ilegales, cuando se habla de deportaciones masivas eso <a href="https://www.infolibre.es/internacional/gobierno-trump-da-via-libre-redadas-migracion-escuelas-colegios-e-iglesias_1_1932431.html" target="_blank">incluye a toda persona no nacida en EEUU</a>. Eso no es una política migratoria, es limpieza étnica”, dice el politólogo.</p><p>Ciudades completamente militarizadas, agentes del ICE persiguiendo a migrantes e incluso el <a href="https://www.infolibre.es/internacional/asesinada-mujer-disparos-agentes-migratorios-ee-uu-minnesota_1_2124406.html" target="_blank">asesinato a sangre fría de una madre de familia en Minnesota</a> que ha disparado la indignación del país. Esto último ha sido la <strong>gota que ha desbordado el vaso</strong>, sobre todo tras las declaraciones del vicepresidente, <strong>JD Vance</strong>, diciendo que el agente del ICE tendría <a href="https://www.infolibre.es/internacional/jd-vance-dice-agente-mato-mujer-mineapolis-goza-inmunidad-absoluta_1_2125041.html" target="_blank">“inmunidad absoluta”</a> por sus acciones y que la mujer asesinada había sido víctima de la “ideología de izquierda”. “<strong>Trump utiliza tácticas dictatoriales</strong>. Lo que estamos viendo estos días en Minneapolis se podría comparar incluso con la España franquista. No es aceptable que un agente mate a una mujer y desde el Estado se esté obstruyendo una investigación”, asegura Senserrich. </p><p>Para Clua, esta cuestión entronca perfectamente con uno de los momentos más trascendentales en la historia reciente de EEUU: el 6 de enero de 2021. "Todo lo que estamos viendo con la migración es una <strong>continuación del asalto al Capitolio</strong>. Trump trata de manufacturar una guerra civil. Es evidente que EEUU tiene muchos problemas, algunos de ellos enormemente enquistados en temas raciales o de género, la diferencia es que sus predecesores siembre trataron de, dentro de ellos, <strong>buscar consensos e intentar calmarlos, él no</strong>. El presidente podríamos decir que incluso trata de crear él mismo esos conflictos. Es una forma completamente distinta de hacer política", añade la profesora.</p><p>Los derechos de las mujeres tampoco han quedado a salvo de Trump. Si el presidente ya había contribuído en su primer mandato a <strong>afianzar la mayoría del Supremo</strong> que suprimió la <a href="https://www.infolibre.es/igualdad/eeuu-no-pais-mujeres-ofensiva-antiabortista-misogina-consolida-victoria-trump_1_1894620.html" target="_blank">protección federal al derecho al aborto</a>, en esta segunda estancia en la Casa Blanca también ha hecho <strong>todo lo posible por limitar este derecho</strong>. Trump, por ejemplo, eliminó las ayudas federales que Biden había impulsado para garantizar el aborto electivo a personas de <strong>ingresos bajos</strong>. También incluyó a Estados Unidos en dos pactos internacionales antiaborto y retiró buena parte de la protección a las mujeres que deseen abortar frente a las personas que tratan de obstaculizar o incluso obstruir su entrada en las clínicas. </p><p>Con todo ello, explica Clua, Trump no solo ha puesto sus ojos en el aborto en sí, sino que ha iniciado una <strong>persecución contra todo  lo que tiene que ver con él</strong>. "Ya no es que haya Estados en los que está completamente prohibido abortar incluso en casos de incesto, violación o peligro de la persona gestante, es que hay incluso una criminalización de la asistencia a la persona. Por ejemplo, a la hora de ayudar a alguien que quiere abortar a <strong>viajar a otro Estado donde sí está permitido</strong> o dar dinero para que pueda irse. Además, todo esto <strong>afecta mucho más a las comunidades racializada</strong>, que en muchos de los Estados donde se ha prohibido el aborto son mayoría, <strong>o migrante</strong>, ya que si la persona no tiene papeles regularizados no tiene oportunidad de viajar a otro lugar, bien porque está directamente prohibido o por miedo", concluye la profesora.</p><p>Las garras del trumpismo han llegado también a lugares que parecían sagrados en EEUU. A principios de su mandato, el presidente comenzó una <strong>cruzada sideral contra las universidades</strong> por las protestas propalestinas que recorrieron todo el país por el <a href="https://www.infolibre.es/politica/trump-continua-ataque-universidades-ahora-acusa-columbia-violar-ley-derechos-civiles_1_2000899.html" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">genocidio en Gaza</span></a>. Pero no solo fue un ataque por Palestina, Trump acusó a los centros, cuya independencia era uno de los grandes sellos del sistema, de <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/justicia-medios-comunicacion-ahora-universidades-trump-no-deja-titere-cabeza_1_1964904.html" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">estar “adoctrinando” a la juventud</span></a> y prometiendo recuperar la institución <strong>de manos de la “izquierda radical”</strong>. </p><p>Su respuesta ha sido una desfinanciación masiva de la educación, cancelando más de <strong>2.500 millones de dólares en fondos federales</strong> y, en el caso de algunas como Harvard, el magnate llegó a <a href="https://www.infolibre.es/politica/harvard-vuelve-denunciar-trump-prohibirle-matricular-estudiantes-extranjeros_1_2001204.html" target="_blank">restringir la inscripción de estudiantes extranjeros</a>. “El comportamiento de Trump no es una sorpresa. <strong>Odia que le lleven la contraria</strong>, lo único que quiere es lacayos y eliminar toda crítica a su figura. No soporta que nadie se le oponga y por eso no quiere debate, solo subordinación”, mantiene Soriano.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jan 2026 18:20:28 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Año 1 del Trump 2.0: la democracia se convierte en 'persona non grata' en EEUU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos,Migración,Democracia]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Clinton presidenta, Reagan fracasando y Giuliani ganando a Obama: cinco encuestas que "salieron mal"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/clinton-presidenta-reagan-fracasando-giuliani-ganando-obama-cinco-encuestas-salieron-mal_1_2119108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/f4df2af4-91a2-411f-a293-daf9004bf296_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clinton presidenta, Reagan fracasando y Giuliani ganando a Obama: cinco encuestas que "salieron mal""></p><p>La vida es lo que pasa entre una encuesta electoral y otra. Qué tiempos aquellos en los que <strong>Hillary Clinton</strong> tenía una cómoda y amplia ventaja de más de 20 puntos contra <strong>Donald Trump</strong>. La entonces senadora iba a convertirse en la primera mujer en ser presidenta de EEUU y la campaña del magnate <strong>se quedaría tan solo en una anécdota graciosa</strong> para contar a los nietos. Solo un loco podría pensar que ese señor que realizaba un cameo en la sobreexplotada película de Navidad <em>Solo en Casa</em> podría llegar a la Casa Blanca. El oscarizado actor Tom Hanks, incluso, fue más lejos: “<strong>Donald Trump</strong> será presidente cuando bajen <strong>naves espaciales</strong> repletas de dinosaurios”.</p><p>Casi diez años después de esas declaraciones, aún no se han visto las naves espaciales, pero ya son <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/trump-desviar-atencion-politica-economica-echando-culpa-administracion-biden_1_2117462.html" target="_blank">cinco los años que lleva Donald Trump viviendo en la Casa Blanca</a>. Como diría Forrest Gump en su famosa frase (y negando las nulas habilidades de predicción del actor que le encarnaba): la vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar. <strong>Ni siquiera con las mejores encuestas</strong>. Por eso, en <strong>infoLibre</strong> vamos a repasar algunas encuestas “que salieron mal”, es decir, aquellas que predijeron algo completamente contrario a lo que terminó pasando en las elecciones presidenciales estadounidenses. No para burlarnos de ellas, sino para entender <strong>cuánto puede cambiar la sociedad</strong> en unos pocos meses.</p><p>Comenzamos con el que, seguramente, sea el caso más paradigmático y reciente de unas encuestas equivocadas. El Trump contra Clinton pasará a los anales de la historia como uno de esos momentos trascendentales en la historia de la política de EEUU. <strong>Un terremoto sideral que pocos vieron venir</strong> y que, sin embargo, ha determinado todo lo que ha pasado después. Hay muchos ejemplos de encuestas favorables a la exsecretaria de Estado de <strong>Barack Obama</strong>, pero quizás una de las más impactantes es una de finales de junio de 2016, en la que Clinton tendría una ventaja de <strong>más de 20 puntos sobre el magnate</strong> (59% contra 35%).</p><p>Desde ese momento, una concatenación de variables, incluida una carambola en el colegio electoral y una derrota en el voto popular, llevaron a Trump a la Casa Blanca. “La campaña de 2016 fue una <strong>combinación de factores</strong> que terminaron por minar las opciones demócratas. Clinton era, de base, una mala candidata porque tenía una máquina de propaganda en contra muy fuerte. Luego, los medios de comunicación <strong>nunca terminaron de tomarse en serio a Trump</strong>, lo cual ayudó a que su campaña tuviera éxito. Y, por último, el tema de los <a href="https://www.infolibre.es/internacional/fbi-investigara-nuevos-emails-clinton-ultimas-filtraciones_1_1132241.html" target="_blank">correos de Clinton</a>, una investigación <strong>aireada por el propio director del FBI</strong> y que no dejó nunca de planear sobre las elecciones, incluso a pocos días de la fecha de las votaciones”, recuerda Roger Senserrich, politólogo experto en política de EEUU.</p><p>A eso se le unió la fatiga por los <strong>ocho años de Obama</strong> y la forma tan magnífica en la que Trump logró canalizar la voz del <strong>votante descontento y olvidado</strong> del llamado cinturón oxidado. Sin embargo, nada parecía augurar el éxito del republicano… o sí. “Es cierto que las encuestas estaban en contra pero en la noche de las elecciones a <strong>Nate Silver</strong>, un reputadísimo demoscópico estadounidense, <strong>le salía que Trump ganaba en un 33% de los casos</strong>. Él insistía en que era un porcentaje significativo, ya que vencer una de cada tres veces no era algo desdeñable. Por lo que sí, fue una sorpresa, pero <strong>no era algo impredecible</strong>”, aboga Pedro Soriano, experto en política estadounidense.</p><p>Pero… ¿y si Trump hubiera podido ganar las elecciones mucho antes? Corría el año 2000, el fin de la era Clinton, y <strong>ambos partidos buscaban nuevas caras para gobernar</strong> un país al alza. “Era un momento en el que EEUU iba tan bien que no parecía importar quién estuviera gobernando. De hecho, muy pocos daban algo de crédito a Clinton por los logros de la presidencia”, asegura Senserrich. En ese contexto, el tabloide <em>National Enquirer</em> se preguntó un año antes de las elecciones <strong>qué pasaría si Donald Trump concurriera a los comicios</strong>. El resultado de su encuesta fue cuanto menos curioso: <strong>George W. Bush</strong> ganaría con un 39%, pero <strong>seguido muy de cerca por el magnate</strong>, que quedaría a solo dos puntos del futuro presidente, con el demócrata <strong>Al Gore</strong> más lejos, con el 24%. </p><p>“Trump entonces era una figura mediática muy importante, que hablaba mucho de política y tenía muchas opiniones sobre todo. Si se hubiera presentado, hubiera sido algo comparable con un <strong>Mario Conde</strong> o <strong>Jesús Gil</strong> en España, por lo que sí, <strong>podría haber sido viable como candidato</strong>, pero sería complicado ver una victoria por su parte”, señala el politólogo. Eso sí, matiza Soriano, en ese momento, <strong>Trump era muy diferente al que luego conoceríamos</strong>. “No era un reaccionario, de hecho, era visto más como un demócrata de Nueva York que como un republicano. Eran famosas sus <strong>buenas relaciones con los alcaldes y gobernadores</strong> del lugar que, en buena medida, eran demócratas”, comenta. Algo que confirma una encuesta de unos años más tarde, donde la aprobación de Trump entre republicanos y demócratas es prácticamente la misma. </p><p><strong>Rudy Giuliani</strong> era el alcalde de Nueva York. Tras el 11S, el entonces regidor de la ciudad de Nueva York se convirtió en la <strong>cara de la tragedia</strong> gracias a su cercanía con las familias de las víctimas, su impulso en la reconstrucción y su implicación incansable pese a estar en tratamiento por un cáncer. Una imagen que parecía destinada para dar el salto a política nacional, algo que intentó en las <strong>primarias republicanas del 2008</strong>. Las primeras encuestas no le daban malas perspectivas, incluso una de Quinnipiac le colocaba en ventaja en unas presidenciales contra los dos principales candidatos demócratas, <strong>Hillary Clinton</strong> (48-43%) y aún más con <strong>Barack Obama</strong> (47-40%).</p><p>Ahora, a partir de ahí, todo fue un desastre para el exalcalde. “Giuliani seguía siendo popular, pero <strong>no tenía ningún tipo de estrategia</strong>”, señala Soriano, que recuerda cómo renunció a competir en las primeras (y decisivas) primarias de Iowa y New Hampshire para <strong>centrarse en Florida</strong>, el primer estado grande que votaba y en el que, creía, tendría mucho apoyo por la emigración neoyorquina. Desgraciadamente para él, la estrategia fue un completo desastre. El exalcalde <strong>dilapidó la visibilidad que daban esas dos primeras primarias</strong> y ya nadie le tomó en cuenta, perdiendo la nominación contra <strong>John McCain</strong>. “Tampoco ayudó que su campaña, en pleno 2008, <strong>girara solo alrededor del 11S</strong>. Biden bromeaba diciendo que cada frase de Giuliani era sujeto, predicado y 11S”, zanja Senserrich. </p><p>Las elecciones de 1992 parecían una hecatombe para los demócratas. Tanto que <strong>ninguno de los pesos pesados del partido se atrevía</strong> a presentarse. Por eso, tras unas primarias descafeinadas, y que parecían elegir a un político que iría directamente al matadero, un tal <strong>Bill Clinton</strong>, se hizo con la nominación. Las encuestas no eran muy alentadoras para él: una de ellas, de Gallup, <strong>le colocaba en última posición</strong> con solo un 24% de apoyo. Por delante de él, el presidente vigente, <strong>George Bush</strong> padre con un 31%, y en primer lugar, el tercero en discordia, el multimillonario <strong>Ross Perot</strong>, que se presentaba como independiente y al que las encuestas daban un <strong>39% del voto</strong>.</p><p>Esa triple competición ha sido <a href="https://www.infolibre.es/internacional/musk-no-sera-kriptonita-trumpismo-nuevo-partido-abocado-fracaso_1_2026976.html" target="_blank">una de las pocas que se ha dado</a> en la historia política estadounidense, y menos con <strong>un independiente con tantas papeletas para disputar</strong> la presidencia. “Perot se presentó cuando la economía se empezó a debilitar al final del mandato de Bush. Esa recesión hizo mucho daño a Bush y si a eso le sumamos la gran campaña de Clinton, el presidente se quedó sin opciones”, dice Senserrich. Pero… ¿y Perot?. “Nadie sabe qué hubiera pasado <strong>si no se hubiera retirado de la carrera</strong> cuando las encuestas le daban unos buenos resultados. Luego volvió, pero ese movimiento tan extraño le quitó todas las posibilidades. <strong>Aun así, logró el 18% del voto</strong>, algo muy remarcable para un tercer candidato”, sostiene Soriano.</p><p>Para el experto, hay una gran confusión cuando se habla de la campaña de Perot. “Mucha gente piensa que presentándose, <strong>el multimillonario le quitó a Bush toda posibilidad</strong> de ganar la Casa Blanca, pues dividió el voto de los republicanos. Y esto es falso, en las encuestas postelectorales se veía como, de no haberse presentado, su voto se habría <strong>repartido casi en un 50-50 entre Bush y Clinton</strong>”, comenta Soriano. Algo que muestra la fuerza de un programa <em>antiestablishment </em>que le convirtió en el tercer candidato más exitoso desde <strong>Teddy Roosevelt</strong> en 1912.</p><p><strong>Ronald Reagan</strong> ha sido, probablemente, uno de los presidentes más trascendentales de la historia de EEUU. Pero mucho antes de su famoso “Mr. Gorbachev, tear down this wall” frente al Muro de Berlín, <strong>el antiguo actor de Hollywood estuvo a punto de perder</strong> la presidencia. Las elecciones de 1980 fueron de las pocas, junto por ejemplo las del 1992, en las que un presidente en ejercicio <strong>pierde la reelección</strong>. En esa ocasión le tocó a <strong>Jimmy Carter</strong>, aunque solo unos pocos meses antes de los comicios, nada parecía ir mal para el demócrata. Una encuesta de ABC Harris le daba una <strong>gran ventaja, de más de 30 puntos</strong> (65-31%) frente a Reagan. </p><p>“Probablemente, lo que le pasó a Carter en ese año es la <strong>mayor combinación de mala suerte</strong> que ha tenido un presidente en ejercicio”, afirma Senserrich. Y es que la ventaja de Carter se evaporó por dos motivos principales que el demócrata no pudo controlar, o al menos, <strong>no de la mejor manera</strong>. El primero y más recordado es la <strong>crisis de los rehenes</strong> de la embajada estadounidense de Teherán. Una operación de rescate desastrosa, que incluyó el accidente de un helicóptero donde murieron ocho militares, que dio a Carter una imagen pésima a nivel internacional. “Solía decir que <strong>había estado a un helicóptero de la reelección</strong>”, recuerda Soriano.</p><p>Pero quizás el punto clave fue la economía. Durante ese último año, EEUU entró en una <strong>estanflación que minó hasta el final las posibilidades de Carter</strong>, a la vez que propulsaba a Reagan. “Lo que mucha gente no recuerda es que esto fue un daño autoinfligido, pues Carter se tomó en serio la inflación y puso al frente de la Reserva Federal a alguien independiente cuyas medidas <strong>llevaron a una recesión antes de las elecciones</strong>”, comenta Senserrich. Lo paradójico es que esas reformas para frenar la inflación tuvieron un gran éxito en el largo plazo, aunque este ya lo capitalizaría Reagan y no Carter, al que le afectaron sus negativas consecuencias iniciales. De hecho, asegura el politólogo, muchas de las medidas económicas que se atribuyen a Reagan tienen su origen o incluso empezaron durante el mandato de Carter. Aunque ya apenas nadie lo recuerde.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 05:00:31 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <title><![CDATA[Aznar, Moreno y hasta Juan Carlos I: ¿por qué los políticos siguen escribiendo libros en la era TikTok?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/grabar-tiktok-si-puedes-escribir-politicos-ganar-relato-publicando-libros_1_2119079.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/7e4e5511-850b-435d-9101-d6339ec1b4d5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aznar, Moreno y hasta Juan Carlos I: ¿por qué los políticos siguen escribiendo libros en la era TikTok?"></p><p>Tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro. Tres objetivos simples para dejar un legado que trascienda nuestra vida. Una tradición que viene de largo, pero que algunos se toman más en serio que otros. Y últimamente, los políticos se la están tomando particularmente en serio. Y no, no nos referimos a las dos primeras, que quedan al libre albedrío de la vida privada, sino al último de los objetivos, <strong>el poner negro sobre blanco las vivencias, ideas o proyectos</strong> que han marcado sus vidas. Porque si en muchos países la inflación está al alza, en las librerías lo que no para de aumentar son los<strong> libros firmados por políticos</strong>. Al lado del ampliamente celebrado y bendecido por la crítica <em>Sira, una historia de amor</em>, de <strong>Juan del Val</strong>, se colocan otros libros como <em>Orden y Libertad</em>, <em>Manual de Convivencia</em> o <em>El arte de gobernar. Los secretos y fundamentos humanos de la sabiduría política</em>, firmados respectivamente por <strong>José María Aznar</strong>, <strong>Juanma Moreno Bonilla</strong> y <strong>Mariano Rajoy</strong>.</p><p>No han sido los únicos que se han sumado este 2025 a la fiebre de los libros. Otros como el exministro de Defensa <strong>Federico Trillo</strong> (<em>Memorias de anteayer</em>), la exalcaldesa de Madrid <strong>Esperanza Aguirre</strong> (<em>Una liberal en política: Por qué lo que funciona es el liberalismo</em>), la exministra de Economía y ahora presidenta del BEI, <strong>Nadia Calviño</strong> (<em>Dos mil días en el gobierno</em>) y el exvicepresidente del Gobierno y exlíder de Podemos <strong>Pablo Iglesias</strong> (<em>Enemigos íntimos</em>), entre muchos otros, también se han animado a escribir. Incluso, aunque quizás no cuente como un político tradicional, el rey emérito <strong>Juan Carlos I</strong> ha colocado su <em>Reconciliación</em> entre los <strong>títulos más vendidos</strong>. </p><p>El fenómeno no es solo español. En EEUU, la excandidata presidencial <strong>Kamala Harris</strong> publicó <em>107 days</em>, en el que <strong>rendía cuentas con Joe Biden</strong> y los demócratas para culparlos de su fracaso electoral. También <strong>Gavin Newsom</strong>, gobernador de California y uno de los favoritos para ser <a href="https://www.infolibre.es/internacional/bienvenidos-trumpismo-democrata-made-in-california-newsom-cree-imitar-trump-formula-vencerle_1_2055043.html" target="_blank">candidato del Partido Demócrata en las próximas elecciones</a>, ha anunciado que este enero podremos leer <em>Young Man in a Hurry</em>, sus memorias. En Francia, el libro que <strong>Nicolás Sarkozy</strong> escribió durante las semanas que estuvo en prisión, <em>Le Journal d’un prisonnier</em>, ya está entre los más vendidos del país. Todo este fenómeno nos hace preguntarnos: <strong>¿por qué los políticos escriben libros?</strong> ¿Cuál es la razón por la que les interesa tanto? Y, sobre todo, ¿tiene sentido seguir haciéndolo en la era de las redes sociales?</p><p><strong>Ana Salazar</strong>, consultora política y directora de Idus3 Estrategia, lo tiene claro: “<strong>Rotundamente, sí</strong>. De hecho, ahora más que nunca tiene un impacto y un sentido. En unos tiempos de velocidad, de un contenido sin cesar y con unos formatos de redes sociales cada vez más breves, el hecho de publicar un libro es cambiar completamente el enfoque, ya que <strong>da al político un espacio de reflexión</strong> donde puede profundizar, lo que es muy raro actualmente en otros formatos”. Mientras en redes sociales los contenidos caducan rápido, y son para un momento muy concreto, la tinta, comenta la experta, <strong>permanece y es para siempre</strong>. “El libro requiere una especie de pacto, es una promesa, porque no puede cambiarse, y eso, en los tiempos que corren, es muy importante”, argumenta Salazar. </p><p>El beneficio de los libros no se queda ahí, también amplía el público al que puede llegar el político. “En TikTok y en redes sociales se encuentra un <em>target </em>muy concreto, pero ni mucho menos es el único que existe. <strong>Hay un nicho de personas lectoras que está ahí</strong> y al que hay que llegar de forma diferente al habitual. Solo el hecho de tener tu imagen en la estantería de una librería ya significa mucho. Es comparable a lo que hizo <strong>Pedro Sánchez</strong> con su entrevista en Radio 3, abrirse hueco entre nichos más concretos pero que también votan”, explica Aner Ansorena, consultor político y CEO de Hauda Comunicación.</p><p>Eso sí, hay limitaciones. Es muy difícil, sostiene Juan Manuel Barrios, politólogo e integrante del podcast <em>El Patio Político</em>, que, por mucho que venda un libro, <strong>este pueda cambiar un solo voto</strong>. “Se escribe para los convencidos, los libros tratan de reforzar a los que ya te apoyan, no cambiar la opinión de los que no. <strong>Permiten, eso sí, que se acerquen de una forma diferente a ti</strong>, y que con eso se mantenga ese sentimiento positivo. Por ejemplo, un momento en el que los libros pueden tener utilidad electoral es <strong>cuando se producen pérdidas de voto</strong>”, afirma Barrios. Pone de ejemplo en este sentido el libro de <strong>Juanma Moreno</strong>, cuya salida coincidió con la <a href="https://www.infolibre.es/politica/voces-victimas-cribados-desmontan-cifra-juanma-moreno-no-23_1_2114914.html" target="_blank">crisis de los cribados del cáncer</a>: “Ahí combate un escándalo mayúsculo con el hecho de contar tu historia. Significa tratar de parar esa bola de nieve <strong>mostrándote de una forma más personal e íntima</strong> de cara a tu votante”, continúa.</p><p>De eso van muchas veces los libros de los políticos, de lograr mostrar todo lo que no se ve en los medios y en las redes sociales, su día a día, sus costumbres… “<strong>Humanizan mucho</strong>, muestran, si realmente el que lo escribe lo hace suyo, a la persona detrás del político. Moreno, por ejemplo, habla de su perro. Puede parecer una tontería, pero es muy difícil hablar de ese tipo de cosas, <strong>de aficiones, de temas más personales</strong>… en los tiempos de polarización tan fuertes que vivimos. Eso solo te lo permite el libro”, insiste Barrios. </p><p>Esto es algo que entendió perfectamente el expresidente francés <strong>Nicolas Sarkozy</strong> cuando, después de su condena, anunció que plasmaría sobre papel <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/sarkozy-sido-liberado-tres-semanas-prision_1_2095825.html" target="_blank">sus vivencias mientras estaba en prisión</a>. El exmandatario vivía (y vive) una crisis de reputación tremenda, y vio que la forma más potente para tratar de capear el temporal era escribir. “Sarkozy se dio cuenta de que <strong>el formato audiovisual no era suficiente</strong> para lo que quería hacer. Solo con acudir a las televisiones o hacer entrevistas no iba a cambiar nada, quería algo más”, indica Salazar. </p><p>El resultado fue espectacular. Unos <a href="https://www.lemonde.fr/politique/article/2025/12/16/le-livre-de-nicolas-sarkozy-journal-d-un-prisonnier-s-est-vendu-a-pres-de-100-000-exemplaires_6658197_823448.html" target="_blank"><strong>100.000 ejemplares vendidos</strong></a><strong> en menos de una semana</strong>, todo un éxito que cambió el foco mediático. “Es muy complicado que con un libro un político pueda cambiar la percepción que se tiene de él, pero al menos tiene un control total sobre esa historia. <strong>A Sarkozy le da igual si el lector le cree o no</strong>, pero lo que está claro es que está escuchando su historia, la que él quiere contar. Impone ese relato la persona que está leyendo. Tanto es así que, cuando el expresidente salió de la cárcel, la noticia fue más que <strong>había escrito un libro mientras estaba encarcelado</strong> y lo que decía en ese libro, que el propio hecho de que abandonara prisión”, explica Barrios. </p><p>Ese relato impuesto no solo sirve para políticos en activo, también lo hace para aquellos que están retirados y <strong>quieren legitimar su estancia en el poder</strong> o dar su propia visión. Es el caso del libro de Aznar o los superventas de <strong>Barack y Michelle Obama</strong>. “En este caso <strong>quieren dejar claro su legado</strong> y un relato de su biografía personal, aunque en ocasiones también tienen otros objetivos. Por ejemplo, está claro que el libro del expresidente del Gobierno y exlíder del PP persigue igualmente <strong>influir políticamente en el panorama actual</strong> pese a que él ya se ha retirado, teóricamente, de todo”, comenta Salazar. </p><p>Y es que publicar un libro es mucho más que sacarlo a la venta, especialmente para aquellos que ya no están en activo. “El libro da a los políticos la oportunidad de estar en la palestra, <strong>de sentirse importante</strong>. La sociedad entiende que al escribir tienes algo que contar, que eres o todavía sigues siendo importante e incluso que has hecho un ejercicio intelectual. A todo ello <strong>hay que sumar la promoción, el estar en los periódicos</strong>, que se debata el contenido, las entrevistas… todo eso que se monta alrededor del libro es importantísimo”, señala Ansorena. </p><p>Precisamente, en toda esa parafernalia, los políticos en activo buscan notoriedad y los retirados <strong>volver a saborear el sentirse importantes</strong>, aunque sea solo por unas pocas semanas. Eso sí, estos últimos tienen una gran ventaja: “En todo el mundo se tiende a <strong>mitificar al político que ya no está</strong>, se les escucha mucho más y con más atención. Cuando se retiran, <strong>las personas comienzan a sentir por ellos más simpatía</strong>, aunque en el pasado no les gustara nada. Por todo eso, para ellos es mucho más fácil ser efectivos a la hora de escribir un libro, ya que los políticos en activo todavía llevan la mochila de la actualidad a cuestas”, zanja Ansorena.</p><p>Además, tienen un problema añadido y es que, al estar gobernando, <strong>rara vez tienen tiempo de escribir</strong>. “Creo que nadie se cree que los políticos escriben sus propios libros, y menos mal, porque si no, qué estarían dejando de hacer. Casi siempre recurren a alguien para escribirlo después de muchas entrevistas y conversaciones”, afirma Salazar. Pero, para Ansorena, en la mayoría de las veces <strong>esto no está del todo bien contado</strong>: “Si no se es transparente, se puede generar una desconfianza en la ciudadanía y acabar teniendo un impacto negativo, <strong>porque al final el nombre que sale en la portada es el tuyo</strong>”. Por eso, escriban o no ellos mismos los libros, sea por ego o por buscar una relevancia perdida, sean un superventas o no lleguen más que a frikis de la política, todo indica que, al contrario que en <em>Video Killed the Radio Star</em>, TikTok no matará a los libros de los políticos, sino que, más bien, <strong>hará que cada vez haya más</strong>.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jan 2026 19:36:22 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Aznar, Moreno y hasta Juan Carlos I: ¿por qué los políticos siguen escribiendo libros en la era TikTok?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Políticos,Política,Juanma Moreno Bonilla,José María Aznar,Mariano Rajoy]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Musk se lanza a por la red digital europea sin que la UE tenga regulación u opción pública para defenderse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/union-europea/musk-lanza-red-digital-europea-ue-tenga-regulacion-u-opcion-publica-defenderse_1_2119178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/52438924-a3ca-442c-b863-ba2af80d6763_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Musk se lanza a por la red digital europea sin que la UE tenga regulación u opción pública para defenderse"></p><p>El 0,018%. Ese es el porcentaje sobre el total de la fortuna de <strong>Elon Musk</strong> que significa la multa de <a href="https://www.infolibre.es/internacional/bruselas-multa-x-enganar-usuarios-famoso-check-azul_1_2109745.html" target="_blank">120 millones impuesta por la Unión Europea a X</a> por incumplir la regulación del Viejo Continente en materia de redes sociales. Un número irrisorio. Calderilla, a los ojos del hombre más rico del mundo. Sin embargo, ese 0,018% <strong>ha desatado la ira del dueño de Tesla</strong> hasta el punto de iniciar una cruzada contra todo lo que suene a europeo en su cuenta personal de X. Desde el momento en que conoció la sanción, <strong>Musk ha pedido la “abolición”</strong> de la UE, ha reiterado su convencimiento de que Europa está siendo invadida por migrantes, azuzando teorías de la <a href="https://www.infolibre.es/politica/vox-abraza-tesis-xenofoba-ultraderecha-mundial-plan-deportaciones-masivas_1_2028219.html" target="_blank">conspiración como la del Gran Reemplazo</a>, y ha denunciado una <strong>persecución contra él y la libertad de expresión</strong>. </p><p>Podría parecer pura palabrería, salvo porque no lo es. Los ataques del hombre más rico del mundo a la UE esconden el deseo de <a href="https://www.infolibre.es/union-europea/sancion-x-deja-descubierto-estrategia-musk-eeuu-ue_1_2113764.html" target="_blank">Musk de operar sin ningún tipo de restricción ni regulación</a> en uno de los mercados más importantes del mundo y en el que el magnate tiene <strong>intereses económicos y estratégicos mucho más profundos</strong>. Desde la Ley de Servicios Digitales, la cual ha servido para multar a X, hasta toda la legislación en materia de inteligencia artificial, Musk está tratando de presionar para que, poco a poco, pueda ir <strong>penetrando aún más y más en Europa</strong>.</p><p>Y en cierta forma, lo está consiguiendo. Tanto él como Meta y otras empresas estadounidenses lograron, mediante un potente esquema de lobby, que la UE vaya <a href="https://www.infolibre.es/economia/bruselas-quiere-retrasar-partes-ley-inteligencia-artificial_1_2094227.html" target="_blank">posponiendo la entrada en vigor de las leyes de IA</a>, a la vez que <strong>rebajaran alguno de sus estándares más lesivos</strong> para ellos. Pero la cuestión va más allá de una regulación en específico. Las grandes empresas tecnológicas de EEUU quieren, por encima de todo, penetrar en Europa para <strong>continuar influyendo en el Viejo Continente</strong>, parasitando sus infraestructuras para, en última instancia, aprovecharse de ellas y usarlas para servir a sus propios intereses. </p><p>Sin embargo, para Albert Banal Estañol, profesor de la Universidad Pompeu Fabra y experto en regulación corporativa y de mercado, nos equivocaríamos si empezáramos a analizar por ahí la situación. “Musk hace muchísimo ruido, pero la penetración de las empresas y fondos de inversión estadounidenses en Europa <strong>es altísima</strong>. Si observamos a los máximos accionistas de los bancos españoles, en la mayoría de ellos figurará Blackrock, precisamente un fondo norteamericano. Muchas veces, pensamos que el Santander u otras empresas europeas siguen en manos de familias como la Botín, pero no es así, <strong>estas suelen ser socios ya muy minoritarios</strong> y cuyas acciones han sido galvanizadas por EEUU”, advierte Banal.</p><p>El peso de todos esos fondos estadounidenses <strong>se hace patente en todos los sectores</strong>, y en el tecnológico tiene un peso especialmente importante porque implica un debate mucho más profundo. “Estos temas no se debatían antes, pero de aquí a unos pocos años ha resurgido con fuerza <strong>por el enfoque de la seguridad</strong>. Si estas empresas y sectores tan estratégicos están controlados por millonarios estadounidenses como Musk y no por europeos, cuando suceda algo, <strong>¿qué intereses defenderán?</strong> ¿Los del lugar en el que operan, Europa, o del país al que pertenecen, EEUU?”, se pregunta Banal.</p><p>Pero no solo es un tema de dependencia, también de eficiencia. La UE y sus Estados miembros han desplegado, durante los últimos años, una <strong>infraestructura digital para proveer internet a la población muy desarrollada</strong>. En su mayoría, han sido los propios países, mediante subvenciones e inversiones privadas quienes han ido construyendo, a lo largo del tiempo, esa potente red de internet. La cuestión con Musk es que, si el multimillonario consigue contratos con países europeos, <strong>se aprovecharía de esa infraestructura</strong>, que es ya de por sí muy efectiva, y por la que él no habría desembolsado ni un solo euro. Porque sí, Starlink ofrece conexión por satélite, pero <a href="https://www.ofcom.org.uk/siteassets/resources/documents/consultations/category-3-4-weeks/238993-starlink-ngso-application/associated-documents/secondary-documents/hoo/strlnk-gat-hoo-1-annex.pdf?v=328066" target="_blank">la propia empresa describe</a> que su servicio <strong>necesita una infraestructura terrestre</strong> a la que conectarse. </p><p>Ahí es donde Musk quiere sacar tajada. Por poner un mapa de la situación, el informe anual de la <a href="https://euagenda.eu/publications/download/638758" target="_blank">Comisión Europea</a> sobre conexión a internet en Europa afirmaba que en 2024 (último año con registros), <strong>el 97% de los hogares</strong> tenía acceso al menos a una red fija principal y el 94% a redes de banda ancha ultrarrápida. Pese a que existen aún brechas amplias, sobre todo en determinados países menos desarrollados y <strong>en zonas rurales</strong>, la gran asignatura pendiente de la UE, la infraestructura europea es una de las metas más apetecibles para Musk. Y es que, cuanto mejor sea esa red terrestre, <strong>mejor funcionará el servicio de Starlink</strong> ahorrándose ese coste estructural y, por tanto, más beneficio podría tener el multimillonario. </p><p>Aunque las ventajas para Musk no se quedan ahí. Penetrar en un sector tan sensible como la comunicación le da una capacidad de <strong>influencia inaudita a nivel político</strong> precisamente por la dependencia que puede crear a los Estados de sus propias empresas. “La UE es un mercado único en el mundo, 450 millones de habitantes con un poder adquisitivo sin igual. Desde el punto de vista económico está claro el porqué quiere entrar. Pero también le garantiza cierto nivel político que no solo le da la capacidad de influir en Europa, <strong>sino también en el propio EEUU</strong>, en tanto que su empresa tiene cada vez más preponderancia en términos de poder blando. Es algo que preocupa incluso internamente en el país norteamericano. Lo vimos con ese conflicto de unos pocos días con Trump, en el que la <strong>NASA intentó diversificar y desarrollar estructuras propias</strong> para no depender de SpaceX”, recuerda Daniel Gil, analista en Political Room experto en asuntos europeos.</p><p>Para hacer frente a esta dependencia, el profesor de la Universidad Pompeu Fabra insiste en que no cree que la pregunta sea tanto si esos sectores deben ser controlados por empresas europeas o no, sino <strong>si deben serlo por públicas o por privadas</strong>. “Da igual que una empresa tenga la sede en Milán si está dominada por capital estadounidense. Eso es algo que sucede continuamente. La mejor forma para parar la deriva de empresarios como Musk es crear <strong>corporaciones públicas poderosas</strong> que defiendan realmente los intereses de la UE y que puedan estar alejadas de todo intervencionismo extranjero”, continúa Banal.</p><p>El problema, reconoce, es que es mucho más fácil decirlo que hacerlo. En el terreno de internet, los Veintisiete impulsaron hace tres años el <strong>programa público IRIS²</strong> como un instrumento que mantuviera en manos europeas todo lo relacionado a la infraestructura digital. El objetivo, en suma, era que los países europeos <strong>no tuviesen que recurrir a empresas como Starlink</strong> para llevar a cabo estos servicios. Sin embargo, como suele pasar con este tipo de iniciativas, los tiempos son largos, el ritmo lento y las necesidades, urgentes. </p><p>“La UE está en <strong>etapas muy iniciales en el desarrollo</strong> de este tipo de empresas, y en las que está más avanzada aún le falta escalar para ofrecer soluciones continentales. Sí, es cierto que hay corporaciones potentes y con talento, pero en países específicos o sectores muy concretos”, describe Gil. De hecho, si todo va bien, la UE prevé que los primeros lanzamientos de satélites de programa se lleven a cabo en 2029 y que IRIS² pueda estar <a href="https://defence-industry-space.ec.europa.eu/commission-takes-next-step-deploy-iris2-secure-satellite-system-2024-12-16_en" target="_blank"><strong>completamente operativo en 2030</strong></a>.</p><p>Otro de los deberes de los Veintisiete es llegar a tener a esos “campeones” sectoriales, es decir, <strong>empresas muy potentes a nivel global</strong> que puedan competir con las estadounidenses en puntos tan críticos como el de internet. “Es el gran anhelo de la UE, pero al final se hacen proyectos como el IRIS² que <strong>pretenden hacer en 10-15 años lo que no se ha hecho en 50</strong>”, insiste Gil. A eso se suma la dificultad para competir contra empresas como Starlink y SpaceX que ya han permeado al gran público y son parte asidua de los medios de comunicación porque, precisamente, llevan mucho tiempo construyendo su marca y recibiendo dinero. “Ahora nosotros queremos <strong>replicar ese éxito con menor inversión</strong> y, en muchas ocasiones, con menos recursos humanos y ofertas laborales menos competitivas, que hace muy difícil acercarse a las empresas de EEUU además en un periodo de tiempo tan corto”, confirma el analista.</p><p>Ese cuestión fue el que se encontró la primera ministra italiana, <strong>Giorgia Meloni</strong>, cuando <strong>Elon Musk le ofreció Starlink</strong> para hacerse cargo de las comunicaciones satelitales reservadas de su ejército y servicio de seguridad nacional. Las conversaciones fueron enormemente polémicas, pues significaría poner en manos del hombre más rico del mundo <strong>algunos de los datos más importantes y secretos</strong> de uno de los Estados miembros clave de la UE. “Toda dependencia de alguien es una mala situación, da igual de quien sea, ya sea Rusia, China o EEUU. Lo que buscan los estadounidenses es penetrar en la UE a toda costa, y eso <strong>tiene un riesgo de seguridad más que evidente</strong>”, advierte Jesús Núñez Villaverde, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH).</p><p>Finalmente, el acuerdo quedó paralizado. En Italia <strong>pesó más el miedo</strong> a que Musk pudiera acceder a esas comunicaciones que el deseo de contar con esa tecnología, aunque no existe la garantía de que siempre sea así. “Ese dilema lo van a tener muchos Ejecutivos. Contratar un servicio extranjero de <strong>mayor calidad o sacrificar eso en virtud de cuidar</strong> la autonomía estratégica”, comenta Banal. Y lo peor, para el experto, es que <strong>no existe ninguna regulación europea</strong> que nos proteja de esa injerencia extranjera: “Existe en algunos sectores concretos, pero en su mayoría estamos completamente desprotegidos. Reino Unido, por ejemplo, impulsó mucho esa desregulación y países como Francia, que en el pasado incluso protegieron una empresa tan inocua como Danone de capital no francés, <strong>ahora tampoco está haciendo fuerza</strong>. Quizás ahora desde el prisma de la seguridad se pueda incentivar, pero es algo francamente difícil de gestionar y de poner la frontera”, señala Banal.</p><p>Ante esa desprotección, la presión no para. Musk lleva desde hace muchísimo tiempo <a href="https://www.infolibre.es/politica/injerencias-musk-ponen-guardia-gobierno-socios-investidura-piden-medidas_1_1926772.html" target="_blank">apoyando sin cortapisas a partidos de extrema derecha</a> europeos para que, al llegar al poder, <strong>puedan velar por sus objetivos</strong>. En las pasadas elecciones alemanas, el hombre más rico del mundo <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/idilio-elon-musk-ultraderecha-alemana-construir-red-estados-vasallos-europa_1_1923725.html" target="_blank">llegó a tomar parte directamente</a> por los ultras de Alternativa para Alemania (AfD) llegando incluso a entrevistar a su candidata, <strong>Alice Weidel</strong>, en X y a decir que era la <strong>única fuerza capaz de “salvar” al país</strong>. El partido alemán es uno de los protegidos de Musk, pero no el único: Reform UK en Reino Unido, Vox, Rassemblement National en Francia, AUR en Rumanía, La Lega en Italia… todos ellos han visto como Musk ha hablado a su favor. </p><p>Nada de esto es casual. “Cabe imaginar que se junta por un lado un tema de naturaleza <strong>ideológica y otro de negocios</strong>, y ambos son igualmente preocupantes. La última estrategia de seguridad de Trump define a la UE como un actor a destruir. Él quiere manejarse con 27 países, cada uno por separado, porque la relación de fuerzas es tan superior a favor de EEUU <strong>que cuenta con que puede vencer las resistencias</strong> de todos ellos. Si además alimenta este tipo de partidos, también <strong>tienen un socio dentro de cada uno de esos países</strong>, que es muy difícil que resistan el empuje estadounidense”, advierte Núñez Villaverde.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 17:47:39 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <title><![CDATA[La violencia de género, Gaza y el emérito: todo lo que Felipe VI ha 'olvidado' en su discurso navideño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/politica/violencia-genero-gaza-rey-emerito-felipe-vi-olvidado-discurso-navideno_1_2119455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/485e8c69-b3c0-433c-9a48-bd68e355a257_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La violencia de género, Gaza y el emérito: todo lo que Felipe VI ha 'olvidado' en su discurso navideño"></p><p>Felipe VI ha vuelto, como es tradición cada Nochebuena, a meterse en las casas de los españoles <strong>con su mensaje de Navidad</strong>. Este año, de nuevo, con un cambio de escenario. El monarca <strong>ha cambiado la Zarzuela por el Palacio Real</strong>, como ya hiciera en 2024, para celebrar el 50º aniversario del inicio de la Transición y el 40º de la firma del acuerdo de entrada a las Comunidades Europeas (hoy Unión Europea). Pero hay cosas que no cambian, y como cada 24 de diciembre, <strong>a Felipe VI se le ha olvidado incluir varios temas importantes</strong> en su discurso. Desde la guerra de Gaza hasta la violencia de género, repasamos lo que, un año más, la Corona se ha dejado fuera del repaso de un año particularmente exigente para la monarquía.</p><p>El mensaje de este 2025 era especialmente esperado, ya que en él Felipe VI <strong>estrenaba la nueva estrategia de comunicación</strong> que la Casa Real ha desplegado después de que <strong>Camilo Villarino</strong> cogiera los mandos de Zarzuela en febrero del año pasado. <a href="https://www.infolibre.es/politica/felipe-vi-cierra-ano-sombra-juan-carlos-i-plantes-vox-nueva-estrategia-comunicacion_1_2119087.html"  >La renovación</a> que trajo consigo se ha hecho patente este año con el cambio en la Dirección de Comunicación, con la contratación de la periodista <strong>Rosa Lerchundi</strong>.</p><p>Sin embargo, este giro no ha supuesto que el rey incorpore a su discurso un tema que recurrentemente se ha dejado fuera: <strong>la violencia de género</strong>. Este 2025 <a href="https://www.infolibre.es/igualdad/igualdad-eleva-47-mujeres-asesinadas-violencia-machista_1_2114985.html"  >han sido asesinadas 47 mujeres en España</a> a manos de sus parejas o exparejas, un número que se ha mantenido más o menos constante en los últimos años y que <strong>el rey ha invisibilizado recurrentemente</strong>. Ni siquiera el monarca ha tenido palabras para el <strong>feminismo u otros movimientos sociales</strong> como la lucha del colectivo LGTBIQ+, otros asuntos que parecen vetados en su discurso de Navidad.</p><p>Algo que quizás sí haya llamado más la atención, sobre todo después de otras intervenciones suyas a lo largo del año, ha sido su silencio sobre los <strong>principales conflictos bélicos</strong> que se están desarrollando en el mundo. Si bien Felipe VI ha hecho referencia al deterioro del derecho internacional y del orden mundial basado en reglas y los derechos humanos, no ha concretado, a diferencia de otros discursos, las guerras existentes. Por ejemplo, en 2022, cuando se produjo <a href="https://www.infolibre.es/politica/kremlin-descarta-reunion-tres-bandas-rusia-ucrania-ee-uu-corto-plazo_1_2117978.html"  >la invasión rusa de Ucrania</a>, el rey le dedicó varias frases al país gobernado por <strong>Volodimir Zelenski</strong> (“Hemos vivido el sufrimiento del pueblo ucraniano y seguimos sintiendo, con una profunda tristeza, la pérdida de miles de vidas”). Una referencia que ha <strong>desaparecido completamente este año</strong>, cuando las negociaciones de paz están estancadas y la Unión Europea parece no tener capacidad de influir en el resultado de las mismas.</p><p>Pero si hay algo más llamativo es la ausencia total a una mención del <a href="https://www.infolibre.es/internacional/ministro-defensa-israeli-asegura-israel-retirara-franja-gaza_1_2118884.html"  >genocidio en Gaza</a>. En el mensaje de <strong>2024 Felipe VI tampoco incluyó</strong>, a diferencia de lo que había hecho con Ucrania, una mención explícita a la matanza realizada por Israel. Sin embargo, este año el rey cambió el tono con respecto a Palestina con su <a href="https://www.infolibre.es/politica/palabra-genocidio-exigencias-netanyahu-felipe-vi-marca-distancias-derechas_1_2068729.html"  >discurso en la Asamblea General de la ONU</a> en septiembre, donde <strong>calificó lo realizado por Israel como “masacre”</strong>. “Son actos aberrantes que están en las antípodas de todo lo que este foro representa. Repugnan a la conciencia humana y avergüenzan al conjunto de la comunidad internacional”, señaló entonces el rey.</p><p>Una posición que le valió el desprecio de Vox y de <strong>Santiago Abascal</strong>, que se distanció de la Casa Real <strong>no acudiendo a la tradicional recepción</strong> del 12 de octubre en el Palacio Real ni tampoco a los actos de conmemoración en el Congreso de los Diputados de la restauración de la monarquía. </p><p>Esa línea <strong>no la ha continuado en su discurso de Navidad</strong> pese a que este ha sido un año donde España se ha puesto a la vanguardia en el apoyo a Palestina. Así, el rey no ha tenido palabras para las movilizaciones sociales <strong>impulsadas contra el genocidio en Gaza</strong>, que trascendieron al mundo con unas manifestaciones durante <a href="https://www.infolibre.es/politica/jueza-tumba-denuncia-manos-limpias-delegado-gobierno-operativo-vuelta_1_2119353.html"  >La Vuelta a España</a> que consiguieron no solo detener la carrera en varias etapas e impedir el final en Madrid de forma pacífica, sino que consiguieron su objetivo de que <a href="https://www.infolibre.es/internacional/protestas-vueltan-israel-premier-tech-cambie-nombre-e-imagen_1_2075463.html"  >Israel no siguiera patrocinando</a> a uno de los equipos del pelotón.</p><p>En un año marcado en la actualidad de la monarquía española por la publicación de <em>Reconciliación</em>,  <a href="https://www.infolibre.es/politica/no-reconciliacion-juan-carlos-i-felipe-vi-memorias-explosivas-acto-congreso-emerito_1_2093611.html"  >las memorias de Juan Carlos I</a>, Felipe VI ha preferido no tratar el asunto y tampoco ha incluido en su discurso <strong>ninguna referencia relativa a su padre</strong>. Pese a recrearse en la Transición y sus valores, no ha mencionado en ningún momento al rey emérito en el discurso. Una estrategia que <strong>continúa la línea establecida por la Casa Real</strong> durante todo 2025, donde <strong>Juan Carlos I</strong> ha sido completamente relegado de los actos conmemorativos, participando solamente en un almuerzo familiar en el Palacio de El Pardo.</p><p>Otro tema de actualidad en el que el rey <strong>no se ha detenido es el estado de la Justicia</strong>. En un año en el que las decisiones de los tribunales han estado en el centro del debate público, sobre todo tras la polémica <a href="https://www.infolibre.es/politica/supremo-convierte-delito-garcia-ortiz-habia-reconocido-proceso_1_2111362.html"  >condena del Tribunal Supremo</a> al ya exfiscal general del Estado <strong>Álvaro García Ortiz</strong>, el rey tampoco ha incluido en su discurso nada con respecto a esta cuestión. Y eso que Felipe VI vivió en sus carnes la <strong>polarización con respecto a la Justicia</strong> cuando el presidente del PP, <strong>Alberto Núñez Feijóo</strong>, <a href="https://www.infolibre.es/politica/feijoo-dice-ahora-no-ira-apertura-ano-judicial-error-someter-rey-choque-institucional_1_2056947.html"  >plantó al rey en la apertura del Año Judicial</a> para no coincidir con García Ortiz. </p><p>En un año tan señalado como este, en el cual se celebran <a href="https://www.infolibre.es/la-memoria-que-somos/elvira-lindo-juan-diego-botto-conversan-infolibre-memoria-justicia-democracia_1_2118441.html"  >50 años de la muerte de Francisco Franco</a> y que ha estado marcado por los homenajes a las víctimas de la dictadura, <strong>Felipe VI también ha evitado hablar de memoria histórica</strong> en su discurso. Es uno de los grandes deberes pendientes del rey, que incluso vio cómo <strong>Juan Carlos I</strong> en sus memorias realizaba loas a Franco e igualmente se olvidaba de todo el dolor causado por el régimen. Ni siquiera en un mensaje tan marcado por la Transición y sus valores, el rey ha tenido tiempo de <strong>reflexionar sobre lo que pasó anteriormente</strong> y reconocer el papel de los movimientos sociales en la llegada de la democracia.</p><p>Por último, hay dos asuntos que tampoco han estado en el mensaje navideño. Uno, <strong>la migración</strong>, que sigue siendo uno de los caballos de batalla de la extrema derecha y está de rotunda actualidad después de las medidas que han tomado países como Italia y del retroceso que ha habido en la Unión Europea con respecto a su gestión. Por no hablar del reciente desalojo de varios centenares de migrantes en Badalona sin ofrecerles alternativa habitacional. Y dos, <strong>la dana, que protagonizó buena parte del discurso</strong> del año pasado y que este 2025 ha desaparecido completamente pese a que en noviembre se <a href="https://www.infolibre.es/politica/funeral-victimas-dana-transforma-dolor-memoria-certifica-aislamiento-mazon_1_2089085.html"  >celebró el funeral por las víctimas</a>, presidido por el rey y protagonizado por los abucheos a Carlos Mazón. </p><p>Más allá de eso, hay temas que el rey ha citado de soslayo pero apenas se ha detenido en ellos, pese a ser algunas de las principales preocupaciones de la ciudadanía. Quizás <strong>el más relevante sea la vivienda</strong>, a la que solo se refiere como “un obstáculo para los proyectos de tantos jóvenes”. También pasa de puntillas sobre la <strong>emergencia climática</strong>, que igualmente solo ha mencionado de pasada: “Los fenómenos climáticos son un condicionante cada vez mayor y en ocasiones trágico”. Con respecto al auge ultra en todo el mundo, Felipe VI se ha quedado tan solo en advertir del peligro de los "populismos" y su vinculación con el descontento: "Los extremismos, los radicalismos y populismos se nutren de esta falta de confianza, de la desinformación, de las desigualdades, del desencanto con el presente y de las dudas sobre cómo abordar el futuro".</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2025 20:17:29 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La violencia de género, Gaza y el emérito: todo lo que Felipe VI ha 'olvidado' en su discurso navideño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Felipe VI,Mensaje de Navidad del rey,Monarquía,El futuro de la monarquía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sanción a la red social X deja al descubierto la estrategia de Musk y EEUU contra la UE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/union-europea/sancion-x-deja-descubierto-estrategia-musk-eeuu-ue_1_2113764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/49b69e81-2743-43c0-a8e3-43eed79844c2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La sanción a la red social X deja al descubierto la estrategia de Musk y EEUU contra la UE"></p><p>“Vete a Marte. <strong>Allí no hay censura ni saludos nazis</strong>”, escribía en X el ministro de Asuntos Exteriores polaco, <strong>Radosław Sikorski</strong>, después de que la Unión Europea viviera otra noche de <a href="https://www.infolibre.es/union-europea/busca-lider-llamado-mundo-libre-eeuu-europa-aliados-unen-trump_1_1956781.html" target="_blank">amenazas venidas desde EEUU</a>, ese país que, pese a todo, la responsable de Exteriores de la UE, <strong>Kaja Kallas</strong> sigue calificando como el <strong>“principal aliado” del Viejo Continente</strong>. El destinatario del mensaje de Sikorski no era en este caso <strong>Donald Trump</strong>, sino su antiguo <em>partner in crime</em> <strong>Elon Musk</strong>, que también tuvo una noche movida en lo que respecta a su relación con la UE. </p><p>El magnate tecnológico se levantó con una noticia que no le hizo ninguna gracia. Los Veintisiete <a href="https://www.infolibre.es/internacional/bruselas-multa-x-enganar-usuarios-famoso-check-azul_1_2109745.html" target="_blank">multaban a X con un monto total de 120 millones</a> de euros por <strong>vulnerar la Ley de Servicios Digitales</strong>, la legislación que regula en Europa, entre otras, las plataformas de redes sociales. ¿Los motivos? En suma, tres: el primero tiene que ver con el famoso <em>tick</em> azul, que si antaño estaba reservado para las cuentas verificadas, desde la llegada de Musk <strong>todo el mundo puede acceder a él</strong> pagando un módico precio de unos 8 euros al mes. Para la UE, este cambio incumple sus normas, pues puede <strong>favorecer suplantaciones de identidad o fraudes</strong> de usuarios que se hacen pasar por personas que no son realmente.</p><p>El segundo y el tercer tirón de orejas de Europa vienen por dos cuestiones relacionadas con la falta de transparencia, algo sobre lo que <strong>la UE ha sido especialmente insistente</strong> con las plataformas de redes sociales. En el caso de X, la empresa no ha permitido a los investigadores europeos que accedan a sus datos públicos, algo obligatorio según la Ley de Servicios Digitales. Tampoco ha hecho lo propio con la publicidad, la cual, para la UE, adolece de falta de transparencia por <strong>no tener un registro de anunciantes</strong> con el fin de prevenir posibles estafas. </p><p>X se convertía así en la primera compañía en tener el dudoso honor de recibir, por parte de la UE, <strong>una multa de esas características</strong>. La reacción de su dueño fue de todo menos calmada. Desde el pasado fin de semana, <a href="https://x.com/elonmusk" target="_blank">la cuenta de X del magnate</a> se ha convertido en una sucesión de publicaciones <strong>insultando, criticando y atacando a la UE</strong>, incluso llegando a pedir su “abolición”. Pero Musk fue mucho más allá. En un momento dado, el hombre más rico del mundo llegó a comparar a la UE con una suerte de <strong>“cuarto reich” que “adora al dios de la burocracia</strong> y está asfixiando al pueblo de Europa", para terminar pidiendo que la UE debe terminar tal y como la conocemos y devolver la soberanía a los Estados individualmente. </p><p>Sin embargo, el conflicto no se quedó ahí. Tras la multa, entraron en escena los antaño mejores amigos de Musk: <strong>los miembros de la Administración Trump</strong>. En sendos mensajes, el vicepresidente, <strong>JD Vance</strong> y el secretario de Estado, <strong>Marco Rubio</strong>, acusaban a los Veintisiete de <strong>“atacar” a empresas estadounidenses</strong> y, por consiguiente, hacerlo también a EEUU. Nada de esto es casualidad. Desde que los magnates de Silicon Valley <a href="https://www.infolibre.es/internacional/alto-precio-pagando-oligarcas-tecnologicos-foto-trump_1_1960861.html" target="_blank">escenificaron su apoyo a Trump en la toma de posesión</a>, esas grandes tecnológicas se han convertido casi en una prolongación del Estado. “Se podría decir que estas empresas son el <strong>brazo ejecutor del imperialismo estadounidense</strong> con su <em>soft power</em>, pero sobre todo con sus algoritmos. Todo eso lo tiene muy claro la Administración trumpista, y de ahí esa defensa a ultranza”, comenta Jaime Caro, investigador sobre <em>alt-rigth</em> en la Universidad Autónoma de Madrid.</p><p>De hecho, ya la pasada semana, la estrategia de seguridad de EEUU dibujaba a los Veintisiete como un actor débil en riesgo de desaparición por una <strong>supuesta inmigración masiva y, una vez más, su burocracia</strong>. Pero ¿qué esconden realmente los ataques de Musk a Europa? ¿Por qué tanto él como la Administración Trump están desarrollando una ofensiva tan potente? “Ambos ataques están bastante relacionados. Tanto Musk como EEUU tienen <strong>un odio ideológico hacia la UE que no pueden ocultar</strong>. La ven como una suerte de ente progresista en medio de su deriva ultraconservadora y por eso están convencidos de que tienen que forzar un cambio en su seno para que responda a sus intereses, no solo en lo ideológico, sino también <strong>en cuanto a una regulación favorable</strong>”, explica Juan Francisco Albert, director de Al Descubierto y experto en movimientos de extrema derecha. </p><p>El asunto de la regulación, o mejor dicho, de la desregulación, es uno de los temas de fondo que mueven toda la ofensiva de Musk. A diferencia de en Estados Unidos, donde, señala Albert, primero se prueba algo y luego ya se legisla sobre ello, en Europa el enfoque es diferente. En el Viejo Continente, <strong>la regulación es mucho más conservadora</strong>, ya que se tiene que demostrar que algo no es dañino ni perjudicial antes de lanzarlo al mercado europeo. Uno de los casos más ilustrativos es el de los medicamentos, donde Europa es <strong>muchísimo menos permisiva</strong> y tiene muchos más controles que los estadounidenses. </p><p>Esa misma filosofía es la que ha seguido la UE a la hora de regular los aspectos digitales como las redes sociales o la inteligencia artificial. “Los Veintisiete han visto que la respuesta a fenómenos como el Brexit es regular y proteger a los ciudadanos y consumidores, garantizarles que están en un entorno seguro. Si, como en ese momento,<strong> desde la desinformación se va desfragmentando la unión</strong>, se corre el riesgo de que toda la comunidad pueda desaparecer”, enfatiza Leticia Rodríguez Fernández, profesora de Comunicación en la Universidad de Cádiz.</p><p>Para Caro, esa legislación sobre la IA es el punto que subyace a todos los ataques de Musk de esta semana. En 2023, los Veintisiete se convirtieron en los <a href="https://www.infolibre.es/internacional/ue-da-paso-historico-aprobar-primera-ley-inteligencia-artificial-mundo_1_1661638.html" target="_blank">primeros en tener una normativa que regulara</a> el uso de esta nueva tecnología. El reglamento <strong>imponía límites al uso de datos biométricos</strong>, obligaba a las empresas ser transparentes con los datos de entrenamiento y a informar al usuario de que está ante contenido creado por IA y, en suma, protegía a los europeos de los usos más peligrosos de la tecnología. Unas restricciones que <strong>no gustaron nada a las grandes tecnológicas estadounidenses</strong>, que desde el primer momento lanzaron una gran ofensiva en forma de lobbys y presiones que han terminado por doblar la resistencia de la UE.</p><p>Las concesiones de los Veintisiete han venido en buena medida en forma de <a href="https://www.infolibre.es/economia/bruselas-quiere-retrasar-partes-ley-inteligencia-artificial_1_2094227.html" target="_blank">prórrogas y moratorias</a> para que las tecnológicas se adapten a las normas europeas, especialmente en los puntos más críticos. <strong>Una dinámica que parece no tener fin</strong> y que se combina con cesiones en algunos apartados. Muchos, incluso hablan de que <a href="https://www.infolibre.es/politica/bruselas-vuelve-poner-riesgo-privacidad-digital-decreto-servicio-grandes-tecnologicas_1_2103771.html" target="_blank">la dureza que tenía en un principio la ley</a> ha ido desinflándose, por ejemplo, en cuanto a la transparencia. “Quieren tener las mismas condiciones que en EEUU donde, para hacernos una idea, Trump ha anunciado una orden que <strong>busca impedir a los 50 estados que legislen</strong> a favor de regular la IA”, subraya Caro.</p><p>Más allá de esas presiones en forma de lobby, Musk tiene algo mucho más poderoso: las redes sociales. Estas <strong>se han convertido ya en un agente político</strong> poderosísimo para influir en la ciudadanía, llegando incluso a determinar elecciones, <a href="https://www.infolibre.es/union-europea/ganar-elecciones-redes-mesias-tiktok-pone-alerta-democracia-europea_1_1907055.html" target="_blank">como ya sucedió con Rumanía en 2024</a>. “Las democracias modernas se están dando cuenta de que las redes <strong>son un foco de desinformación</strong>. Antes podíamos tener el enfoque de la libertad total, pero todos los informes que van saliendo defienden que sus algoritmos generan depresión, desánimo, radicalización, extremismo… todo eso las convierte en un elemento de desestabilización, pues dejan <strong>en manos de cuatro multimillonarios</strong> controlar qué ve la mayoría de la población en función de sus intereses”, comenta Albert. Por ese motivo, según el experto, si la UE quiere ser un ente geopolítico propio es fundamental que ese sistema regulatorio exista, <strong>para no permitir la injerencia extranjera</strong> de magnates como Musk.</p><p>En este punto, llegamos a otro de los caballos de batalla del hombre más rico del mundo, la soberanía individual o lo que muchos partidos de extrema derecha han venido a llamar la Europa de las Naciones. Cuando Musk dice en sus tuits que la UE debe ser <em>abolida</em> y que cada Estado debe tener su propia soberanía, <strong>su planteamiento no es inocente</strong>. “Si eso pasa, sucederán dos cosas: los países europeos tendrán menos fuerza desunidos, y además, él podrá negociar individualmente con cada uno <strong>sin tener que respetar el paraguas normativo europeo</strong>”, señala Albert. </p><p>Eso sería uno de los sueños de Musk, ya que sus intereses monetarios en el Viejo Continente son bien conocidos. “Europa es un mercado en el que Musk tiene puesto el ojo desde hace tiempo. <strong>Sus consumidores son muy valiosos</strong> para poder diversificar su empresa más allá de EEUU. El volumen de usuarios es muy alto, es un mercado estable y con un gran apoyo político. Por ejemplo, el mercado asiático él lo percibe como mucho más inestable”, insiste Rodríguez Fernández, que igualmente enfatiza que no solo es ese volumen de negocio de esos consumidores sino, sobre todo, <strong>los datos de todos ellos</strong>. </p><p>Pero el verdadero interés de Musk no se circunscribe a X sino que incluye sus otras empresas. “Usa la red social como <strong>puerta de entrada</strong> para llegar a países donde luego pueda ofrecer otros servicios”, continúa la profesora. En ese sentido, el más potente de ellos es el llamado <strong>Starlink</strong>, una empresa proveedora de internet mediante satélites propiedad del magnate. “Lo que mejor tiene la UE, incluso mejor que EEUU, es una infraestructura digital muy potente y muy desarrollada, en su mayoría pública. Lo que quieren EEUU y este tipo de megaempresas <strong>es precisamente parasitar esa red</strong> para usarla en su propio beneficio”, asegura Caro.</p><p>De hecho, recuerda, es algo que ya sucedió al poco tiempo de que Trump pisara la Casa Blanca: “Cuando Musk habla con <strong>Giorgia Meloni</strong> para que Italia deje el programa IRIS, público y europeo, <strong>y compre Starlink</strong>, lo que está haciendo es convencer a una primera ministra para usar una infraestructura de la UE en su propio beneficio”. En la nueva doctrina de seguridad nacional trumpista, esta estrategia aparece muy clara: <strong>acercarse a Gobiernos</strong> como el de Meloni, extremistas y más proclives a EEUU, para penetrar más y más en Europa. </p><p>En ese momento clave están los Veintisiete, que deben elegir cómo encarar el tsunami que se le viene. En el aspecto geopolítico su posición es ya crítica, con su <a href="https://www.infolibre.es/union-europea/europa-empieza-aceptar-ucrania-pierda-territorios-alcanzar-paz-rusia_1_2113136.html"  >papel mínimo en la resolución de la guerra de Ucrania</a> y en la negociación de los aranceles, pero es también en sus reglas internas, donde se la juega Europa. “La cuestión quizás no es que haya una regulación o una desregulación, <strong>es si esta será más o menos laxa</strong>. Ahora, la UE tiene que demostrar que va en serio y que esto no es solo una advertencia. Debe mantenerse firme para que las tecnológicas se adapten realmente al entorno europeo y modifiquen su forma de actuar”, zanja Rodríguez Fernández</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Dec 2025 18:32:24 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[La sanción a la red social X deja al descubierto la estrategia de Musk y EEUU contra la UE]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Elon Musk,X (Twitter),Unión Europea,Donald Trump,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Sin líder, sin programa y sin unidad: el peronismo languidece ante un Milei más crecido que nunca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/lider-programa-unidad-peronismo-languidece-milei-crecido_1_2110003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/9a0138bb-0868-41a0-b57f-a4b60394d340_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin líder, sin programa y sin unidad: el peronismo languidece ante un Milei más crecido que nunca"></p><p>No hay nada tan político en Argentina como el fútbol y no hay nada tan futbolístico como la política. En el año 2023 hubo dos elecciones que tuvieron al país en vilo. Unas, las presidenciales, <strong>dieron el triunfo a Javier Milei</strong> por encima del peronista <strong>Sergio Massa</strong>, dando a la política argentina su mayor vuelco en décadas. Las otras, pese a tener un carácter profano, tenían raíces casi religiosas. Un templo, La Bombonera, una doctrina, el xeneize, e incluso un dios, <strong>Diego Armando Maradona</strong>. Solo un mes después de elegir a Milei, los socios de Boca Juniors, el club más grande de Argentina, debían votar a su presidente entre el máximo ídolo de su historia, <strong>Juan Román Riquelme</strong>, y el economista <strong>Andrés Ibarra</strong>, apoyado por <strong>Mauricio Macri</strong> –exmandatario del país y expresidente del Boca durante el momento más exitoso del club– y por el propio <strong>Javier Milei</strong>.</p><p>La moneda, en esa ocasión, salió cruz para el libertario. Riquelme, enfrentado ya con Macri durante su etapa de jugador, en la cual siempre <strong>reivindicó sus orígenes humildes</strong> en contraste con la acaudalada familia del presidente, arrasó en las elecciones. “El último 10” se convirtió en la noche del 18 de diciembre en el <strong>presidente más votado de la historia del fútbol argentino</strong>, con un apoyo del 65% de los votos. Una de las claves que dieron la victoria fue su <strong>ferviente oposición a la privatización del club</strong>. El exjugador quería, al contrario que Macri, que <a href="https://planetabj.com/boca-juniors/la-fuerte-postura-de-juan-roman-riquelme-contra-las-sociedades-anonimas-deportivas-nos-quieren-arrancar-el-corazon/" target="_blank">Boca Juniors siguiera siendo de los aficionados</a> y que no quedara en manos de empresarios y fondos de inversión. Ahí aguanta Boca, como un tótem que resiste en medio de un país entregado a la motosierra.</p><p>Y es que nada ha parado al presidente en la aplicación de su agenda. Los efectos del ajuste son palpables, tanto en números como en consecuencias sociales. Mientras sus partidarios se escudan en la <strong>bajada de la inflación</strong> (de un 211% interanual cuando entró en la Casa Rosada a un 31% en 2025) y del <strong>primer superávit fiscal</strong> desde 2008, la realidad a la que se tienen que enfrentar los argentinos sigue siendo terrible. Los servicios públicos viven un momento catastrófico. El mandatario <strong>ha recortado un 30% el gasto público</strong>, lo que ha provocado caídas en sanidad, educación y subsidios. </p><p>Ese ajuste provocó que en el primer semestre del año pasado, las personas que vivían por debajo del umbral de la pobreza <strong>llegaran a más del 50%.</strong> Una cifra que, si bien se ha reducido hasta una de cada tres personas, para economistas y expertos <strong>sigue sin reflejar la situación de hambruna y desprotección social</strong> que están viviendo muchas familias argentinas. Los recortes se han cebado con servicios básicos como el transporte, la vivienda o la atención médica privada, que han subido sus precios lastrando el poder adquisitivo de los ciudadanos. </p><p>De hecho, el informe que esta semana ha publicado la OCDE para la economía argentina advierte que no todo va tan bien como las cifras parecen indicar. <strong>La organización ha rebajado las perspectivas de crecimiento</strong> para el país, a la vez que indica cómo los salarios de los argentinos no se terminan de recuperar. Una situación que provoca que el consumo sea bajo, y pone de ejemplo los supermercados, donde las ventas <strong>no han dejado de caer desde abril</strong>. Igualmente, da un peso mayúsculo al salvavidas económico que dio Donald Trump a Milei en forma de un <em>swap</em> cambiario de más de <a href="https://www.infolibre.es/economia/argentina-eeuu-firman-acuerdo-estabilizacion-cambiaria-20-000-millones-dolares_1_2083470.html" target="_blank">20.000 millones de dólares</a> y que salvó en buena medida el plan del libertario en el que, financieramente, la economía se encontraba al borde del abismo.</p><p>Sea como sea, nada de todo eso, ni tampoco el <a href="https://www.infolibre.es/politica/milei-encara-primera-gran-crisis-corrupcion-audios-hermana_1_2054619.html" target="_blank">escándalo de corrupción en el que se vio inmersa su hermana</a>, parecen hacer mella en un Milei que ha reforzado recientemente su posición política con una <a href="https://www.infolibre.es/internacional/claves-triunfo-partido-milei-elecciones-legislativas-argentinas_1_2087304.html" target="_blank">victoria importantísima</a> sobre el peronismo en las legislativas. Su triunfo llegaba después de una <a href="https://www.infolibre.es/internacional/milei-sufre-duro-golpe-electoral-peronismo-revitalizado-axel-kicillof_1_2058764.html" target="_blank">dura derrota en la provincia de Buenos Aires</a>, terreno favorable para la oposición, que el presidente <strong>pudo dar la vuelta solo unos meses después</strong> gracias, en parte, a la ayuda económica de Trump. </p><p>Y en ese punto, la pregunta es: ¿qué está haciendo la oposición? ¿Por qué, pese a la corrupción, la pobreza y la devaluación de los servicios públicos, Milei sigue aguantando? Para Felipe Galli, politólogo y analista electoral argentino, la clave se resume en una frase: <strong>falta de una estrategia coherente</strong>. “Es algo que se suele manifestar no solo ahora sino en general cuando el peronismo es oposición. Es un movimiento político <strong>muy amplio que opera bajo una maquinaria de poder</strong>, y por eso en su interior tiene muchas corrientes de tipo ideológico, caudillesco y regional, controlando redes clientelares provinciales”, afirma Galli.</p><p>Para el politólogo, esa maquinaria difusa y a veces mamotrética <strong>se ha vuelto enormemente inefectiva para combatir a Milei</strong>. El presidente ha cambiado completamente las formas de hacer política en Argentina y, por tanto, su gobierno no tiene precedentes. “Este aparato de poder es enorme pero se ha vuelto ineficaz para enfrentar a Milei porque <strong>carece de un liderazgo centralizado</strong>, y enfrenta a una experiencia política bajo un liderazgo muy fortalecido (el del presidente) que además <strong>adopta tácticas populistas muy inusuales</strong> para lo que siempre fue el antiperonismo tradicional”, sentencia Galli.</p><p>Todo ello, en opinión de Facundo Cruz, consultor y analista político argentino, ha llevado al peronismo a una situación de bloqueo de la que no están terminando de salir, aún dos años después de la victoria de Milei. “La oposición siempre se tiene que articular en torno a cuatro pilares: un liderazgo fuerte, una renovación de las propuestas, un discurso propositivo unificado y un enfrentamiento con el Gobierno en el cargo. De todo ello, <strong>el peronismo solo está cumpliendo la última parte</strong>. Lo único que ha realizado durante estos dos años ha sido enfrentarse y llevar la contraria a todo lo que ha hecho Milei, pero <strong>sin realmente construir una alternativa</strong> a todo ello”, opina Cruz.</p><p>Quizás la representación más clara de esa situación fueron las elecciones legislativas, donde el discurso simplificado del peronismo terminó por ser su ruina. “Es cierto que están realizando cambios programáticos, intentando, por ejemplo, <strong>desterrar algunas propuestas económicas que no salieron bien</strong>, como la emisión monetaria, pero es evidente que la velocidad a la que se están realizando esos cambios es mucho menor a la que desea la sociedad”, continúa Cruz. Algo similar ocurre con la corrupción, un tema crítico para el gobierno pero que la oposición no está logrando rentabilizar: “Por cada escándalo que tiene el Gobierno, este <strong>puede citar diez para atacar al peronismo</strong>. La oposición no sabe (ni puede permitirse) recurrir a un discurso de transparencia institucional porque es una batalla cultural que no puede ganar”, argumenta Galli.</p><p>A eso se le suma un problema evidente: la falta de un líder claro. “Existen muchas líneas dentro del mismo peronismo, es una fuerza muy fragmentada. <strong>Hoy no se sabe quién es el líder de la oposición</strong>”, explica Mariana Sendra, investigadora de la Universidad de Deusto y experta en política argentina. Así, trae los dos nombres claves de esta batalla interna: el del gobernador de la provincia de Buenos Aires, <strong>Axel Kicillof</strong> y la de una vieja conocida de la política argentina, la expresidenta <strong>Cristina Fernández de Kirchner</strong>. “El enfrentamiento entre ambos es cada vez más claro. Uno de los momentos más polémicos fue cuando Kicillof <strong>decidió desdoblar las elecciones provinciales de Buenos Aires</strong>, las cuales ganó, de las nacionales. Algo de lo que estaba en contra la expresidenta y que, para algunos, precipitó la caída en esas legislativas”, señala la experta.</p><p>La guerra entre ambos no se puede aislar de la falta de credibilidad que el peronismo ha ido sumando en los últimos años. La presidencia de <strong>Alberto Fernández</strong>, que terminó con unos números de inflación inéditos, mermó esa fuerza hasta el punto de que, para Sendra, el <strong>miedo a una victoria a nivel nacional</strong> de la oposición después de ganar en Buenos Aires pudo movilizar a buena parte de los electores. En ese frente interno no hay que olvidar que Fernández <strong>fue una elección directa de la expresidenta</strong>, que además ocupó en esos años la vicepresidencia. “El peronismo siempre que pierde renueva liderazgo. Ese proceso <strong>debía haber empezado en 2015</strong>, no se inició y aún sigue pendiente ahora, 10 años después. Cuando pierden contra Macri, para 2019 se reconstruye como una coalición, pero <strong>con los mismos nombres y propuestas</strong>, y así transitan todo el Gobierno de Fernández. Ahora, la demanda de esa renovación sigue ahí, y eso les está pesando mucho electoralmente”, mantiene Cruz.</p><p>La coyuntura para acometerla es particularmente difícil porque, a diferencia de otras ocasiones en las que el nuevo líder <strong>aparecía por vía electoral</strong>, ahora esa situación no se puede producir porque la presidenta del partido está en arresto domiciliario y <strong>no se puede presentar a unas elecciones</strong>. Eso provoca que el cambio de liderazgo tenga que venir por el acuerdo y la negociación interna, <strong>algo completamente nuevo para el peronismo</strong> y que se antoja complicado en el clima de enfrentamiento que se vive. “El kirchnerismo rechaza sistemáticamente la discusión interna sobre lo que provocó el fracaso de la gestión de Alberto Fernández, más allá de buscar culpables ajenos para exculpar a la conducción de Cristina Fernández. Todo ello impide que se planteen un programa de gobierno”, añade Galli.</p><p>Esa nueva hoja de ruta debe llegar, para Sendra, en dos vertientes: <strong>una democratización interna y una nueva forma de entender la economía</strong>. “Antes de pensar la estrategia a Milei debe pensar hacia dentro. Deben tener un debate interno de verdad y mirarse a sí mismos para ordenarse. La predominancia de Cristina Fernández <strong>aún sigue siendo muy grande</strong>, no ha dado un paso al costado ni tampoco ha logrado generar un cuadro de liderazgo que represente al kirchnerismo. Siempre ha optado por candidatos más moderados para <strong>intentar atraer a más votantes</strong> y claramente no ha funcionado”, cree Sendra. Y en lo económico, dar una propuesta concreta ante una economía renovada por Milei que ya tiene muy poco que ver con la que ellos gestionaron. Si no, la motosierra tendrá combustible para rato en Argentina.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Dec 2025 18:27:43 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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      <media:title><![CDATA[Sin líder, sin programa y sin unidad: el peronismo languidece ante un Milei más crecido que nunca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Cristina Fernández de Kirchner,Argentina,Extrema derecha,El nudo gordiano de la ultraderecha]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[¿Es Meloni invencible? Una oposición dividida trata de descifrar el rompecabezas de la desafección en Italia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.infolibre.es/internacional/meloni-invencible-oposicion-dividida-trata-descifrar-rompecabezas-desafeccion-italia_1_2106042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.infolibre.es/clip/abc0d894-8707-431a-9fda-0e7d4b792963_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es Meloni invencible? Una oposición dividida trata de descifrar el rompecabezas de la desafección en Italia"></p><p>La mayoría de los críticos más sesudos de cine colocan a <em>La Aventura</em>, de <strong>Michelangelo Antonioni</strong>, como una de las obras culmen del séptimo arte. El film comienza con la desaparición de una de sus protagonistas, Anna, en una isla perdida mientras estaba de vacaciones con varios amigos. Lo que empieza como una historia de misterio y de investigación sobre lo ocurrido <strong>pasa rápidamente a un argumento completamente diferente</strong>, en el que ese estímulo inicial pierde su importancia para diluirse y olvidarse conforme va avanzando el metraje. Antonioni rompía así las formas clásicas de narración cinematográfica, dejando de lado lo que parecía su argumento principal para no resolverlo en ningún momento. </p><p>Más allá de lo entretenidas que sean sus casi dos horas y media para los mortales, el “olvido” de Antonioni <strong>parece rimar con algo que iba a suceder</strong> en su propio país más de 60 años después del estreno de su película. En el año 2022, <strong>Giorgia Meloni</strong> desató un terremoto político al <a href="https://www.infolibre.es/internacional/elecciones-italia_1_1324804.html" target="_blank">ganar las elecciones</a> y convertirse en la primera líder de extrema derecha en ser elegida en uno de los grandes países de la Unión Europea desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Una inquietud que, tres años después de su victoria, se ha ido diluyendo poco a poco gracias a la normalización y al olvido, llegando a ser <strong>homologada</strong> por muchos<strong> a una suerte de nueva derecha tradicional</strong>. Como la desaparición de Anna en la película de Antonioni, el mundo parece haberse olvidado de quién es Meloni.</p><p>Pero, ¿cómo ha conseguido la primera ministra esconder su ideología ultra para colocarse como ‘una más’ entre los mandatarios de la UE? “Meloni está siendo muy exitosa manteniendo vivo el relato de que <strong>ella se preocupa por las familias italianas</strong>. En política interna, centra el debate en la inmigración en lugar de en el coste de vida, que sigue aumentando. En política exterior, se ha convertido en una figura reconocible, capaz de <strong>sentarse con Bruselas </strong><a href="https://www.infolibre.es/internacional/trump-le-dice-meloni-no-habra-problemas-lograr-pacto-aranceles-ue_1_1980431.html" target="_blank"><strong>y con Trump</strong></a> al mismo tiempo, y esto puede generar una imagen de estadista que muchos italianos valoran”, responde Álvaro Canalejo-Morelo, investigador de la Universidad de Lucerna y experto en comportamiento político.</p><p>Una receta aparentemente sin fisuras que le está sirviendo para lograr algo que parece el antónimo de la palabra Italia: <strong>estabilidad</strong>. El Gobierno de Meloni es ya el <strong>tercero más largo de la historia democrática</strong> de un país acostumbrado a cambios constantes en el Palacio Chigi. Para poner en perspectiva, los tres años y un mes que lleva el Gobierno solo están por detrás de los de <strong>Silvio Berlusconi</strong> y <strong>Alcide De Gasperi</strong>. De hecho, desde 2010, solo el Ejecutivo de <strong>Matteo Renzi</strong> (además del de Meloni) ha superado la barrera de los 1.000 días, y algunos, como el de <strong>Enrico Letta,</strong> ni siquiera llegaron al año.</p><p>Relacionado con esto, la aprobación de la primera ministra <strong>oscila entre el 39% y el 43%,</strong> según los últimos datos de encuestadoras como Ipsos o Morning Consultant. Son números que, pese a lo que pudieran parecer, la colocan en una buena posición en comparación con otros líderes europeos del entorno. Por ejemplo, mandatarios como el polaco <strong>Donald Tusk</strong> (37%), el francés, <strong>Emmanuel Macron</strong> (12%), el alemán <strong>Friedrich Merz</strong> (29%) o incluso <strong>Pedro Sánchez</strong> (34%) están bastante por debajo de Meloni. Los buenos números de popularidad se reflejan en las encuestas, donde Fratelli d'Italia (FdL) <strong>va en cabeza con más de un 31%</strong> de los votos, seguido por el Partido Democrático (PD), a bastante distancia, con un 22%, el Movimiento 5 Estrellas (M5S) con un 12% y los otros partidos de la coalición de Gobierno, La Lega y Forza Italia que están en torno al 8%.</p><p>Aun con ese apoyo, la fortaleza de Meloni en las encuestas y sobre todo en el Gobierno viene favorecida por una razón de fuerza: <strong>la división de su oposición</strong>. En Italia, el <a href="https://www.infolibre.es/politica/sistema-corrector-aleman-doble-vuelta-francia-modelos-electorales-entorno_1_1938019.html" target="_blank">sistema electoral es algo más complejo</a> que en España, pues combina un reparto de escaños proporcional con otro mayoritario, donde el partido que gana en la circunscripción se queda todo. Por este último sistema se eligen el 37% de los asientos y es en ese apartado en el que Meloni <strong>logró buena parte de su ventaja</strong>. </p><p>¿Por qué? Porque la primera ministra consiguió entonces establecer una <strong>coalición con el resto de partidos de derecha o extrema derecha</strong> (La Lega y Forza Italia, la formación de Berlusconi), por lo que concentró el voto de las tres formaciones y de esa manera superó a la oposición, que se presentó en tres listas separadas. Para Steven Forti, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad Autónoma de Barcelona y experto en extremas derechas, a esa circunstancia de base hay que sumarle otro factor: <strong>la debilidad electoral del resto de partidos de la coalición</strong> gobernante, lo que hace que ninguno de ellos tenga, pese a las discrepancias, ningún incentivo para romper el Ejecutivo.</p><p>Todo ello ha favorecido que la oposición entienda que, o toman cartas en el asunto y tratan de unirse, o la derrota de Meloni será casi imposible. Y lo están haciendo. En las elecciones regionales que se han ido sucediendo en Italia, la oposición está poniendo en marcha lo que se conoce en el país como <strong>Campo Largo, es decir, una suerte de unión</strong> que vaya más allá de las divergencias ideológicas para tratar de ganar a Meloni. Los resultados de esta estrategia han sido dispares, teniendo éxito en algunas zonas como Umbría, que han logrado recuperarla tras cinco años de gobierno de La Liga, aunque no en otras como las Marcas o la Basilicata, las cuales siguen en manos de la derecha. Eso sí, la izquierda ha logrado con esa unión mantener otros lugares como <strong>Emilia Romaña, la Campania y la Apulia</strong>, con victorias por encima del 60%.</p><p>Los resultados en las regiones han permitido solidificar el papel del PD como principal fuerza en la oposición. La formación socialdemócrata <strong>ha tenido un rol importantísimo</strong> en todos esos comicios y, a día de hoy, también por su posición en las encuestas, parece ser el partido destinado a hacer sombra a Meloni. Su buen desempeño ha sido igualmente un espaldarazo para su líder, <strong>Elly Schlein</strong>, que asumió la secretaría general del PD justo después de la victoria de Meloni para dar un giro a la estrategia centrista que había llevado al partido a la debacle. </p><p>La receta de Schlein para alejarse de los años más neoliberales del PD ha sido <strong>volver a las esencias clásicas de la izquierda italiana</strong>, que en los últimos años parecían perdidas. “Ha llevado de nuevo a primera plana temas como los derechos del trabajo o la defensa de la vivienda, combinándolo con abanderar causas como el <strong>feminismo o los derechos del colectivo LGTBIQ</strong>”, explica Andrea Noferini, profesor de Ciencias Políticas en la Universitat Pompeu Fabra. Forti subraya el cambio del PD con Schlein comparándolo con los años de Matteo Renzi, donde este planteó una <strong>reforma laboral en línea con las teorías neoliberales</strong> que ahora parecería implanteable. </p><p>La otra pata de esta futura coalición es el M5S que, como el PD, ha tenido grandes mutaciones durante los últimos años. Lo que comenzó como un <strong>partido antisistema</strong> que se presentaba como “ni de izquierdas ni de derechas”, ha ido mutando hasta establecerse en una línea más progresista. Un viaje que incluyó <strong>compartir gobierno con La Lega de Matteo Salvini</strong> y perder buena parte de su apoyo electoral al desgastarse su fuerza populista. “El giro se viene fraguando desde el covid, donde su actual líder y por entonces primer ministro Giuseppe Conte empezó a <strong>adoptar medidas más tradicionalmente de izquierdas</strong> para afrontar las consecuencias de la pandemia, como impulsar la renta mínima de la que se beneficiaron muchos ciudadanos”, señala Canalejo-Morelo.</p><p>Los ciudadanos más favorecidos por las políticas de Conte fueron <strong>los habitantes del sur</strong>, donde el partido aún conserva bastante apoyo. “Esas clases populares conectan más con el M5S que con el PD, que pese al cambio de liderazgo <strong>sigue viéndose como una formación de las élites urbanas</strong> que no termina de mirar a la periferia”, asegura Noferini. Sumado a esto, Forti igualmente señala que la <strong>vivienda y otros temas relacionados con las condiciones materiales</strong> de los trabajadores siguen siendo parte de los ataques del M5S al PD, al que los de Conte consideran <strong>alejado de ese tipo de preocupaciones</strong>. Mientras tanto, Schlein ha tratado de rentabilizar el <a href="https://www.infolibre.es/politica/reves-meloni-justicia-europea-jueces-podran-bloquear-deportaciones-albania_1_2041033.html" target="_blank">rechazo a las políticas migratorias de Meloni</a>, un área donde el M5S no es tan crítico.</p><p>Ahora, para el investigador, es muy aventurado pensar que este tipo de cambios en ambos partidos sean parte de una estrategia para ganar a Meloni. “<strong>El objetivo de los partidos es sobrevivir y ganar</strong>. No está claro, ni para el PD ni para el M5S, que movilizar sus bases implique necesariamente quitar votantes a Meloni. De hecho, creo que esto último es muy difícil, y tampoco creo que sea la clave”, comenta. Esa piedra de toque no está tanto en esos giros ideológicos sino en el combustible que da fuerza al auge de la extrema derecha en toda Europa: <strong>el desencanto</strong>.</p><p>Y es que la desafección política en Italia es cada vez mayor. Forti recuerda que la participación en los comicios regionales ha bajado exponencialmente, <strong>colocándose entre un 41% y un 44%</strong>, cifras que ejemplifican el hastío de la población. A ello se le suma un <strong>estancamiento económico</strong> que ha destrozado los bolsillos de los italianos. “Para poner en perspectiva, en los últimos 20 años, en Italia <strong>la renta real ha disminuido un 4%</strong>, mientras que en España ha aumentado un 11%. La clase media es la gran perjudicada de esto, <strong>dando mucho margen a las opciones populistas</strong> para ganar votos. Pero ahora, con Meloni en el gobierno, si la situación económica de los italianos sigue empeorando, todo eso se le puede volver en contra”, comenta Noferini.</p><p>Para ponerle las cosas difíciles, insiste el profesor, la izquierda debe poner el foco no tanto en el tema ideológico sino <strong>más bien en los servicios públicos y en su fortalecimiento</strong>, sobre todo en un momento en el que estos están cada vez peor en Italia. “No creo que el italiano medio esté muy preocupado por las reformas de la justicia y la ley electoral que impulsa Meloni, <strong>sino por su bolsillo</strong>. En este sentido, será clave ver cómo reacciona la economía italiana al fin de los fondos de regeneración de la UE, ya que Italia es el país que más está recibiendo”, expone el investigador de la Universidad de Lucerna.</p><p>Ahora, tanto Noferini como él ven complicado que esa receta pueda darse en una coalición amplia. “Hay <strong>muchísimas diferencias entre los dos partidos</strong>, tanto en la forma de abordar el cambio climático, como en la reforma de la justicia o en política exterior. Por eso, veo muy complicado establecer una coalición que, si bien puede ser, <strong>se vea como una alternativa creíble</strong> a Meloni”, resume Noferini. Algo que a Canalejo le abre dos cuestiones: “La primera es si una coalición así <strong>podrá sostenerse a largo plazo</strong>, dadas las claras diferencias de base. La segunda tiene que ver con los ciudadanos descontentos con el Gobierno Meloni. La mayoría son de izquierdas, pero también hay muchos desencantados no politizados. La duda está en si <strong>esa lista conjunta puede movilizar a los insatisfechos</strong>, sobre todo con una candidata que para muchos sigue siendo vista como parte del <em>establishment</em>”, zanja.</p>]]></description>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Dec 2025 05:00:50 +0000]]></pubDate>
      <author><![CDATA[Pablo Mortera Franco]]></author>
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